20.000 días en “Guerra de IV Generación” [i]

 

 

Y las violaciones y crímenes que Miguel Rodríguez Torres[iii] ejecuta por instrucciones de Raúl Castro Ruz

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 24/04/14

@rarmuz

 

 

  • MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres

    MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres

    “… Los agentes de dentro son oficiales enemigo que ponemos a nuestro servicio… hay hombres ilustres que han sido privados de sus cargos; otros que han cometido errores y han sido castigados. Hay sicofantes y favoritos ávidos de riqueza… Existen los que tienen dos caras, los cambiantes y engañosos y los oportunistas… debes velar secretamente por su prosperidad, recompensarlos liberalmente con oro y seda y de esa manera lígalos a ti…” Sun Tzu Siglo V AdC

 

 

 

 

 

En todas sus aventuras guerreras del siglo XX en África –ni siquiera en Angola–, en sus programadas masacres de civiles, contó Fidel Castro Ruz con un oficial general nativo de la nación invadida, que asumiera tan a la ligera el mando supremo para la ejecución de las tareas sucias; aquella de atacar y asesinar a sus propios connacionales en beneficio de los intereses geopolíticos de Cuba.

Para aquella época, una ventaja comparativa explotó a su favor, no se había redactado ni promulgado aún el Estatuto de Roma, menos aún, existía una Corte Penal Internacional.

Y henos aquí, que en la Venezuela del siglo XXI, el relevo de Fidel, Raúl Castro Ruz, en plena vigencia del citado instrumento jurídico internacional, cómodamente, sin exponerse en lo personal a investigaciones, menos aún a condenas de cárcel, seleccionó y cuenta con un mentecato al mando de las unidades militares desplegadas en Venezuela, que le garantizan mantener el control del poder político.

El mayor general del Ejército venezolano, Miguel Eduardo Rodríguez Torres, graduado en una Escuela Militar, con más de 20 años de experiencia y quien, habiendo asumido la tarea y en el lance, en una tras otra acción, una y otra vez contra la población civil desarmada se desempeña sin limitaciones.

En esa ausencia de limitaciones, incurre en calificadas y precisas conductas de comandante superior de las unidades desplegadas en combate, que, salvo prueba en contrario, podrían ser perfectamente definidas y calificadas como expresamente contrarias a los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales; además en acciones sujetas a los términos que calificarían los crímenes derivados, dentro del concepto de Lesa Humanidad[ii]

Esta guerra de 20.000 días de Cuba contra Venezuela, cuya primera etapa fue de derrotas sobre Cuba y de victorias militares de Venezuela durante ocho continuados lustros; cambió a una segunda fase eminentemente política, a partir de la elección y toma del poder de Hugo Rafael Chávez Frías, 1999, con las victorias de Cuba y las determinantes derrotas sobre Venezuela.

Guerra

Pero en este final de su tercer lustro de continuidad revolucionaria, por necesidades geo–estratégicas de Cuba, ésta debe de nuevo hacer un rápido y drástico viraje para abandonar el ámbito de la política; y quizás poniendo en peligro sus victorias de estos tres últimos lustros, debe regresar al desempeño estrictamente militar; justamente, aquel de sus conocidas derrotas y eso, porque está severamente presionada por dos razones:

  • a)   Sacando del juego Hugo Rafael Chávez Frías, Cuba se tropieza ahora con la incapacidad de su sucesor el tal Nicolás –el de la forjada identidad por el G2–; éste, a pesar de contar con todo el poder concentrado en Miraflores; con la destrucción de la FAN; con el total repliegue de la dirigencia y militancia de los viejos partidos y con el repliegue y la conducta casi de anomia de la sociedad civil organizada, no ha logrado, ni parece logrará, consolidarse en el mando; menos, con el indispensable dominio definitivo y absoluto sobre el total de la población y del territorio que le garantice a Cuba los términos de continuidad en el control del poder político, militar y económico.
  • b)   Frente a una creciente y cada vez más atrevida oposición de calle y en la calle, que se reveló, desconoce y se niega a jugar en ese tolerado y controlado campo de acción pautado por el régimen y por sobre los viejos y derrotados partidos políticos; que por el mensaje y la acción sostenida en antes, durante y después del 12/02/2014, comienza por erosionar los soportes de las indiferencias y llamando la atención levanta entusiasmos; y en esa escalada de circunstancias, se hace indispensablemente necesario, la neutralización, el apabullamiento, aplastamiento y hasta la brutal extinción total, de esa oposición de calle y en la calle; eso, como irrenunciable prioridad militar primero, política después, tanto para la culminación como para consolidación definitiva de la victoria y de la perpetuación del control de Cuba sobre Venezuela.

Tres características

Dentro de esas peculiaridades, tres particularísimas características que la han calificado y que la mantienen ahora más que nunca en la clasificación de Guerra No Convencional[iv] o, como fue citado, de Guerra de Cuarta Generación:

a) Iniciada a partir de febrero de 1959, no declarada oficialmente, mas no por ello menos letal[v] o limitada por alguna sea la circunstancia.

b) En esta su tercera etapa, de retorno y circunscrita a lo militar, se lleva adelante y ya definitivamente, contra una creciente, desafecta y cada vez más audaz población civil desarmada, que se resiste y reta sobre el terreno a la dominación cubana.

c) Sobre el terreno militar y bajo mando y conducción superior de Cuba, la cara visible, Miguel Eduardo Rodríguez Torres, despliega y hace ilimitado uso sobre territorio de Venezuela, de tres tipos de contingente como fuerzas de combate; grupos de efectivos comprometidos que podemos perfectamente separar e individualizar:

  1. Personal nativo formado e integrante de la ahora denominada Fuerza Armada Nacional Bolivariana con sus cuatro componente –Ejército, Marina, Aviación y Guardia Nacional– y de la Policía Nacional de Venezuela, cuyos mandos superiores –activos y relevos–, fueron expresamente seleccionados y promovidos en su momento por Hugo Rafael Chávez Frías, tomándolos expresamente de los últimos puestos de calificación en sus respectivas promociones y desempeños profesionales y que, despojados de todos los referente al mérito, ejercen el comando –superior, medio y en línea– de las unidades militares y en función de unos objetivos ajenos y opuestos a los de Venezuela, bajo el soterrado mando, la conducción y las instrucciones de oficiales militares de Cuba destacados en Venezuela.
  2. Contingente de tropas de asalto de Cuba; para la ejecución de operaciones especiales y terroristas; uniformadas o no e integradas o no a las regulares del punto anterior pero, bajo control, mando y conducción paralela y directa de oficiales superiores cubanos sitos en Venezuela.
  3. Contingente de civiles armados y pertrechados con medios de guerra –delincuentes, libres o encarcelados, incluidos–, como tropas paramilitares mercenarias, bajo control, mando y conducción paralela y directa de oficiales del G2 cubanos, sitos en Venezuela.

No declarada, pero es una guerra

Baste para ello tomar como referencia las expresiones de Nicolás, al llamar a unas conversaciones de paz; si ello es así, es porque existe una guerra y si existe una guerra, no declarada pero no por ello menos letal, uno de los bandos en conflicto, el de Nicolás y por las razones que fuere, ha decidido hacer el llamado para iniciar conversaciones de paz.

Mientras, en el conflicto bélico que sobre el terreno dirige Miguel Eduardo Rodríguez Torres, tres violaciones a los términos de la guerra, podemos individualizar:

  • 1. Los ataques contra la población civil desarmada, participante o no en reuniones, manifestaciones o expresiones colectivas
  • 2. El uso intensivo de mercenarios, que no son efectivos adscritos ni a los componentes de la FANB ni a las unidades militares del país atacante, Cuba.
  • 3. El uso de proyectiles que ocasionan daños y sufrimientos innecesarios y cuya masa y fragmentos no peden ser detectados por Rayos X

Tres ejecutorias de las fuerzas desplegadas en combate contra la población civil desarmada, que entran directo en conflicto o contravención de normas del Derecho Internacional Humanitario:

  • 1. Convenios de Ginebra sobre la protección de personas civiles en tiempo de guerra, del 12/08/1949
  • 2.Convención Internacional Contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios; del 31/12/1990
  • 3. Convención sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Ciertas Armas Convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados, su Protocolo sobre fragmentos no localizables (Protocolo I) Ginebra, 10/10/1980.

Los hechos en el tiempo

Indiscutiblemente, que las tres determinantes del “Sistema de Conciliación de Élites” (Rey); evasión al conflicto, ley del menor esfuerzo y ausencia de rendición de cuentas, pasaron factura y tienen importante cuota en esta conducta de los herederos de la generación de 1928, quienes en el juego de esas tres variables perdieron el camino y hoy antes las drásticas evidencias, no les queda más que ignorar el tema de la guerra puesto que, reconocerla como tal, les señala como primeros responsables, no por el hacer sino por “todo lo contrario”(CAP): por el dejar de hacer.

Baste para comprobar la situación de guerra y hasta certificar la calidad, la cantidad y la sostenida e invariable continuidad en espacio/tiempo del voluntario y expreso esfuerzo bélico de Cuba contra Venezuela –sin entrar en muchos detalles–, hacer un simple listado y citar sólo algunas de las más letales operaciones bélicas; separadas o distinguidas por cada una de las modalidades que se consideran e incluyen en la expresión técnica de Guerra de Cuarta Generación y que, salvo prueba en contrario, la identificaron y la identificarán sin dudas bajo esa denominación y ante cualesquiera sean los foros o instancias de discusión.

Si se ignora la historia, esa misma historia condena

Ningún funcionario en tareas de mando y conducción política y militar de los asuntos de seguridad del Estado en Venezuela, antes, durante y después de la llegada de Hugo Rafael Chávez Frías al poder, podrá jamás, técnicamente, alegar que no conoce, que no fue instruido, que se le olvidó o que no tuvo en cada uno de esos tres momentos, accesos directos a todos y cada uno de los detalles de esta cruda historia de una Guerra de Cuarta Generación que, sin haber sido oficialmente declarada, sin embargo, en 20.000 días ha tenido y sigue teniendo una invariable y sostenida continuidad; eso, desde el mismo y a partir del momento en que Rómulo Ernesto Betancourt Bello, aquel febrero de 1959, en reunión privada, desechando tajante la propuesta y parándose de su asiento, humillara a Fidel Castro Ruz al solicitarle el abandono del recinto.

Que se alegue ignorancia es una cosa, que tenga validez política, jurídica y técnica –y mucho menos en la profesión militar–, en cualesquiera sean las instancias, es otra.

Parodiando a Jorge Ruiz de Santayana: “… Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo…”

Las imágenes y sus millones de palabras… de muertos y de destrucción

GIVG Decisión de Fidel Castro Ruz

GIVG Decisión de Fidel Castro Ruz

GIVG Guerra Popular

GIVG Guerra Popular

 

 

 

 

 

 

 

 

GIVG Guerrilla

GIVG Guerrilla

GIVG Invasión Fuerzas Expedicionarias

GIVG Invasión Fuerzas Expedicionarias

 

 

 

 

 

 

 

 

GIVG Asonada Militar

GIVG Asonada Militar

GIVG Terrorismo

GIVG Terrorismo

 

 

 

 

 

 

 

GIVG Terrorismo

GIVG Terrorismo

 

 

 

 

GIVG Guerra Psicológica

GIVG Guerra Psicológica

 

 

 

 

[i] Guerra de IV Generación: Concepto acuñado por William Lind (1986); comprende Guerra de Guerrillas, Guerra Asimétrica, Guerra de Baja Intensidad, Guerra Sucia, Terrorismo de Estado y sus Operaciones Encubiertas, Guerra Popular, Guerra Civil, Terrorismo y el Contra–terrorismo. Se refiere a un conflicto violento donde no existe un frente determinado ni operaciones militares convencionales; lo califica una gran desproporción entre las fuerzas militares y las políticas de los bandos implicados, que les impone a ambos, medios ajenos a la acción militar regular o convencional y se desarrolla en combinaciones temporales en paralelo, entre acciones políticas y acciones militares, con participación y efectos directos y de expresos efectos deseados de y en la población civil como objetivo militar.

[ii] Crímenes de lesa humanidad: Artículo 7 Estatuto de Roma:

“… cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: Asesinato… Exterminio… Esclavitud… Deportación o traslado forzoso de población… Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional… Tortura… Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada u otros abusos sexuales de gravedad comparable… Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional… Desaparición forzada de personas… El crimen de apartheid… Otros actos inhumanos de carácter similar que acusen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física…”

[iii] Estatuto de Roma:

Artículo 28 Responsabilidad de los jefes y de otros superiores

… a) “… El jefe militar o el que actúe efectivamente como jefe militar será penalmente responsable por los crímenes de la competencia de la Corte que hubiesen sido cometidos por fuerzas bajo su mando y control efectivo, o su autoridad y control efectivo, según sea el caso, en razón de no haber ejercido un control apropiado sobre esas fuerzas…

… b) No hubiese adoptado todas las medidas necesarias y razonables a su alcance para prevenir o reprimir su comisión o para poner el asunto en conocimiento de las autoridades competentes a los efectos de la investigación y enjuiciamiento…

Artículo 30 Elemento de intencionalidad

… En relación con una conducta, se propone incurrir en ella…

… En relación con una consecuencia, se propone causarla o es consciente de que se producirá en el curso normal de los acontecimientos…”

[iv] Guerra no convencional, el primer gran objetivo es despojar al enemigo de su voluntad de resistencia y de ataque –aún contando con esas capacidades–, ocasionarle los más grandes daños, previos al subyacente y subsecuente objetivo de esa modalidad de guerra: la rápida ejecución del definitivo ataque convencional. Así, intenta lograr mediante la aquiescencia de una de las partes del conflicto existente, la rendición; en las fuerzas desplegadas y objetivos tácticos, no se definen bien o son secretos los objetivos, sembrando la impronta de que la paz y la seguridad no son posibles sin concesiones; esas tácticas y las armas, buscan, mediante el terror, disparar e intensificar un entorno de miedo para imponer la sumisión del cuerpo político. En su escalada, rebajando los estándares de vida civiles, siembra la precariedad en las libertades al asociarla con las grandes demandas de seguridad; en paralelo, la contracción económica es asociada a los costos de la guerra. Siembra la desesperanza, el miedo y la depresión hasta alcanzar la desintegración de la moral lacerada por los medidos y continuos ataques o asaltos.

[v] Aunque citados en otras notas, necesario es listar detalles de las acciones más criminales de ese desempeño bélico de Cuba contra Venezuela: 1) “El Barcelonazo” 26/06/1961, alzamiento Cuartel Pedro María Freites de la ciudad de Barcelona, estado Anzoátegui, liderado por el Mayor Luis Alberto Vivas y los Capitanes Rubén Massó, José Gabriel Marín y Tesalio Murillo; 2) “El Porteñazo” 02/06/1962, sublevación de la Base naval de Puerto Cabello, estado Carabobo, liderado por Manuel Ponte Rodríguez, Pedro Medina Silva, Víctor Hugo Morales; 3) “El Carupanazo” 04/05/1962, alzamiento del Batallón de Infantería de Marina Nro. 3 y el Destacamento Nro. 77 de la Guardia Nacional, acantonados en Carúpano, estado Sucre, liderado por Jesús Teodoro Molina Villegas; Pedro Vegas Castejón; Héctor Fleming Mendoza, Octavio Acosta Bello; los desembarcos por costas marítimas al mando del famoso general de brigada Arnaldo Tomás Ochoa Sánchez; 4) junio de 1966 en Chichiriviche, estado Falcón, con Luben Petkoff Malec a la cabeza; luego en mayo de 1967 por 5) La Invasión de Machurucuto. El 8 de mayo del 1967, Machurucuto, estado Miranda, con Héctor Pérez Marcano, Moisés Moleiro, Américo Silva, Eduardo Ortíz Bucarán, bajo el mando de oficiales cubanos, entre otros, Silvio García Planas, Harley Borges; luego desembarco en el 6) Cocal de los Muertos 08/05/1967, al oriente de Machurucuto, para incorporarse al frente El Bachiller de Fernando Soto Rojas “Ramiro”, Manuel Gil Castellanos, Pedro Cabrera Torres; para algunos expertos, 7) “El Caracazo”, 27/02/1989, que desde nuestra perspectiva, se inicia con el drástico y determinante abandono de Comando de Policía Metropolitana, por el general (GN) Rafael León Orsini y su Estado Mayor; 8) el Golpe de Estado en 1992, con Hugo Rafael Chávez Frías, en febrero y luego otro, 9) en noviembre, con Hernán Evencio Grüber Odremán, a la cabeza.

 

Entre las fuentes consultadas para la elaboración de los cuadros, están, los escritos del general Angel Vivas, registros de Los Cinco de Línea, comentarios y reseñas de Héctor Pérez Marcano.

Prontuario de Miguel Eduardo Rodríguez Torres

 

Mostrando sus méritos a Raúl Castro Ruz, intenta acelerar su pase a la vice presidencia

 

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 15/04/14

@rarmuz

  • “… La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse…” Jonathan Swift (1667-1745)

 

DesaparecidaYDesaoparecedorDicen140414Después de observar las imágenes de la desaparecida joven y periodista de 29 años Nairobi Rosalinda Pinto González, juntos, en contubernio con el desaparecedor Minpopoinjustpaz MG Miguel Eduardo Ramírez Torres, en esta rueda de prensa y dando la buena nueva.

Una sesión mediática con algunas expresiones, comportamientos e imágenes de los dos personajes, que más tenían en común con una reunión entre amigos y dando cuenta de los felices momentos de una noche de farras, que del lenguaje hablado y corporal de una víctima y de un victimario en un verdadero caso de Desaparición Forzada de Personas o de secuestro, si así lo prefieren llamar.

Lo que se tenía

A Nairobi Rosalinda Pinto González, la capturan el domingo 06/04/14 sobre las 17:00 horas, llegando a su casa del mercado y junto a familiares y estando a su lado, uno de los escoltas de Maripili Hernández.

La llaman por su nombre y tres sujetos enmascarados se la llevan sin mayor resistencia y pareciera, de acuerdo a su propio relato, que tiernamente la trasladan al vehículo y con éste a la concha donde la confinaron.

Concha ubicada en un lugar que, según informaciones no verificadas, estaba en los predios de Ramón Rodríguez Chacín –vuelve a aparecer en la escena el director de matanzas en la Masacre de Miraflores 11/04/02–, una finca en la población de Parapara de Ortíz.

 Su versión

Una vez instalada en su lugar de reclusión, tuvo para sí un tratamiento humano; entre otras, las tres comidas diarias, con acceso a baño y ducha; afirmó que no la maltrataron ni la vejaron y hasta –con la mayor ternura, asumimos–, sus captores le leían las noticias diarias sobre su secuestro/desaparición.

Ahora tranquila, serena, sin el más mínimo rastro físico y anímico de siete días de obligado encierro/cautiverio contra su voluntad y hasta sonriente, afirma que no puede dar informaciones sobre pormenores, porque se trata de un caso de Seguridad de Estado.

Se le olvidó referirnos si en las noches, también, sus captores le daban su vaso de leche caliente y le leían algunos cuentos o tiernas historias de amor.

Algo huele y muy mal

Miguel Eduardo Rodríguez Torres distendido en la convocada rueda de prensa y con la liberada Nairobi Rosalinda Pinto González a su lado izquierdo.

Si ella forma o no parte de esta tramoya, le tocara a ella decirlo; pero lo cierto es que su teatral captura estando al lado de un escolta oficial, regularmente armado, ahora con su más teatral liberación, su aparición y declaración a los medios.

Sacada al despuntar la mañana, pasada las 05:30 horas de la cama en la “concha” donde estaba confinada, para llevarla a un vehículo y desde Parapara de Ortiz, estado Guárico, trasladada –tiernamente y sin mucha incomodidad– durante más o menos una hora de viaje, hasta la población de Cúa, estado Miranda.

El vehículo entró a la población, se estacionan en algún punto y sus transportadores la hacen bajar del vehículo; una vez ella en tierra, el vehículo que la transportó arranca y la abandonan en el lugar; luego, por sus propios pies camina y se presenta en la oficina de Defensa Civil sobre las 07:00 horas.

El desaparecedor/aparecedor

Mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres, es el mismo sujeto autor de los asesinatos –a tiro de mortero de campaña, su especialidad militar– de cuatro policías, , y el enfrentamiento a “plomo limpio” con la primera dama Blanca Rodríguez de Pérez en su frustrado pero no por ello menos letal, asalto a La Casona (04/02/1992)[i].

Como jefe del Servicio de Inteligencia del Estado y bajo las precisas instrucciones del especializado criminal en serie Ramón Emilio Rodríguez Chacín (léase Cantaura, Yumare, Cejap, Amparo y Amparitos), asumió la total coordinación para la selección, cooptación, reclutamiento, pase de fronteras y transporte desde Colombia de un centenar y medio de naturales de aquel país, traídos a Caracas bajo engaño y custodia con el soporte de funcionarios activos de Identificación.

Luego el confinamiento de los colombianos en la Finca Daktary a la espera de las coordinaciones para la planificada ejecución, de su masacre a las puertas del Destacamento 52 de la GN en El Paraíso.

Frustrada la masacre por las aprehensiones y celos de la mujer del chofer de uno de los autobuses contratado para trasladarlos dese Daktary al escenario preparado para el crimen y que desencadenara los eventos y dejara al descubierto la jugada en lo que luego se conocería como caso Los Paracachitos.

Es este mismo mayor general y ministro, siendo el máximo jefe y quien a cambio de tres millones de dólares americanos en líquido, dejó salir de los calabozos de –para aquel entonces– DISIP, al traficante y solicitado internacional por tráfico de cocaína, José María Corredor Ibagué, “El Boyaco” el 11/06/05; por cierto, traficante del que como su socio en Venezuela, ha sido señalado Jorge Rodríguez Galvis, padre del mayor general y quien desde hace muchos años ha fungido como uno de los enlaces de las FARC en el Alto Apure.

JonathanRodríguezHombreRamírezTorres120214

MelvinCollazosRodríguezTorres120414Es el mismo mayor general cuyos escoltas –Melvin Collazos, Jonathan Rodríguez[ii]– dispararon contra civiles desarmados y asesinaron a Basil Alejandro Da Costa Frías, en La Candelaria (12/02/14).

El mismo ministro bajo cuyas instrucciones, órdenes y habilitaciones, operó su subalterno y asignado como escolta de la ministro de cárceles María Iris Varela Rangel, Yonny Eduardo Bolívar Jiménez, alias “El Capitán Bolívar”; según la declaración oficial de ésta, “para que le arregle el ascensor”

JohnnyEduardoBolivarJiménezCIV13160295Yonny Eduardo Bolívar Jiménez, alias “El Capitán Bolívar”, activo operador en dos puntuales casos criminales de reciente data: a) oficialmente se trasladó a Valencia, solicitó y tramitó hasta sacar a la brevedad de la Morgue, el cadáver de la asesinada Mónica Spear Mootz, para entregarlo a sus deudos(06/01/14); b) el mismo sujeto quien luego asesinaría de dos disparos a la periodista Adriana Urquiola y a su bebe en gestación (7 meses); el mismo “Capitán Bolívar”, quien si bien se presentaría al CICPC a rendir información, e identificó la 4Runner como propia, por órdenes superiores, fue dejado en libertad, luego se fuga del país según lo confesaría cuando reconoció públicamente haber cometido el asesinato; difícil dudar de dónde emanaron las órdenes.

La parodia Nairobi Pinto

Tiene un efecto directo en el ámbito de la opinión pública, que si bien no entenderá bien el asunto, si percibe que toda esa movilización por esa liberación viva; toda esa vigilia y las angustias ante el temor de maltratos y hasta muerte, eran totalmente innecesarias; si fue un secuestro, lo hicieron delincuentes finos, si fue una desaparición, sus captores, más humanos y tiernos no podrían ser.

Así que, en las próximas capturas y desapariciones que se denuncien, por qué preocuparse, bastaría esperar una semana o más para que todo vuelva a la normalidad.

Tremendo efecto que neutraliza a la opinión publica y desarma a los alarmistas que pedirían esa liberación; logrado ello, de ahora en adelante, en ejecución, el verdadero programa de acción en esta Guerra de Baja Intensidad de Cuba contra la generación de 2014.

Toma plaza y cuerpo el desempeño de baja intensidad; la lista e identificaciones para las capturas de dirigentes estudiantiles o no, está hecha; las informaciones están recabadas, confirmadas unas y hasta documentadas otras; analizadas las coyunturas y momentos y los planes de ejecución listos.

Baste dar la orden e iniciar la secuencia de capturas de dirigentes estudiantiles y de la sociedad civil desafecta y opositora al régimen de Raúl Castro; ganado el tiempo necesario al retardo de la reacción, para cuando la opinión pública recupere su tono, ya tendrán a los más importantes capturados, bajo custodia, confinados unos desaparecidos otros.

Incrementados a niveles paralizantes las operaciones de terrorismo de Estado y sumando las rápidas capturas y desapariciones, comenzará paulatinamente a extinguirse desde su interior, la resistencia de la juventud y de quienes les apoyan.

Lo que parece no entender el mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres en sus aspiraciones, es que, resulta peligroso en extremo para Raúl Castro, desplazar de posiciones a quienes tanto saben y pueden hablar; tanto a Nicolás, como a Jorge Alberto Arreaza Monserrat; ambos indispensables soportes, antes, durante y después de todo aquel periplo que culminaría con el desplazamiento, por asesinato, de Hugo Rafael Chávez Frías.

Mientras

Los conversatorios con la oposición en la MUD, harán que la atención esté concentrada en esas promesas de acuerdos y esos resultados políticos y no atenderá ni entenderá de quejas o de denuncias por desapariciones; esos son extremismos.

Secuestrado y asesinado 14/04/14

Secuestrado y asesinado 14/04/14

Al menos esa sería la idea desde la perspectiva del G2 con su operador estrella, el MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres.

Sólo queda comentarle a las potenciales y enlistadas víctimas, que recuerden los interesados de bando y bando y de las bandas criminales adscritas al minpopoinjuspaz, que: “… A perro macho, lo capan una sola vez…”

 

 

 

[i] Gerson Gregorio Castañeda, 26 años, DISIP adscrito a la División de Patrullaje Vehicular; Edicto Rafael Cermeño, DISIP; Jesús Rafael Oramas, 30 años, DISIP, adscrito a la División de Patrullaje Motorizado; Jesús Aponte Reina, 21 años, Policía Municipal de Sucre

[ii] Sargento del ejército y escolta de extrema confianza; es el que le cuida los negocios en la isla de Margarita y Apure, supervisa el orden de cosas en ciudades donde el ministro tiene varias propiedades.

Nairobi Pinto, desaparecida por el régimen

 

En cabeza de MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, la “Autoría Mediata”

 

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 13/04/14

@rarmuz

 

  • “… El crimen hace iguales a todos los contaminados por él…” Marcus Annaeus Lucanus (39-65)

nairobiEn el caso de la captura y la “Desaparición Forzada” de Nairobi Rosalinda Pinto González, 29 años, sobre las 17:00 horas de hoy, fecha de redacción de esta nota, se cumplirán las primeras 168 horas continuadas sin tener el más mínimo indicio de dónde está, y si es que aún está con vida.

“… Hasta ahora, son muy pocos los indicios que han podido levantarse durante la pesquisa…” (JIM El Nacional 13/04/14)

Menos aún, en expreso y como parte del programa, no se tiene la más absoluta información del principal responsable del régimen y de ello, lo que salta a la vista, lo irrefutable, lo determinante y que, sin solución de continuidad, señala y carga en primera instancia y sobre la cabeza del MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, la responsabilidad total de este nuevo crimen y de sus derivados.

Miguel Eduardo Rodríguez Torres, no sabe nada, nada informa aún, teniendo a su disposición algo así como 150.000 efectivos entre GNB, Ejército, PNB, SEBIN, CICPC, policías regionales, a los que se sumarían más de 6.000 efectivos de tropas cubanas, no menos de 6.000 paramilitares, motorizados o no, no menos de 3.000 milicias y otro tanto, 3.000, como miembros de bandas criminales:

168.000 efectivos que en 3 turnos de ocho horas cada uno sumarían 1.344.000 horas hombres diarias y en los siete días transcurridos, significarían 9 millones 408 mil horas hombres.

No es secuestro

El primer punto que debemos dejar suficientemente claro e irrebatible, es que, definitivamente, no estamos en presencia de un caso de secuestro extorsivo o de cualquier otro sea el género “criminalístico”, que quiera ahora endilgarle la particular sintaxis hablada o escrita de este nuevo modelo policial y en boca de su más eficiente brazo ejecutor: Luisa Marvelia Ortega Díaz, alias “La China” .

Estamos definitivamente, en presencia de una escalada con un grave caso criminal más –por manos y de manos– de este Minpopoinjust, M/G Miguel Eduardo Rodríguez Torres[i].

Un caso que, clasificado dentro del rubro de “Desaparición Forzada de Persona” (Estatuto de Roma[ii]), inevitablemente, lo ha enclaustrado en una, casi única, alternativa:

  1. Dejar constancia oficial y pública de que practica la conducta de un redomado y acobardado idiota; ese que aún no se ha enterado de los pormenores del hacer criminal de sus subalternos; tomando en cuenta que según declaración oficial de su propio jefe, Nicolás “… más del 90 % de los secuestros que se realizan en Caracas son comandados por policías…”
  2. O, enterado perfectamente del intríngulis, de la detallada y pormenorizada ejecutoria de sus órdenes por las fuerzas –regulares e irregulares– a su mando, ahora, a la vez y a la par que con el silencio y la incertidumbre incrementa y exacerba los efectos deseados del Terrorismo de Estado, gana el tiempo necesario para: i) que el asunto pierda su actualidad y vigencia y baje a las páginas interiores en los medios; ii) mientras negocia los silencios e impone mejores controles de información; iii) y se prepara para la ejecución de la planificada, ya sistematizadas, mise en scène de una teatral salida de mucho impacto.

Doctrina de Seguridad Nacional[iii]

Sabido es que “… no existe mejor cuña que la del mismo palo…”

Ya hemos suficientemente sustentado en notas anteriores, particularidades de este retorno al ámbito de lo estrictamente militar, en esta consecución de la guerra de Cuba contra Venezuela; que si bien en ese ámbito y por un espacio de 15.000 continuados días a partir de febrero de 1959, Venezuela derrotó a Cuba una y otra vez y que Cuba sólo tuvo la oportunidad de sembrar y cosechar las ventajas de una “cabeza de playa”, cuando decidió abandonar el campo de lo militar para desarrollar la política por los mismos medios pero encubierta, con el desmedido uso de las falencias y aspiraciones de líder continental de Hugo Rafael Chávez Frías, como su mascarón de proa.

Hoy, luego de la decisión de sacar del juego al “Arañero” y sus cuentos, para substituirlo con un sujeto con identidad forjada que se dice llamar Nicolás y lo hacen llamar Nicolás Maduro Moros, se topan de frente con una generación del 2014.

Generación en su mayoría nacida durante este cuarto lapso de 5.000 días de continuadas victorias cubanas, pero no intoxicada con ese letal virus inoculado y latente en los “Perfectos Idiotas Latinoamericanos”.

Y en la seguridad de que la imposición del dominio sobre Venezuela, obliga a Cuba a retornar a definitivas y consistentes operaciones militares abiertas, destinadas a consolidar de una vez por todas su victoria, Cuba se arriesga de nuevo en el campo minado de lo militar en Venezuela y abrió las hostilidades.

Ahora, por su propia y libérrima voluntad, se encuentra enganchada e inmersa en una “guerra de baja intensidad”

Contra civiles desarmados

Y todos debemos recordar que “… las operaciones psicológicas constituyen elementos fundamentales…” de esta modalidad de confrontación bélica.

Por tanto, “… la doctrina de la seguridad nacional, la guerra de baja intensidad y las desapariciones forzadas se dan al interior…” esta vez, de la geopolítica cubana en el hemisferio occidental.

Siendo así, “… a partir de la implementación de la doctrina de seguridad nacional sus ejércitos…” deben desarrollar, bajo las directrices del G2 y “… en su interior un régimen paralelo clandestino cuya tarea fundamental es la información…”

Es la clave del asunto “… por un lado, la información es el instrumento que posibilita la perpetración de los secuestros seguidos por desapariciones; por el otro lado, obtener más información extrayéndola de los opositores secuestrados constituye uno de los móviles fundamentales de la detención-desaparición…”

Las desapariciones son entonces realizadas, “… por hombres armados no identificados, que se conducen en automóviles sin placas y que llevan a las víctimas a lugares secretos…”.

Y el “… resguardo de la impunidad de los ‘desaparecedores’ contempla no sólo la negación absoluta del delito, sino también, la creación de explicaciones que abarcan las expresiones más burdas…”

Esa es la tarea asignada por la nomenklatura de Cuba al MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, y esa es la que está cumpliendo a cabalidad con la captura y desaparición de Nairobi Rosalinda Pinto González y que cumplirá en su momento.

Sin embargo

Mucho cuidado se ha de tener, cuando de los hermanos Castro y de isleños cubanos se trata, de guerra de baja intensidad, de operaciones clandestinas, de Terrorismo de Estado y de estos improvisados shows mediáticos para distraer la atención de la opinión pública nacional e internacional.

Precisamente, en momentos de ser necesario desviar la atención de la desaparición de Nairobi Rosalinda Pinto González, con algunos simples o elaborados desempeños, justo al estilo del reciente famoso “debate” televisado entre la pandilla de facinerosos que ejecutan las órdenes de Cuba y los representantes de la oposición concentrados en la MUD.

En el estado actual de la definitiva desaparición de Nairobi Rosalinda Pinto González, dos posibilidades existen;

  1. Que se trate de una muy bien elaborada y mejor montada trampa para ensartar opositores, en cuyo caso, tanto Nairobi Rosalinda Pinto González como su entorno familiar y profesional, formaría parte de una burda conjura y una vez logrados los efectos deseados, ella aparecería viva, sana, radiante y hasta alegre; dando declaraciones bajo el argumento de haber estado realizado actividades de agente infiltrado para recabar informaciones, imágenes, sonidos, documentos y soportes incriminatorio, trascendentes a efectos de la investigaciones técnicas y para sustentar los alegatos fiscales en las causas penales derivadas y sobre la actividad de individualidades y grupos de oposición.
  2. Que realmente Nairobi Rosalinda Pinto González, por el hecho de haber sido evidenciada por alguna circunstancia o ser víctima de señalamientos de “fuentes patriotas”, fue fichada bajo ese eufemismo que regularmente se escuchan en boca de los grupos paramilitares: declarada “objetivo militar”.
    1. Por ser allegada, amiga, colaboradora directa de la líder de los estudiantes de la Generación del 2014, Gaby Arellano.
    2. Por su posición profesional en la difusión de imágenes y frente a los excesos y crímenes del régimen en los ataques contra civiles desarmados al interior mismo de las propias urbanizaciones y viviendas, sitios de trabajo, hospitales y clínicas incluidos, poniendo en severo riesgo la vida e integridad física de mujeres, niños, lactantes, ancianos, enfermos, pacientes en post operatorio.

¿Ganar tiempo para qué?

Para la mise en scène de una expeditiva solución y cierre del caso.

En algún momento, tres o cuatro malandros de baja monta, en lugares previamente seleccionados, harán resistencia armadas a las “comisiones técnicas” que investigando el “secuestro” de Nairobi Rosalinda Pinto González, ubicaron y se toparon con la “concha” y al hacer acto de presencia, fueron recibidos a tiros.

Mueren todos, se recupera un vehículo, se recuperan los “pasa montañas”, las armas utilizadas, varios teléfonos celulares; luego vendrán nuevos hallazgos con los registros de llamadas, las notas y hasta fotografías de los sujetos; y todo ello será calificado y clasificado por la FGR, como “elementos de valor criminalísticos”.

Que no por casualidad, casi de inmediato, orientarán la continuación de la investigación, detenciones, parodias de juicios y hasta precipitadas condenas, hacia algunos precisos y muy seleccionados y conocidos personajes, relevantes para el interés de Cuba en su necesidad de sofocar, ahogar y liquidar definitivamente la movilización estudiantil; con uno o varios “Falsos Positivos”.

Pero, por fin: ¿dónde está Nairobi Rosalinda Pinto González, está viva?

Queda en suspenso y se desearía estar totalmente equivocado en la percepción del desenlace.

Pero lo que si queda suficientemente establecido a estas alturas de la situación, es que Nairobi Rosalinda Pinto González, fue desaparecida por el régimen y si ello fuere así, en cabeza del mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres, estará el primer señalado en la “Autoría Mediata” de todo esta compleja situación de “Desaparición Forzada de Persona”.

 

[i] MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, el sujeto de marras, autor de los asesinatos de cuatro policías a tiro de mortero de campaña, su especialidad militar, y enfrentamiento a “plomo limpio” con la primera dama Blanca Rodríguez de Pérez en su frustrado pero no por ello menos letal, asalto a La Casona (04/02/1992); como jefe del Servicio de Inteligencia del Estado y bajo las precisas instrucciones del especializado criminal en serie Ramón Emilio Rodríguez Chacín (Cantaura, Yumare, Cejap, Amparo y Amparitos), asumió la total coordinación para la selección, cooptación, reclutamiento y transporte desde Colombia del centenar y medio de naturales traídos a Caracas bajo custodia y soporte de funcionarios de Identificación; luego su confinamiento en la Finca Daktary, a la espera del momento coordinado para la planificada ejecución de su masacre a las puertas del Destacamento 52 de la GN en El Paraíso; frustrada la masacre por las aprehensiones y celos de la mujer del chofer de uno de los autobuses contratado para trasladarlos dese Daktary al escenario, preparado para el crimen y que desencadenó los eventos y dejara al descubierto la jugada en lo que luego se conocería como caso Los Paracachitos; este mismo sujeto que a cambio de importante suma en dólares líquidos, dejó escapar de los calabozos de –para aquel entonces– DISIP, al traficante internacional de drogas José María Corredor Ibagué, “El Boyaco” aquel 11/06/05; el mismo sujeto cuyos escoltas –Melvin Collazos, Jonathan Rodriguez, el que le cuida sus negocios en Margarita y Apure– dispararon contra civiles desarmados y asesinaron a Basil Alejandro Da Costa Frías, en La Candelaria (12/02/14); el mismo sujeto bajo cuyas instrucciones, órdenes y habilitaciones, operó, el asesino, su subalterno y asignado como escolta de la ministro de cárceles María Iris Varela Rangel, Yonny Eduardo Bolívar Jiménez, alias “El Capitán Bolívar”, para, oficialmente, solicitar y sacar de la Morgue el cadáver de la asesinada Mónica Spear Mootz (06/01/14); el mismo sujeto quien luego asesinaría de dos disparos a la periodista Adriana Urquiola y a su bebe en gestación (7 meses), que si bien se presentaría al CICPC a rendir información, por orden superior fue dejado en libertad y se fuga del país según lo confesó cuando reconoció públicamente haber cometido el asesinato; ¿podrá alguien dudar a estas alturas, de dónde salió la orden de dejarlo en libertad?.

[ii] “… Artículo 7 Crímenes de lesa humanidad:

… A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: …

… i) Por “desaparición forzada de personas” se entenderá la aprehensión, la detención o el secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguido de la negativa a admitir tal privación de libertad o dar información sobre la suerte o el paradero de esas personas, con la intención de dejarlas fuera del amparo de la ley por un período prolongado…”.

El texto del Estatuto de Roma que se distribuyó como documento A/CONF.183/9, de 17 de julio de 1998, enmendado por los procès-verbaux de 10 de noviembre de 1998, 12 de julio de 1999, 30 de noviembre de 1999, 8 de mayo de 2000, 17 de enero de 2001 y 16 de enero de 2002. El Estatuto entró en vigor el 1o de julio de 2002.

[iii] Recordemos a tenor flashes de aquel texto de 1998, escrito por Ana Lucrecia Molina Theissen y observaremos, sin sorpresa alguna, cómo y con cuanta precisión lo que antes la izquierda denunció como la geopolítica norteamericana en Latinoamérica, hoy en Venezuela, ha sido reasumido e impuesto como esquema de acción de la geopolítica de Cuba; dejando así claro, constatado, cuan cierto es aquello de que los extremos a la larga coinciden en objetivos y en sus métodos criminales, en función de mantener bajo su control el poder.

“Cuestión previa” en realpolitik[i] (II/II)

 

Único interlocutor válido, el dueño del circo: Raúl Castro Ruz

  • Preliminar: esta nota fue montada hoy sobre las 14:30 hora de Caracas, una hora después, desapareció del blog junto con la titulada Los Tonton Macute de Nicolás y Diosdado Cabello Rondón su indiscutido jefe, montada el 11/03/14; ambas se montan de nuevo en fecha de hoy sobre las 19:00 horas y si vuelven a desaparecer del registro en el blog indicaría dos cosas: a) que las informaciones comentadas no tienen forma de ser refutadas, salvo desaparecerlas del acceso público; b) de alguna forma clandestina Raúl Castro, su G2 o cualesquiera de los servicios de sus países aliados, tendrían acceso directo o indirecto al sitio y con  capacidad para intervenir, modificar, alterar o eliminar registros.

 

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 09/04/14

@rarmuz

 

  • “… Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad…” Heráclito de Efeso (540 AC-470 AC)

 

 

El juego y los jugadores

sela

  1. Por Venezuela
    1. Desde la desaparición de Rómulo Ernesto Betancourt Bello, quien fuera el único civil venezolano que en la historia contemporánea haya tenido el coraje para asumir el riesgo, y la suficiente capacidad y constancia en el tiempo, para enfrentar dentro y fuera de Venezuela, humillar y derrotar al genocida Fidel Castro Ruz absolutamente en todos los terrenos, político y geopolítico incluido; de nuevo iniciada por los estudiantes y por primera vez hace su irrupción en la escena política venezolana, una nueva y consistente movilización social que se enfrenta y pone en severo riesgo tanto los intereses de Cuba como los de sus subalternos o aliados latinoamericano por los efectos derivados, dentro y fuera de Venezuela, de las movilizaciones estudiantiles.
    2. Una movilización política particularmente nacida del seno de los propios estudiantes y radicalmente escindida de la dirigencia tradicional; absoluta y totalmente distante de las ideas, de la dirección y de los limitados intereses de los sempiternos “perfectos idiotas” y que –conscientes los estudiantes o no–, han puesto en severo riesgo la continuidad del dominio de los hermanos Castro sobre las dádivas repartidas a Latinoamérica; tanto en la preparación como para la toma de decisiones en su estructurado control sobre los intereses y las riquezas espoliadas a Venezuela y a los venezolanos.
    3. En síntesis, a lo que se está enfrentando ese consolidado y espontáneo movimiento de la Generación de 2014[ii] y toda la sociedad venezolana que firme y en crescendo le apoya y acompaña; no es al tal Nicolás y a su caterva de criminales, asesores y operadores políticos naturales y extranjeros; más aún, se enfrentan no a un Fidel Castro Ruz –ya cadáver insepulto–, quizás sea a su hermano Raúl, pero estructuralmente, se enfrenta a la nomenklatura que, bajo las pautas del G2, diseñó e impuso la ejecución del programa de acción y de dominación de los intereses de Venezuela.
  2. Por Cuba
    1. Sobre la acción/reacción entre estudiantes, sociedad civil y régimen, a cualquier observador conocedor de la historia contemporánea venezolana, debe llamarle poderosamente la atención, los indiscutibles y desproporcionados despliegues bélicos, coronados todos, por hechos y salvajadas derivadas y cubiertas bajo una el eufemismo “Operaciones para la Restitución y Mantenimiento del Orden Público” derivado en las barbaries y la represión contra las manifestaciones de civiles desarmados.
    2. Por primera vez en cinco décadas de observación de los problemas de mantenimiento y restitución del orden público, toda la población civil –mujeres, niños, ancianos, incapacitados y pacientes, dentro y fuera de sus casas, oficinas, clínicas u hospitales– dentro y en la periferia de las áreas de ataque expresamente decididas por el régimen, está enfrentada a un expresamente desmesurado despliegue de las fuerzas y de violencia criminal, ejecutadas por Comandos Conjuntos –FANB, PNB, Paramilitares y Delincuentes– ordenadas por La Habana.
    3. Por primera vez en la historia venezolana el propio titular de Miraflores, el tal Nicolás, en cadena nacional y señalando y acusando con nombres, apellidos y demás detalles individualizadores de personal, señala a dirigentes de los estudiantes; seguido de fotos, precisiones y detalles por otros medios de difusión, con imágenes de a quienes son identificados como “… objetivos militares…”; término de vieja data, acuñado por los grupos paramilitares afectos al régimen y pertrechados con equipamiento bélico –por el propio Nicolás y su pareja Cília Flores desde el antes, el durante y el después del frustrado allanamiento de DISIP en La Pastora en 1999–, con los que se identifican a los civiles que deben ser ubicados, hostigados, atacados, secuestrados, desaparecidos y asesinados.
    4. Por primera vez, no sólo se destacan los cuatro principales grupos operantes y dotados con unos pertrechos militares inagotables:

i.     la Guardia Nacional Bolivariana GNB;

ii.     elementos de tropas de la FANB;

iii.     la Policía Nacional Bolivariana;

iv.     los grupos paramilitares, donde emergen y se destacan también, otros importantes componentes integrados a esa enorme fuerza de choque; indispensable de tomar en consideración, puesto que los actos terroristas/criminales de mayor envergadura, son sus objetivo:

  1. Los elementos de tropas cubanas, cubiertos o disfrazados bajo uniforme de la GNB
  2. Las individualidades y grupos bajo coordinación y mando del régimen, que operan sea de civil sea uniformados de GNB; entre ellos, individualidades y grupos de civiles encuadrados y pagados por el Frente Francisco de Miranda
  3. Las individualidades y grupos de criminales beneficiarios de medidas especiales para el cumplimiento de condena, uniformados o no de GNB
  4. Las individualidades y grupos de criminales presos que son, eventualmente y para puntuales operaciones de mayor hostigamiento terrorista directo contra la población civil desarmada, sacados de las cárceles y uniformados o no de GNB.

Una acción bélica del Estado atacante

Destaca el hecho más importante que, técnicamente, por la calidad, la variedad, la continuidad; por la extensión territorial –todo el país–, la sistematización y el programado sadismo que se hace expresamente evidente en los excesos y en todas y cada una de las operaciones de ataque contra civiles desarmados observadas a partir del 12/02/14, en coordinadas operaciones que no podrá jamás, aceptarse o calificarse, como Operaciones para Mantenimiento y Restitución del Orden Público; son operaciones de guerra.

Retado en su propio terreno de acción, el terrorismo de Estado, estas operaciones han sido, son y serán, las exclusivamente necesarias y destinadas a incrementar los niveles de los efectos del terrorismo sobre la población civil desarmada; para un efecto esperado: lograr y mantener los estados de pánico generalizados y la esperada desactivación/sumisión.

Terrorismo

Sólo así se encuadran y pueden ser calificadas y entendidas estas no conocidas combinaciones de “Técnicas para la Restitución y Mantenimiento del Orden Público”:

  1. El despliegue por saturación y uso de las citadas unidades combinadas de combate –GNB, PNB, paramilitares, delincuentes– contra la población civil desarmada y dentro de esquemas de jamás vista indiscriminada máxima violencia contra jóvenes, mujeres, ancianos y niños.
    1. Se destaca a tenor, una primera línea de ataque, expresamente diferenciada, identificada y visible, integrada por unidades blindadas y elementos de tropa uniformados con trajes especiales de la GNB, que inician y abren las hostilidades.
    2. Unidades motorizadas combinadas entre uniformados y civiles paramilitares que en punta de flecha y flanqueando a los civiles los atacan a tiros presionando para dispersarlos.
    3. Rota la compactación civil de la manifestación, atacan con saña uno u otro individuo que logren aislar hasta masacrarlo a golpes y tiros.
    4. Tiros a la cabeza sobre civiles desarmados, participantes o no en la acción, bastando que esté al alcance directo del efectivo atacante, con el mismo sistematizado método del 11 abril 2002 en la marcha hacia Miraflores.
    5. Despliegue hecho expresamente evidente a la población y a los medios de difusión, de equipos de francotiradores dotados con los fusiles Dragunov 7,62x54R, unos encaramados en edificio y estructuras por sobre el nivel de calles y avenidas; otros que se hacen visible y que permanecen en las cercanías de los más altos jefes militares que dirigen las operaciones sobre el terreno.
    6. Expresa saturación de efectivos paramilitares en áreas de viviendas y edificaciones civiles con ataques directos al interior de conjuntos residenciales con todo tipo de metralla, bombas y productos químicos volátiles, evidenciando agresión letal directa y generalizada, fuera y dentro de sus casas, lugares de trabajo o de refugio frente a los ataques.
    7. Destrucción expresa de bienes públicos y privados que estén al alcance de las hordas antes, durante y después de iniciados los ataque; especialmente, la destrucción y quema de vehículos privados.
    8. Disparos de armas de fuego militares y no militares contra la multitud, vehículos y áreas cerradas de habitación, trabajo o refugio de civiles desarmados.
    9. Disparos con cartuchos de escopetas contra motín, “aliñados” con metras (canicas), baterías doble A, municiones y/o metralla metálica.
    10. Disparos indiscriminados y a quema ropa sobre civiles desarmados, participantes o no en las manifestaciones.
    11. Detenciones arbitrarias de cualquiera que, participa te o no en la movilización, pueda ser capturado en las cercanías del área sujeta al ataque.
    12. Secuestros y desapariciones en el antes, durante o después de las operaciones de hostigamiento sobre la población civil desarmada.
    13. Captura, secuestro y asesinatos de civiles desarmados, generalmente de individualidades allegadas a entornos familiares y políticos de dirigentes de oposición, que luego aparecen muertos en cualquier calle, urbanización, parque o lugares públicos.
  2. El enjuiciamiento de estudiantes y otros civiles capturados, bajo amañados señalamientos y juicios en un complejo de actividades donde participan activa ydirectamente la Fiscalía General de la República, la Defensora del Pueblo y desde la propia Sala Constitucional, desde la presidente del TSJ, hasta los jueces de control y el Ministerio de Asuntos Penitenciarios, tanto para el confinamiento en cárceles de presos comunes a los encausados civiles como para aumentar los niveles de pánico en familiares y entornos sociales de los victimizados en el proceso.

¿Diálogo?

Afirmaba Sun Tzu que “… lo esencial de la guerra es la victoria, no las prolongadas operaciones…”; esas, las que agotan tropas y dilapidan recursos, perturban la disciplina y brindan al oponente, las primeras señales de una derrota en gestación.

Si a ello agregamos lo que bien pudiera ser una máxima que se aplica a toda confrontación asimétrica entre ejércitos pertrechados para una guerra convencional desplegado y en acción contra de civiles desarmados:

Mientras existan, se incrementen y se generalicen y se hagan cada vez más brutales las violaciones a los derechos humanos, por sobre la censura y el silencio cómplice, crecerá y se extenderá –como mancha de aceite sobre superficie liza inclinada– la resistencia civil, en ciudad tras ciudad, en comunidad tras comunidad, hasta alcanzar y disparar por contaminación, el levantamiento generalizado, una fuerza civil que ahogará todas las capacidades de las fuerzas bélicas comprometidas.

En cuyo caso, a los oficiales en mando y conducción de operaciones sobre el terreno, les quedará una única alternativa:

  1. fuego a discreción y las masacres de centenares de civiles desarmados en cada operación o,
  2. plegarse al levantamiento civil y, definitivamente, revelarse contra sus generales y, en este caso, contra el régimen de Cuba.

¿Conversaciones de paz?

En una guerra en pleno proceso de ejecución, normalmente quien primero asoma la necesidad de un diálogo y más aún, de unas conversaciones de paz, es quien primero percibe que sus capacidades para mantener la iniciativa en los desempeños bélicos, están alcanzando niveles de precariedad.

Fuere por la argumentación que comienza a resquebrajar en su peso especifico al interior de las unidades de mando; lo fuere porque los aliados internos y externos, comienzan a percibir efectos dañosos sobre sus propios y particulares intereses; sea por el agotamiento de argumentos que legitiman el desempeño por los tiempos de ejecución sin resultados tangibles, la victoria, o por inversión de elementos de legitimación y reducción de efectividad de las capacidades en plaza; lo fuere porque la calidad y la cantidad de las unidades de combate comprometidas, visiblemente, están llegando a niveles de agotamiento físico con los severos efectos derivados tanto para la disciplina, como para la cohesión.

Como lo afirmara el más citado y clásico en el tema:

 

“… Cuanto más importante y de mayor entidad sean los motivos de la guerra, cuanto más afectan a los intereses vitales de los pueblos, con mayor empeño se tratará de derribar al adversario, entonces tienden a confundirse objetivo guerrero y fin político y la guerra aparece menos política y más puramente guerrera…”

Los tres errores del G2

Y es aquí donde radica el primer más grande y trascendente de los errores de apreciación, cometidos por el G2 de Cuba, cuando decidieron, en pleno desarrollo del programa pautado por la nomenklatura, que ya era el tiempo de prescindir de Hugo Rafael Chávez Frías, una vez que había terminado la primera fase política del proyecto de dominación[iii].

Y después de la designación en cadena de medios y oficial del sustituto por el propio a sustituir, Hugo Rafael Chávez Frías; su asesinato y sobre la misma marcha, montaron el segundo grave error, el encumbramiento en el poder del tal Nicolás; una selección del sujeto y una identidad forjada en sus extremos, tal como queda corroborado por los hechos hasta ahora conocidos sobre esa identidad, la de quien hacen llamar Nicolás Maduro Moros.

Y el tercer más grande error, ignorar que la juventud venezolana, nada tiene de semejanzas o de parecidos a sus pares nacidos, criados y formados en esa paupérrima, empobrecida y amorfa comunidad de moradores de la isla de Cuba, 55 años silenciada y sometida al dominio de los hermanos Castro; los 60 días continuados y en escalada de alzamientos de civiles desarmados, son la demostración

¿Negociaciones?

Si se pretenden negociaciones de algún tipo y con efectos reales, suficientemente sólidos y solidificados, en unas negociaciones que constriñendo a las partes, las obliguen al estricto respeto de las condiciones acordadas so pena de desencadenar procesos sostenidos que aceleren riesgos y lesiones de mucha mayor trascendencia y envergadura para los intereses del que viole los acuerdos[iv].

No será en comisiones o la mediación de subalternos y en los territorios de los aliados de Fidel Castro Ruz, sea en el Foro de Sao Paulo, fuere en Unasur o Mercosur, o con los “representantes” que votaron contra Venezuela en la última decisión colegiada del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos.

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Diapositiva2Mucho menos podrá ser en territorio de Cuba, como Juan Manuel Santos Calderón con el Secretariado de las FARC en La Habana; si de negociación o conversaciones de paz entre las partes beligerantes se trata, no será jamás, representados por los mismos sempiternos izquierdosos anotados como oposición y en la MUD.

Después que Rómulo Ernesto Betancourt Bello una y otra vez le pateara el trasero a Fidel Castro Ruz y su revolución; que su ayudante y ministro estrella, candidato y presidente electo –dos veces–, Carlos Andrés Pérez, con sus pretensiones de líder continental y bajo los términos de “negociaciones” adelantadas por su jefe de seguridad y principal agente cubano Orlando García Vásquez, que trajeron de nuevo a Venezuela e hiciera su aliado continental al genocida Fidel Castro Ruz; desde aquellos momentos, nunca ningún venezolano desde ninguna tribuna le había retado, fuere directamente o en su retiro por senilidad, al otro senil que le sustituye o directamente a la nomenklatura cubana.

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Realpolitik

Y la juventud que lucha por su futuro, la generación del 2014 los ha retado, justo en momentos y en una coyuntura en que la aceleración del deterioro económico venezolano heredado de la consistente destrucción de las capacidades de producción en todos los rubros, están poniendo en severo peligro no sólo y exclusivamente los intereses de Venezuela y de los venezolanos, sino a la par y quizás con mayores inmediatos efectos, políticos y geopolíticos, los propios a los hermanos Castro, a la nomenklatura y a Cuba y por vía de consecuencias, a la cola de países cuyas economías se mantienen, gracias a esa programada destrucción y a las dádivas y reparto de la riqueza petrolera venezolana de acuerdo a las decisiones de Cuba.

Emerge, salta a la vista, explota entonces la “cuestión previa”, esta vez, en realpolitik:

 

¿Quiénes están sujetos a los mayores y directos riesgos presentes y futuros?

 

 

Continente Americano países Barriles diarios quedespacha Venezuela contra sus intereses:Suman 283.100 b/d Monto en US$DiariosSumanUS$25.479.000,oo Monto líquido que acumula por año en US$SumanUS$9.299.835.000,oo(OPEC & Cia World fact Book 2012) OEA 21/03/1422 votossilencian crímenes y sustentanimpunidaden Venezuela
Antigua y Barbuda 4.500 405.000,oo 147.825.000,oo Si
Argentina Si
Bahamas Si
Belice 7.000 630.000,oo 229.950.000,oo Si
Bolivia Si
Brasil Si
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba 100.000 9.000.000,oo 3.285.000.000,oo
Dominica Si
Ecuador Si
El Salvador 30.000 2.700.000,oo 985.500.000,oo Si
Estados Unidos
Grenada 2.000 180.000,oo 65.700.000,oo Si
Guatemala
Guyana Si
Haití 12.000 1.080.000,oo 394.200.000,oo Si
Honduras
Jamaica 15.000 1.350.000,oo 492.750.000,oo Si
México
Nicaragua 35.000 3.150.000,oo 1.149.750.000,oo Si
Panamá
Paraguay
Perú
República Dominicana 40.000 3.600.000,oo 1.314.000.000,oo Si
San Cristóbal y Nieves 1.800 162.000,oo 59.130.000,oo Si
San Vicente y Granadinas Si
Santa Lucía 2.800 252.000,oo 91.980.000,oo Si
Surinam Si
Trinidad y Tobago 25.000 2.250.000,oo 821.250.000,oo Si
Uruguay Si
Venezuela Si

 

Nicolás y la caterva de criminales que le secundan, sólo arriesgan captura, investigación, juicio, sentencia y condena por Crímenes de Lesa Humanidad, sea en instancia nacionales o por ante la Corte Penal Internacional.

Los hermanos Castro y la pandilla de países que les adulan, arriesgan la pérdida del poder de los primeros en Latinoamérica y luego en la propia Cuba junto con la hambruna que de ello derivará; mientras, sus países aliados a su revolución, están confrontando el riesgo de severas crisis económicas.

Tan sólo para un ejemplo, Brasil arriesga pérdidas económicas dentro y fuera de fronteras y la eliminación de una enorme cantidad de puestos de trabajo; el acelerado disparo de cifras de desempleo que le complicarán la gobernabilidad a Dilma Vana Rousseff.

Y esa es el asunto de los momentos bélicos, que tiene como la principalísima consideración que, sólo puede existir una negociación, llámese o no conversaciones de paz, entre quienes tienen la verdadera capacidad para negociar y en el caso que nos ocupa, quien está poniendo, con cada vez mayor amplitud, en riesgo todos los derivados de la victoria de los intereses de Cuba y su manejo de los apoyos internaciones, sobre y en detrimento de los de Venezuela, son los alzamientos de civiles desarmados a todo lo largo y ancho del territorio y como punta de lanza, la juventud y los estudiantes de la Generación del 2014.

Por tanto la “Cuestión previa” en una verdadera, efectiva y perdurable realpolitik venezolana, en este momento histórico, tiene un único interlocutor válido frente a los alzados en rebelión civil, el dueño del circo y ese es Raúl Castro Ruz, eso mientras viva; después ya se verá.

 

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[i] La realpolitik o política de la realidad en alemán (real, realistic, practical o actual), término acuñado en el Siglo XIX por Otto von Bismarck como método para equilibrar el poder entre imperios europeos, 1.862/90; abandonada y remplazada (finales del XIX) por la weltpolitik (S.XX) del Emperador Guillermo II y retomada por la Canciller de Alemania Angela Merkel(08/2012). Según los estudiosos del tema, entre los precursores de la realpolitik, se encuentran entre otros, el teórico militar chino, Sun Tzu; el griego Tucídides padre de la historiografía científica; el cardenal–duque de Richelieu; Nicolás Maquiavelo.

[ii] Mientras la Generación del 28 para mantener sus posiciones llama sobre un compás canción de cuna a mantener y seguir en las flagrantes contradicciones de una ley que nadie respeta ni cumple y sobre una virtud desnaturalizada por la revolución que mancilló todo resto de honor en la FANB. Pero, esta Generación de 2014, le salió al paso y con los gochos al frente, montando la voluntad de su guerra por el futuro, quizás más bien sobre el compás de un Alte Kameradeny ajustando más su hacer a una heredada realidad bélica que le fue impuesta, sobre el compás y la letra de una Marseillaise versionada; a pecho desnudo y desarmada, enfrentan el régimen de Cuba:

Vamos hijos de la patria

los días de gloria han llegado

Contra nosotros la tiranía

una bandera sangrante levanta

Únanse en la provincia

Con el ladrar de sus feroces soldados

vienen a degollar nuestros hijos

A las armas ciudadanos

formen los batallones

marchemos, marchemos

Que sangre impura

injuria nuestro ser

[iii] Ese criminal programa de la nomenklatura de Cuba, puesto en manos y perfecta y paulatinamente ejecutado por manos de Hugo Rafael Chávez Frías, destinado en el tiempo, a lograr el punto culminante de un Programa de Ingeniería Social, con el severo resquebrajamiento y hasta la ruptura total, de la identidad colectiva venezolana. Programa cuya secuencia, comenzó por la demonización de todo referente al pasado, remoto y reciente, promesas de freír cabezas incluido, que con sus ruidos, cubrieron y ocultaron el otro consecutivo y de mayor trascendencia y que podemos evidenciar por algunos de sus mas visibles e iniciales y determinantes hechos puntuales:

  1. Un cambio del nombre del país, de República de Venezuela, a República Bolivariana de Venezuela.
  2. Una Constituyente para una Constitución que se redacta en un detallado texto plagado de buenas intenciones cuya principal característica, es que cambia por completo el uso regular del idioma castellano, introduce una nueva “gramática” saturada en expresiones que colindan con lo ridículo.
  3. Una bandera a la cual se le agregara una estrella, independiente de las razones que hayan podido ser esgrimidas.
  4. Un escudo, sobre el cual, con los mismos razonamientos, se opera modificando imágenes que lo constituyen.
  5. Una imagen del llamado libertador, hecho Dios por los distintos caudillos y “pueblos” (masas) que por generaciones se han sucedido desde el nacimiento como República soberana; imagen que consolidada antes, se expresaba en los rasgos de un blanco con predecesores peninsulares, hijo de conquistadores, aristócrata y rico de cuna y que ahora se representa en expreso, con una nueva cara, la imagen de un mulato o cuarterón, a lo sumo quizás, un moreno con pretensiones de figurar en la lista de blancos de orilla; la misma categoría racial enrostrada en su momentos por los mantuanos a Francisco de Miranda.
  6. Pero, quizás uno de los más grandes, el mejor pensado y más perfectamente ejecutado ataque, fue la sostenida destrucción de todos los referenciales del pasado histórico y propios a la identidad venezolana; demostración de la construcción y del hacer propio de una comunidad humana, el peso real y la muestra irrefutable de sus aciertos y de errores; eso se materializó, con la modificación paulatina y sostenida de todas las variables, registros y métodos de colección, asientos e interpretación de toda la información en todos los rubros del hacer político, económico y social, destinados a la medición de pasado, del presente y para la estimación del futuro de los particulares intereses de una nación: las cifras estadísticas.
  7. En paralelo, la criminal destrucción de dos específicos objetivos expresamente seleccionados por Fidel Castro Ruz:
    1. La Fuerza Armada Nacional de Venezuela, la que le derrotó durante 15.000 continuados días.
    2. Reducir a los mínimos posibles, la capacidad de producción de Venezuela y convertirla en importador de bienes y servicios, tanto para regresarla a los estados de dependencia de un monoproductor/exportador de petróleo; como para incrementar los negocios de los hermanos Castro, reservando en manos de Cuba y de cubanos, la intermediación para todas las importaciones.

 

[iv] Si no se debía negociar con un primer payaso que ya el dueño del circo, Fidel Castro Ruz, sacó del juego, Hugo Rafael Chávez Frías, menos se puede ahora negociar con un simple Maestro de Ceremonia, Diosdado Cabello Rondón; menos aún con el segundo payaso sustituto, el tal Nicolás; o con un operador político y ventrílocuo de los intereses de los hermanos Castro, José Vicente Rangel Vale; no con el titiritero que maneja a su antojo las capacidades de fuego en plaza, desplegadas y ejecutoras de las tareas criminales y masacres de civiles, MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres; no con un trapecista de las responsabilidades militares, MG Vladimir Padrino López; tampoco con una contorsionista del Derecho, Gladys María Gutiérrez Alvarado; no con una malabarista de la persecución penal, Luisa Marvelia Ortega Díaz, alias “La China”; menos con la ilusionista electorera Tibisay Lucena Ramírez; no con una bastonera de los Derechos Humanos, Gabriela del Mar Ramírez o con una acróbata del crimen y de los criminales, María Iris Varela Rangel –de nuevo en la palestra pública por el asesinato de Adriana Urquiola y su bebé en gestación, a manos de quien le “repara el ascensor”, Jonny Eduardo Bolívar Jiménez–; definitivamente, no se negocia con uno u otro de esos magos de los titulares y de la información en prensa escrita, al depurado estilo de un Eleazar Díaz Rangel (UN), por citar uno.

“Cuestión previa” en realpolitik[i] (I/II)

 

 

 

La principalísima: Sólo se negocia, con el dueño del circo

 

 

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 08/04/14

@rarmuz

 

  • “… En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela…” Antonio Machado (1875-1939)

 

En el tiempo por venir, no podrá existir ni existirán jamás derivados consistentes de una negociación política, entendida ésta en su más ladina, real y restringida expresión –la toma, ejercicio, mantenimiento y permanencia en el poder–, cuando el interlocutor visible no es quien detenta y ejerce el poder y sólo están a la mano, miembros de un comité de representantes quienes no estudian ni preparan, mucho menos toman las decisiones.

Esos en quienes sólo se han delegado ciertas actividades sujetas a consulta y por tanto, quienes sólo disfrutan de algunos signos exteriores del poder.

Se tratare ello de personajes visibles o no, con el limitado ámbito de acción de un parlanchín Maestro de Ceremonia; lo fuere, uno u otro payaso, titiritero, ventrílocuo, bastonero, contorsionista, ilusionista o malabarista en turno.

Precisión

Desde la limitada perspectiva y la experiencia en seguridad pública, dos de las indiscutibles determinantes políticas, sociales y técnicas de este histórico momento venezolano del lapso 1998/2014, han sido amplia y suficientemente tratadas:

a)    De la guerra de los 20.000 días; con sus 15.000 primeros días sobre “sangre, sudor y lágrimas” y plenos de victorias consecutivas de los intereses de Venezuela por sobre, en contra y aplastando los manifiestos objetivos de Cuba; el último cuarto de 5.000 días, sobre tiempos del antes, durante y después, abundantes en cobardías, en complicidades, en oportunismos, en abandonos y materializados en las certeras derrotas de los intereses venezolanos –intra y extrafronteras–, bajo el decidido empuje, la dirección estratégica y táctica de los hermanos Castro, y en beneficio exclusivo de sus personales intereses cubiertos a tenor, bajo la bandera de Cuba.

b)   De las enormes falencias técnico–político–sociales como, quizás, la mayor y la más importante LaCortinaDePaja2002herencia del más largo continuado período político venezolano; ese donde se implementarían y madurarían bajo el ala de un caudillismo ligth, a partir de las reuniones de New York de 1957 y los derivados del tan nombrado pacto firmado en la quinta Punto Fijo en Caracas por los cabezas de los partidos dominantes de aquel momento –Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD), aquel 31/10/1958–; precisamente, ese acuerdo donde toma cuerpo y se asienta, la democracia del “Sistema de Conciliación de Élites” (Juan Carlos Rey), de cuya sui géneris dinámica hizo uso hasta la saciedad, el genocida Fidel Castro Ruz[ii] y que hoy, nos aplasta bajo la rendida bota de nuestros propios soldados.

 

Dos generaciones

Si bien es cierto que las movilizaciones estudiantiles conocidas como la “Generación del 28”, se arriesgaron y enfrentaron los rigores políticos de la dictadura en tiempos de Juan Vicente Gómez, esto lo hicieron en momentos de paz internacional y exclusivamente, dentro del juego de intereses al interior de las fronteras de una Venezuela eminentemente rural.

Pero para sus equivalencias en esta generación del 2014, los riesgos asumidos y el enfrentamiento vital, resulta ser radicalmente distinto.

Es en lo extra–fronteras, geopolítico; es sobre una Venezuela mayoritariamente citadina; es en tiempo de guerra –si bien no declarada no por ello menos letal– y es en una guerra que en el campo político y geopolítico, lleva perdida Venezuela en éste su cuarto lapso y quizás, final.

Guerra perdida, a manos y por manos de décadas y de generaciones que no la asumieron como tal y de ello y por ello, la sucesión en la caterva de incompetentes encaramados como dirigencia; y que hoy de nuevo, se muestra limitada, abrumada y amilanada frente al peso histórico, tanto de las cobardías, complicidades y oportunismos de sus predecesores, como de las propias y ante la magnitud de las complejidades de unas realidades geopolíticas, que no entendieron a tiempo, que les aterra y que habiéndoles estallado en la cara, no han tenido, no tienen, ni tendrán –los hechos lo demuestran–, capacidades políticas para la articulación y consolidación de respuestas.

Cuestión previa

Insistimos que el problema de Venezuela y de los venezolanos, ha sido, es y sigue siendo eminentemente político y aún cuando los análisis de muchos expertos se expresen –ayer y hoy– en términos jurídicos, ya sobre ese punto hemos elaborado empíricas apreciaciones.

En recientes notas del jurista Jesús Petit Da Costa, éste recuerda que a los abogados les:

“… enseñan que la ilegitimidad de la contraparte debe plantearse como cuestión previa antes de entrar a la consideración del asunto de fondo…”

En política

Con P mayúscula, la “cuestión previa”, viene radicalmente determinada por la individualización e identificación plena, sin la más mínima duda posible, tanto de los intereses en juego como, derivado de ello, de la tajante y substancial diferencia entre quien tiene y ejerce realmente el poder y quien o quienes –fuere como simple payaso mascarón de proa, lo fuere como Maestro de Ceremonias–, sólo disfruta y disfrutan, de los signos exteriores de poder

Pero, dentro del verdadero ámbito de este complicado asunto de hoy en Venezuela; en esa “política por otros medios”, es en las experiencias y las enseñanzas de los hechos conocidos de la citada guerra de los 20.000 días, donde está el verdadero ámbito del asunto.

Guerra

Se resume a un campo de muy bien diferenciada “cuestión previa”.

Simple quizás de definir, pero muy compleja de entender y de atender para conductas pusilánimes y en el estado de las cosas y el pánico generado; se resume, tomando el concepto de uno de sus clásicos y conocidos estudiosos:

“… Para que el oponente se someta a nuestra voluntad, debemos colocarlo en una tesitura más desventajosa que la que supone el sacrificio que le exigimos. Las desventajas de tal posición no tendrán que ser naturalmente transitorias, o al menos no tendrán que parecerlo, pues de lo contrario el oponente tendería a esperar momentos más favorables…” (Carl von Clausewictz 1780/1831)

A tenor

 

De lo jurídico, mal se puede hablar y tomar como punto de arranque lo jurídico; no en un país con 26 consecutivos textos constitucionales, en cada uno de cuyos períodos y momentos políticos y por las razones que pudieren alegarse, jamás fueron textos totalmente vigentes en la praxis política y social.

De lo político

Toda la dirigencia, sin excepción, voluntariamente concitados en una asociación de representantes de lo que resta de aquellos izquierdosos partidos políticos nacidos, operantes y gravitantes en el antes, durante y después del período 1958/1998 de Venezuela y en su mayoría, absortos, acobardados o simplemente, plegados a la imagen de un revolución continental; los “perfectos idiotas” para Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa o los presos de esa “… parte de la estructura mental del comportamiento político del latinoamericano…”, a la cual se refiere Elizabeth Burgos, la ex de Regis Debray.

De la guerra

En ese ámbito, por sus mismos orígenes y la vital experiencia acumulada en el citado “Sistema de Conciliación de Élites”, esos dirigentes no han estado, no están ni estarán jamás, capacitados para el ejercicio de la Política con P mayúscula.

Mucho menos, para entender, hacer entender, atender y enfrentar, las vitales particularidades de situaciones de hecho que se han materializado con esta derrota político–militar y que en su sostenida escalada domina el ser y hacer de los venezolanos en los últimos 5.000 días.

La primera y la más grande de las determinantes de orígenes y experiencias de estos personajes, está precisamente, en algo que, para simplificar, podremos representar con un gráfico en dos dimensiones: el triángulo equilátero[iii].

En síntesis,

La más constante, dinamica y criminal expresión de la vigente Doctrina de Seguridad Nacional, muy propia, indispensable e inseparable de la política sin polémica; la que concibe, necesita, crea, identifica y mantiene, un enemigo interno.

Esa misma reconstituida Doctrina de Seguridad Nacional que muy bien expresara su otrora crítico, ahora mañoso usuario manipulador José Vicente Rangel, durante aquellos sofocos y en las preliminares de las matanzas de civiles desarmados en los sucesos de abril de 2002, cuando gritó a Hugo Rafael Chávez Frías: “… que bajen los cerros… eso los caga…”.

Allí, en esos siete vocablos de esa expresión, está el más grande y aterrorizante de los miedos y el preámbulo del pánico, de esos ahora dirigentes, tanto del régimen como de una pretendida oposición.

Por primera vez

Confluyen y se hacen presentes en la política venezolana del antes, durante y después de esta “democracia” del “Sistema de Conciliación de Élites” derivada ahora en supuesta revolución de izquierda, acciones y reacciones que clara y tajantemente, dejan al descubierto que lo que está en juego, si bien se desarrolla al interior de las fronteras de Venezuela, su dinámica y vías de solución, no están exclusivamente ni en la gente ni en los intereses propios y en juego al interior de ese ámbito.

Diapositiva1Antes por el contrario, demostrado está que los determinantes intereses en juego; las más viejas, elaboradas y estructuradas operaciones sobre Venezuela y su gente, trascendieron y trascienden sus limitadas fronteras, para operar en el ámbito de los intereses de otras poblaciones y países.

En primera instancia, quedó suficientemente evidenciado en la reciente votación en el Consejo Permanente de la OEA; allí están todos los 34 que representan, votan y defienden, sus intereses en el campo de la realpolitik.

Diapositiva1

Diapositiva2

Sigue…

 

[i] La realpolitik o política de la realidad en alemán (real, realistic, practical o actual), término acuñado en el Siglo XIX por Otto von Bismarck como método para equilibrar el poder entre imperios europeos, 1.862/90; abandonada y remplazada (finales del XIX) por la weltpolitik (S.XX) del Emperador Guillermo II y retomada por la Canciller de Alemania Angela Merkel(08/2012). Según los estudiosos del tema, entre los precursores de la realpolitik, se encuentran entre otros, el teórico militar chino, Sun Tzu; el griego Tucídides padre de la historiografía científica; el cardenal–duque de Richelieu; Nicolás Maquiavelo.

[ii] Cifrando y tomando en cuenta sólo tres valores para una medición del genocidio en el continente Americano: a) un lapso continuado no menor a 56 años; b) un espacio territorial de operaciones bélicas clandestinas, por sobre los 40.339.108 kilómetros cuadrados y c) una población objetivo de dominación que para 2012 se estima en 949.638.787 de habitantes; sobre esos tres parámetros, el número de asesinatos e incapacitaciones humanas, más la destrucción de bienes y de futuros de países, naciones o comunidades acumulados y “capitalizados” por la revolución del genocida Fidel Castro Ruz, si bien pudiere no superarlas, también es cierto, que nada tienen que envidiarle a los otros tres más grandes genocidas conocidos en la historia de la humanidad: José Stalin, Adolfo Hitler y Mao Zedong

[iii] Figura geométrica, a los efectos del ejemplo, cuyos vértices identificaremos con los vocablos Política, en el vértice superior, descansando o soportado en los otros dos puntos; la Polémica, vértice inferior izquierdo y la Policía, vértice inferior derecho. En términos de esa praxis y en esa graficada imagen, significó que, en 40 años, la ausencia de verdadera y creadora polémica –lo vital de la Política–, a la política de estos herederos –con p minúscula–, habituados ya, sólo les quedó como mecanismo de acción política, la policía y por aquello de que a ninguno le interesa cambiar la maquinaria de la cual se ha de servir en la eventualidad de llegar a posiciones de poder (Casamayor), hoy cosechamos los resultados.

Carta abierta a Antonio José Ledezma Díaz, Alcalde Metropolitano

Señor

Antonio José Ledezma Díaz

Electo Alcalde Mayor del Distrito Metropolitano de Caracas

Su Despacho

Caracas 06 de marzo de 2014

Señor

RaúlCastroBandaPresidencialVenezuelaVerdaderamente asombrado, impactado, luego de leído y releído esas 411 palabras de su carta pública fechada en Caracas el día de ayer y que, supuestamente con su firma, dirige usted al general Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado y Primer Secretario del Partido Comunista de la República de Cuba.

Alcalde, no estoy en capacidad para saber si ese texto lo redacto y firmó usted de propia mano o si por el contario, en un amasijo de papeles oficiales sobre su escritorio, alguien lo redactó y se lo coló y sin leer ni entender la gravedad de lo que con ello materializa, usted firmó; si fuere ese el caso.

Usted como aceptado, indiscutido y reconocido dirigente de la oposición, que quizás por premura lo  firmó y su equipo lo hizo público, aceptémoslo; en todo caso, sea una u otra, el golpe y sus peligrosos y dañosos efectos son los mismos.

Para un paisano que salió muy temprano en su vida del pueblo y que no conoció ni se crió en la Esquina de los Perros en San Juan de los Morros, ha resultado cada idea, cada inflexión o expresión y cada reclamo de su texto, impactante, lacerante y hasta ofensivo hacia quienes orgullosos se perciben como –nacido en la puerta de los llanos–, llaneros.

Independiente de las irrefutables verdades que en cada uno de esos reclamos de su carta pública está contenido, permítame señor Alcalde, disentir también públicamente, de esa elaborada forma de humillación que significa demandar clemencia, consideraciones y favores del representante de un régimen extranjero invasor y quien hoy, ejerce el poder sobre Venezuela, justa y precisamente, sobre la misma conducta política herencia directa del “Sistema de Conciliación de Élites”, que ratifica y rubrica usted.

La única forma de “conciliación” con invasores, criminales, delincuentes y malandros, es sólo cuando éstos están seriamente sujetos al riesgo de muerte; cuando se les tiene firme la punta de una afilada lanza afincada en el cuello; el cañón de un arma en la nuca o una granada sin espoleta amarrada a la cintura; sólo así escuchan, sólo así, cuando sienten que el oponente está a la par, capacitado y dispuesto a una solución en los mismos términos y en respuesta a sus criminales desempeños.

A este invasor de Venezuela, jamás se le podrá considerar beneficiario de derecho alguno, se le expulsa con cualesquiera sean los medios que se tengan a mano.

Imperiosa es la necesidad pues, si ya, desafiados por los estudiantes, han desplegando el poder de fuego de las unidades militares y paramilitares y a mansalva están día a día masacrando a población civil desarmada; en los mismos términos de aquel once de abril del 2002.

Señor Alcalde, no puede usted alegar ignorancia de estos hechos criminales, menos aún, de toda la precedente historia de estos 20.000 días de guerra.

Una guerra que si bien comenzó cuando usted apenas llegaba a los cuatro años de edad, también es cierto que, luego, adulto ya, militaría y llegaría a ser reconocido líder, justamente, entre los cuadros dirigentes del mismo partido político fundado por el único civil nacido en Venezuela, Rómulo Ernesto Betancourt Bello,  quien durante toda su vida, enfrentó con todo y en todos los terrenos, las apetencias crematísticas del acomplejado pistolero y criminal, Fidel Castro Ruz.

Permítame recordarle, si lo ha olvidado, que esta guerra declarada por Fidel Castro Ruz contra Venezuela, la comenzó a partir de febrero de 1959 y luego que el recién electo presidente Rómulo Ernesto Betancourt Bello, lo humillara en privado negándose tajante a siquiera considerar aquella oferta: “… Tu con tu petróleo y yo con mi revolución, dominaremos el mundo…”; severo y dando por concluida, esa reunión privada de jefes de Estado.

Después, Rómulo Ernesto Betancourt Bello, lo humillaría de nuevo, primero en noviembre de 1963, cuando logró severos efectos internacionales, al acusarlo por ante la OEA de introducir toneladas de armamentos en el territorio nacional para fomentar focos guerrilleros en el país; luego, cuando de nuevo pulsa, golpeando drástico, sobre uno de los complejos de Fidel Castro Ruz y le envía aquel lapidario y directo mensaje: “… cuando Venezuela ha necesitado libertadores, los pare…”.

Rómulo Ernesto Betancourt Bello, le recordaba así, que Cuba ha sido el único país Latinoamericano, que no logró zafarse del yugo español con la voluntad, el riesgo y el esfuerzo de sus propios naturales; tuvieron que venir los gringos a partir de 1898, a patearle el trasero a los españoles y sería mucho después que le entregarían el gobierno de la isla a los cubanos.

Alcalde, no se ha preguntado usted por qué tanto ensañamiento; han sido 20.000 días de guerra que durante los tres primeros lustros, a plomo limpio, una y otra vez, en lo internacional, lo político, lo social y lo militar, le pateamos el trasero a todos y cada uno de los cubanos que Fidel Castro Ruz envió en cada invasión y a todos y cada uno de los venezolanos, que con razón o sin ella, ignorantes o no de las realidades bélicas en juego, se plegaron a los intereses del tal Fidel Castro Ruz y pretendieron asaltar y tomar el poder en Venezuela; fueron no menos de ocho consolidados asaltos y fracasaron unos y otros.

Y eso, a pesar de que el más eficiente agente en cubierto de Fidel Castro Ruz, el cubano Orlando García Vásquez, operó a su libre albedrío bajo la cobertura de ser oficialmente, el hombre de seguridad de Carlos Andrés Pérez.

Fuera esa guerra mediante el expediente del Golpe de Estado, intentado por oficiales militares venezolanos (1962, El Porteñazo, Manuel Ponte Rodríguez, Pedro Medina Silva, Víctor Hugo Morales; El Carupanazo, Jesús Teodoro Molina Villegas; Pedro Vegas Castejón; Héctor Fleming Mendoza, Octavio Acosta Bello.

Fuera con otra modalidad más directa bajo su control, desembarcando por las costas, poder de fuego al mando del famoso general de brigada Arnaldo Tomás Ochoa Sánchez (1967,  Chichiriviche;  Machurucuto, con Luben Petkoff Malec, Fernando Soto Rojas, Manuel Gil Castellanos, Pedro Cabrera Torres).

O fuera retomando la senda del Golpe de Estado en 1992, con Hugo Rafael Chávez Frías; luego con Hernán Evencio Grüber Odremán.

Guerra que durante este último lustro y luego que el acomplejado bastardo y humillado Fidel Castro Ruz, en su particular “viraje” –esta vez estratégico–, abandonando el campo militar, concentrara el esfuerzo bélico en lo político y lograra dominar y tomar el control a su antojo de Hugo Rafael Chávez Frías.

Llegado éste al poder en 1999, se inicia, primeramente, con el pensado, medido y sostenido proceso de destrucción institucional; comenzando por la famosa Constitución de cuatro distintos textos, siguiendo con la precisa anulación absoluta de las capacidades instaladas de policías y en paralelo, las militares –las de esas tropas que lo derrotaron una y otra vez–; con la promoción, en una y otra organización, de cuanto mediocre, mala conducta y último de promociones existiera; hoy, en el caso de los militares, tenientes mandando generales; generales que por cierto ya son algo así como 1.900 y que calificarían más bien, como piratas con charreteras.

Visto desde esta óptica, no se entiende Alcalde, cómo usted emite esta rogatoria, mientras los estudiantes a su manera y sin una dirección política pertinente y necesaria, arriesgan la vida contra tropas bajo el mando y conducción de los cubanos.

Cierto es que “… las decisiones fundamentales de nuestra patria sean finalmente resueltas con consideraciones ajenas a nuestra soberanía y que los intereses de Cuba estén primero que los más altos intereses de Venezuela…”

Cierto es que existe “… una transferencia inmensa en divisas…” que los cubanos “…  dicen pagar en bienes y servicios costosos…”

Cierto es que todo ello es “… para mantenerse en el poder y administrar con mano de hierro las penurias de la población cubana…”

Cierto es que Fidel Castro Ruz y los cubanos “… manejaron información privilegiada sobre la enfermedad y fallecimiento del Presidente Hugo Chávez…”

De hecho, una vez que lograron el suficiente control sobre Venezuela, decidieron su eliminación física para substituirlo por un monigote o como usted lo dice: “… que esa circunstancia fue alevosamente aprovechada para imponer un heredero inexplicable…”; ese es el tal Nicolás; el que se hace llamar Nicolás Maduro Moros.

Nadie puede negar la certeza y precisión en su carta pero, son esas, precisamente, las que demandan respuestas políticas de una dirigencia que asumió el papel de oposición.

En esa misma oposición en la que usted como dirigente tiene y debería estar a la cabeza, enfrentando con fuerza, firmeza y decisión y a riesgo de todo, al invasor cubano y sus secuaces nacionales y extranjeros; no adulándoles.

No puede usted, Alcalde, dirigente de una pretendida oposición, dar demostraciones públicas con este tipo  o modalidad humillantes de expresiones.

Humillantes tanto para el gentilicio, como desmoralizante para quienes fuerza opositora, con estudiantes a la cabeza, ya no tienen vuelta atrás.

Mucho menos, para rogar así de esa inusitada forma, al jefe de los invasores; pidiendo conmiseración o consideraciones humanitarias sobre una legítima reacción de rebeldía por la conculcada libertad.

Pretensiones y acciones por la libertad y soberana de un país y para expulsar definitivamente del territorio y del poder de facto, a todos estos usurpadores extranjeros.

Desmontar el andamiaje de rebeldía ciudadana en curso, entiéndalo, no significará jamás la paz y seguridad para cualquiera sea el opositor, estudiante o no.

Lo único que se ganará con un eventual repliegue de las fuerzas en rebeldía, será el tiempo que necesita el invasor y sus huestes para el exterminio de la desafecta población civil desarmada; uno a uno serán capturados los opositores y de allí en adelante, a los parapetos de juicios y a la instauración de algunas variantes y modalidades de “Pelotones de Fusilamiento”.

Algunos opositores, los más decididos o que tenga mejor suerte, morirán rápido, un tiro en la nuca; los otros, en su gran mayoría, darán con sus huesos en una cualquiera ergástula o en habilitados Campos de Trabajo o “Gulag”.

Eso es lo único que le garantizará al invasor cubano y a sus representantes en Venezuela, la consolidación y permanencia al mando y control de los venezolanos.

Si bien los Castro se juegan permanencia en el poder en Cuba y la existencia material de ésta, sólo con la garantía en la continuidad del subsidio de trece mil millones de dólares americanos por año, más los cien mil barriles diarios de petróleo de los cuales, para su beneficio, coloca y vende en el mercado 50.000, lo que se está jugando Venezuela es mucho más que eso; es su propia existencia como nación soberana y a la par del conjunto de reconocidas naciones en el mundo.

Alcalde, a pesar de las experiencias, buenas o malas, de aquella otrora conciliación entre élites, el país no es el mismo, por tanto, no a una nueva conciliación, menos aún, con los invasores cubanos y sus representantes, el tal Nicolás a la cabeza y su brazo ejecutor de las matanzas de civiles, Miguel Eduardo Rodríguez Torres y Diosdado Cabello Rondón.

Sin otro particular

Rafael Rivero Muñoz

Comisario General

Descrita como una “desestabilización psicoemocional” (I/II)

Oscar Schemel pone el tempo técnico para masacres previstas en los acuerdos de La Habana

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 030314

@rarmuz

  • “… La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran…”

Paul Valéry (1871-1945)

Diapositiva1En Venezuela estamos presenciando las ejecutorias de una planificada masacre de civiles desarmados, en beneficio de intereses extranjeros.

Se trata del desarrollo de una letal operación político–militar, ejecutada en los mismos planificados y sistematizados términos de aquella del 11 de abril de 2002 (11A) y que, hoy, a estas alturas de las matanzas de civiles iniciadas el 12 de febrero de 2014, materializada en ella la sistematización, transita ya con muy firmes zancadas por la senda del genocidio[i].

Si alguna duda pudiere haber existido en cualquiera sea el deudo, la víctima, el ejecutor o el observador, sobre el cómo, el para qué y el qué se está jugando Cuba con esta sistematizada y letal represión contra civiles desarmados, el licenciado en Comunicación Social, Sociología y presidente de la empresa Hinterlaces, Oscar Schemel, en su papel de vocería del Terrorismo de Estado y asumiendo los aires de docto en Psy–War, lo resumió por el canal oficial VTV y en beneficio de solucionar estas imprecisiones.

infamiaconnombreEl Acuerdo de La Habana

Y en esa su precisa intervención, en tiempo y espacio, Oscar Schemel dibujó el tempo o compás para la melodía de esa trascendente reunión presidida por Raúl Castro, a la que asistió Hugo Rafael Chávez Frías con su Estado Mayor Militar y para letra del Plan discutido, decidido y redactado, ese mismo lunes nueve de marzo de 2012 en El Laguito.

Allí, donde se desarrolló El Cónclave de La Habana y que sintetizara de viva voz en aquellos sus 16 vocablos, el proponente venezolano, el general en jefe Henry de Jesús Rangel Silva; para aquel momento, brazo militar ejecutor de Hugo Rafael Chávez Frías, como titular del Ministerio de la Defensa; fueron sus palabras:

  • ParamilitaresVIIIGNB04034“… precipitar al país a un estado de conmoción para sobre ello tomar y asumir el poder…”

Lo ilustra el licenciado Oscar Schemel:

“… lo que hace falta es dirigir un proceso de acumulación de angustias que genere una neurosis…ParamilitaresVGNB04034

  • … Venezuela vive un plan de ‘desestabilización psicoemocional’…
  • … acentuar la angustia y generar respuestas irracionales que conduzcan a una guerra civil…”

Guerra Civil[ii]

Para aceptar como válido el concepto expuesto por el experto licenciado Oscar Schemel, sería necesario que, en tiempos y espacios físicos, pudiésemos conocer y aislar neta y técnicamente, por lo menos, a dos de los enfrentados contendientes.

Perfectamente diferenciados uno del otro tanto en sus objetivos políticos y en los desempeños militarmente definidos, como en sus comprometidas capacidades para la destrucción; en las características de sus equipamientos bélicos y en el poder de fuego equivalentes entre uno y otro, desplegados éstos sobre el teatro y operante contra los oponentes; además,  en cuanto a sus diferenciados apoyos internacionales, si fuere el caso

Conocidas, anunciadas, declaradas y evidenciadas las voluntades para el exterminio del contrario y que, además, claramente, sin lugar a ninguna duda, ambas fuerzas destructivas existieran y estuvieren operando al mismo momento y sobre este mismo seleccionado teatro de guerra: Venezuela.

¿O política genocida?

QuieOrdenaDispararY aquí comienzan las radicales diferencias; las que distancian con diáfana nitidez, la pretendida situación de ese alegado concepto de guerra civil, de lo que realmente está en ejecución en Venezuela bajo el mando intermedio del cucuteño Nicolás –quien se hace llamar Nicolás Maduro Moros– y de sus subalternos, los jefes máximos de las unidades y ejecutorias bélicas de una aliada y concitada triada de fuerzas en combate, bajo el mando y la conducción de un único jefe de un único bando armado y combatiente.

Bando que exhibe, aplica y usa sin limitaciones, su poder de fuego contra civiles desarmados; por cierto, con una muy bien pensada y especial característica en la división del trabajo; como pinza para su desempeño táctico, bajo mando y conducción directa de los subalternos del tal ParamilitaresLaraGNB040314Nicolás:

  1. El mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres, Ministro del Interior y jefe máximo y absoluto de todas y cada una de las unidades Administrativas y jurídicas o para–jurídicamente oficiales del régimen, que operan en una de las puntas de la pinza: Ejército, Policías y las para–oficiales Milicias.
  2. El teniente retirado ascendido a capitán –también retirado– Diosdado Cabello Rondón, presidente de la Asamblea Nacional y jefe máximo y absoluto de todas y cada una de las unidades armadas paramilitares del régimen, que operan en y desde la otra punta de la pinza: PSUV, Colectivos Motorizados y las bandas de delincuentes.

Oponente civil desarmado

No existen en lo absoluto sobre este designado teatro y desempeño de guerra de y en Venezuela, una fuerza u organización político–militar, con equivalentes capacidades, organización, estructuración, mando y conducción, comparables a las citadas como oficiales y oficiosas del régimen.

Por tanto, no se podrá aceptar jamás como válido el concepto de guerra civil que emite el experto Oscar Schemel; ni tampoco podrá éste o cualquiera otro fuere el experto, alegarlo, probarlo controvertidamente y validarlo en audiencia pública y frente a cualquiera fuere el tribunal, nacional o internacional.

Ello, puesto que el desempeño bélico del régimen, se ha orientado y está orientado desde sus orígenes, no a la confrontación contra fuerzas, capacidades de destrucción y poder de fuego equivalente, sino al ataque contra una población civil desarmada, con pretensiones de exterminio contra un estigmatizado oponente; y son éstas, unas prácticas genocidas sobre y en contra de esa población civil desarmada.

Visto dos de los puntos, tanto el plan de La Habana diseñado en 2012, como las pretensiones del experto Oscar Schemel por desviar la verdadera identidad de los “falsos positivos”[iii].

Sigue

Queda para una segunda parte, el trascendente tercer punto; el del desempeño sobre el terreno de una de las puntas de lanza de este Terrorismo de Estado; las fuerzas paramilitares cuyas primeras dotaciones en armas y pertrechos bélicos, precisamente, fueron organizadas y suministradas a partir del año 1999, de propias manos, por la actual pareja presidencial: Cilia Flores y Nicolás Maduro Moros.


[i] Genocidio es el exterminio sistemático de un grupo social. Delito internacional que se materializa con uno cualesquiera de los actos ejecutados con el objeto de  destruir de forma total o parcial, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, mediante actos voluntarios que comprenden desde las matanzas y las lesiones graves intencionales a la integridad física y psíquica de los miembros del grupo, hasta el sometimiento a unas condiciones de existencia que conduzcan a la destrucción física total o parcial del grupo, a su exterminio. (Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, 1948; Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, 1998-2002).

[ii] Confrontación armada, guerra, entre fuerzas equiparadas, más o menos equivalentes en capacidades de destrucción; tanto en financiamiento, equipamiento y encuadramiento, como en los desempeños de mando y conducción; uno y otro bando, representando los intereses de dos grupos políticos contrarios y enfrentados sobre un mismo territorio, entre dos o más grupos de habitantes de un mismo lugar, ciudad, pueblo o comunidad, en defensa de sus alegadas posiciones ideológicas e intereses contrapuestos y con la eventual intervención de intereses, capacidades militares, financiamientos y despliegue sobre el seleccionado teatro de guerra, de unidades militares extranjeras de distintos países y de individualidades y grupos voluntarios civiles que se declaran en apoyo de uno u otro bando.

[iii]  Selección, captura, traslado a un habilitado escenario, asesinatos de civiles y siembra de armas, para hacerlos pasar como guerrilleros muertos en combate y en el marco de reales o supuestos conflicto armados. Se asume este concepto, en las mismas sistematizadas condiciones y para los mismos fines de aquellas operaciones militares iniciadas durante el gobierno de Luís Herrera Campins con la Masacre de Cantaura (oct.1982), Cutufí (sep.1983); que serían reactivadas durante el período de Jaime Lusinchi, primero con Yumare (may.1986) y luego con la creación del CEJAP, se dispara en una seguidilla de masacres ejecutadas contra civiles desarmados y que van desde las siete operaciones conocidas como Los Amparitos (ene.1988) a El Amparo (oct.1988); fueron operaciones criminales de exterminio bajo el mando directo sobre el terreno, del capitán de navío Ramón Emilio Rodríguez Chacín por la FAN y del comisario Henry López Sisco por la DISIP. Como ya ha sido referido en notas anteriores, sobre esas operaciones de despeje de áreas territoriales, se construiría el Corredor Seguro par la Cocaína, dentro de los acuerdos de asistencia comercial y financiera mutua, entre el Secretariado de las FARC y el presidente Hugo Rafael Chávez Frías.