OLP: Programada matanza de civiles desarmados

En cifras comparadas OLP es una reedición de la casbah de Argel 1956

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 20/08/15

 

  • “… El gobierno militar es necesario para la guerra, pero la gobernación, por apresurada que sea, no es la guerra. Los súbditos no pueden ser enemigos; los descontentos no siempre son facciosos; la oposición no es el ejército invasor: Oposición, descontento, dificultades en la obediencia, deseo de variaciones, anhelo de mejoras son los obstáculos materiales de todo gobierno, porque son las condiciones de todas las sociedades. Los que para removerlos y superarlos apelan a los medios de guerra, ellos son los que la declaran, ellos son los que anuncian que no son la Ley, sino la fuerza, que no son magistrados, sino enemigos, y que su destino es combatir, cuando no tienen armas ni medios para gobernar. Entonces el Gobierno es la dictadura; el poder, el terror; la administración, un estado de sitio general, el despotismo…”

Nicomedes Pastor Díaz, 1841

 

 

ag_141436841164Pomposamente el domingo 12/07/2015 el cucuteño Nicolás, anuncia oficialmente el inicio del Plan de Seguridad número 23 del régimen, con la llamada Operación para la Liberación del Pueblo.

Tan particular acrónimo OLP[i], en tan particular momento, que, pareciera nada casual y si muy expreso; asoma como nacido de las recomendaciones de dos de los topos de ISIS, los sirio–libaneses Tareck Zaidan El Aissami Maddah, gobernador de Aragua, programado candidato presidencial PSUV y su paisano, Tarek Willians Saab Halabi, actual Defensor del Pueblo.

Doctrina de Seguridad Nacional

Conocido que todo plan militar, antes, durante y después de su iniciación, tiene y debe tener un objetivo definido y, expresamente, un cifrado con el que se mida en el tiempo su desarroyo y eficiencia, y eso, en los más precisos posibles.

Y henos aquí que, las cifras tomadas a los 36 días del iniciado, han transformado radicalmente el principal término del particular acrónimo adoptado para promocionar este Plan 23 de Seguridad.

Ese término “liberación”, por la dinámica de los hechos, como veremos, se trastocó o se eliminó y asume su lugar el término, liquidación.

Puesto que el enemigo es interno, el desempeño militar no tiene otro objetivo distinto, a su liquidación física.

Los desempeños militares observados y las cifras de eficiencia tomadas en el lapso, radicalmente identifican: primero, que son operaciones militares con desempeños bélicos sobre superficies no oficialmente declaradas zonas de guerra, no serán jamás desempeños policiales; segundo, los citados “enfrentamientos” un eufemismo para difundir oficialmente y publicitar en expreso, la aterrorizante liquidación física de civiles; tercero, para garantizar eficiencia y continuidad en las operaciones, se inactivan los mecanismos de control político y se neutralizan los jurisdiccionales.

Estos desempeños bélicos del mayor general Gustavo Enrique González López, expresamente contra una población civil desarmada, se ajustan, calzan a la perfección, con quizás el más conocido y mejor ejemplo de esta modalidad de guerra en la historia militar mundial.

Reuerda al calco, el despliegue y las operaciones desarrolladas por las tropas de ocupación francesa en Argelia, especialmente en la capital Argel (1956), ejecutadas por las unidades paracaidistas al mando del general Jacques–Emile Massu, con sus ampliamente conocidas operaciones de quadrillage y de terrorismo en los asaltos a la casbah.

Citemos y comparemos cifras

Teniendo a la mano las más recientes cifras de la eficiencia de la Policía Militar de Sao Paulo[ii] en una muestra de 988 semanas (19 años) de continuada actividad, observamos que en sus operaciones de seguridad dentro fuera de las fabelas, se asesinaron 10.000 civiles, lo cual significaría que, en promedio se liquidaron o “abatieron” –preciso el término en boca del MG González López– diez coma doce (10,12) civiles por cada semana de ese lapso.

Si tomamos esas cifras como referencia y las comparásemos entonces con la eficiencia de las Diapositiva02OLP (Operación para Liquidación del Pueblo) 36 días de vigencia (5,14 semanas) bajo el mando del mayor general Gustavo Enrique González López, nos arroja un promedio de once coma sesenta y siete (11,67) civiles “abatidos” por cada semana de ejecutorias.

Como lo reflejan los números en tan corto lapso, la eficiencia promedio de las OLP medido en los más estables resultados conocidos por número de civiles muertos, sería 15,31 % mayor a los 19 años de operaciones de la Policía Militar de Sao Paulo.

¿Camino al exterminio?

Así han comenzado las más grandes matanzas de civiles en uno u otro sea el país y régimen de turno; inicio que paulatinamente y en escalada con el incremento de las operaciones. también se hacen crecer las pilas donde se acumulan los cadáveres y sus desechos; y esa dinámica, la determina tanto el correr del tiempo al amparo de la inacción jurisdiccional, como y en forma muy determinante, el silencio, la tolerancia, la complicidad y hasta la misma coautoría de esa masa sin identidad sobre la que se instala toda revolución y que llaman “pueblo”.

Pueda que, para entenderlo, interesen algunos detalles comparativos del tan publicitado despliegue bélico militar del régimen contra la población civil desarmada, para asimilar ese muy peligroso y trillado terreno donde ya el pánico de quienes dicen “gobernar”, exacerbado en quienes se dicen “oposición”, los ha tenido y tiene enclaustrados en las soluciones expeditivas de demostración de poder de fuego y empleo indiscriminado de la fuerza letal.

“… Que bajen los cerros, que eso los caga…”

Gritaba histérico en Miraflores José Vicente Rangel Vale en abril de 2002; justamente, es cómo, con qué, el por qué y para què, se identifica al seleccionado objetivo en el programado “proceso” en aceleración que se adelanta.

El miedo a los cerros que rodean las ciudades, especialmente Caracas, ha sido, es y seguirá siendo –en toda la historia policial de Venezuela a partir del repoblamiento de los cerros después de 1958–, la determinante política en la fijación de los objetivos en todos y cada uno de los mal llamados planes de seguridad.

Antes se les llamaron “Plan Vanguardia”, “Operación Oriente”, hoy OLP; pero, todos han tenido, tienen y seguirán teniendo, con mayor o menor determinación, el mismo objetivo, aterrorizar a los moradores de la casbah, fabelas o barrios para confinarlos a sus territorios y contener cualesquiera sean sus potencialidades y pretensiones de bajar en tromba a la ciudad; y de paso, con la demostración de fuerza letal sin comedimiento, aterrorizar a todos los moradores fijos o itinerantes, afectos o no, en las ciudades, muy especialmente a quienes pretendan asumir riesgos y levanten la voz.

La variante de ayer con la de hoy, es que a partir de la llegada de Hugo Rafael Chávez Frías, su populismo y su revolución, se pretendió y, de hecho, lograron atemperar o posponer riesgo y magnitudes; primero, con discursos, movilizaciones y promesas; luego en paralelo con las dádivas y accesos a disponibilidades en moneda, mientras asentaban los colectivos para la contención y que armaron a tal fin.

Pero el rotundo fracaso de la revolución, no sólo agotó la botija y acabó con el atemperamiento y, antes por el contrario, engañados, exacerbó los ánimos de pobladores y potenció a niveles muy elevados los latentes riesgos y eso, hace entrar en pánico tanto a estos capitostes del gobierno revolucionario, como a los tan publicitados representantes de la “oposición”.

Y gane o pierda uno u otro las elecciones –cualquiera sea ella–, ambos bandos, medidas en sus potencialidades para la gobernanza, están paralizados; sólo les queda a mano, la solución militar y esa es la opción implementada de común acuerdo; de allí el evidenciado silencio y la inacción frente a las masacres de civiles.

infamiaconnombreEl Laguito, La Habana

Tanto es así, que ya el mismo Hugo Rafael Chávez Frías, fue gestor y participó en el programa de acción, ya citado en nota, de la reunión y decisión tomada en el cónclave precedido por Raúl Castro Ruz y con asistencia personal del propio Hugo Rafael Chávez Frías en El Laguito, La Habana, el lunes 09/03/2012.

Se articula el desempeño militar de un ejército de ocupación contra la casbah, las fabelas o los barrios, bajo el argumento de ataque a la delincuencia en defensa del “pueblo”.

Hoy más que evidente, desde el mismo momento en que con una –oficialmente declarada– plantilla de 16 mil 799 efectivos pertrechados y desplegados, sin embargo, las mal llamadas Operaciones para la Liberación del Pueblo (OLP), han evadido en expreso su aparente razón de ser –perseguir, neutralizar criminales– y particularmente, evitan confrontar, en el terreno de las armas, las bandas de criminales consolidadas y especialmente:

  • No se han atrevido ni atreven a atacar a la más conocida banda que desde hace no menos de sesenta meses, opera desde el estado Guárico y directamente o mediando sus  franquicias, sobre las poblaciones de los estados Aragua, Carabobo, Miranda y la Región Capital: la banda El Diapositiva072Picure.

Detalles de las cifras:

Policía Militar de Sao Paulo entre el año 1995 y 2014 asesinó 10.000 civiles; ahora en 2015, primer semestre, en 26 semanas asesinó 358 civiles.

En otros términos, la Policía de Sao Paulo en 988 semanas de 2014, asesinó 10.000 civiles, mientras que estas OLP en Venezuela, en apenas 5,14 semanas rompe esa marca y ya acumula 60 asesinados.

En términos de eficiencia en el exterminio de civiles desarmados, resulta notable que las OLP venezolanas para 2015 y en apenas 0,55% del lapso de la muestra en comento, supera en 15,31 % la marca de los civiles asesinados por la Policía de Brasil en 2014, con su marca de 11,67 civiles asesinando por cada semana y fracción.

Y si las marcas de 2015 para Operaciones Militares en Exterminio de civiles, en Brasil es de  13,8 asesinados por semana en 26 semanas; en Venezuela en apenas 5,14 semanas el 19,76 % de ese lapso, se registran 11,67 asesinados por semana; quiere decir que alcanza sin mucho esfuerzo, el 84,5 % de la marca 2015 de Brasil

Ajustes de cuentas entre bandas

No es posible asegurar que no sea esto o haya derivado ya, en un alimentado proceso que activó un ciclo de represalias entre bandas criminales y bandas de policía y militares –tanto o más criminales–, como sucediera en Sao Paulo en 2012, quienes ahora lo reeditaron en 2015 con 18 asesinados en apenas 3 horas.

¿Con 60 asesinados en 5,14 semanas, ¿estaremos acaso ya en un ciclo de represalias entre las pandillas de delincuentes y sus pares uniformados de policías y de militares en Venezuela?

Siendo ese el caso, sólo esperemos que el MG Gustavo Enrique González López, no pretenda romper la marca de la policía de Sao Paulo, con una o varias rachas de seis o más civiles desarmados asesinados por hora.

Evidente la expresa voluntad política

Con estos desempeños militares de la OLP contra la población civil desarmada, salvo prueba documental en contrario, se expresa la voluntad política del régimen –con el silencio y/o la adquiecencia de la oposición– y se instaura definitivamente una Política de Estado sustentada expresamente en la Cultura de la Violencia.

1) Bajo sostenida campaña de publicidad, despliega contingente combinado de civiles y militares bajo mando militar, en zafarrancho de combate, a todo lo largo y ancho del territorio de Venezuela.

2) Antes, durante y después de cada operación de matanza, por distintos medios a su disposición, el régimen difunde programas, discursos y opiniones, destinados a la deshumanización de los civiles en general y en especial, sobre los “abatidos” –eufemismo para señalar las víctimas muertas en esos particulares “combates”– y los potencialmente seleccionados para ulteriores matanzas.

3) Todo ello, sobre la expresa, total y absoluta inacción de los tribunales, de la Fiscalía General de la República y de la Defensoría del Pueblo; hasta el punto que, esa Defensoría del Pueblo, por Resolución de su titular el abogado Tarek William Saab Halabi –por tanto está perfectamente habilitado para conocer, interpretar y proyectar los particulares derivados de su personal voluntad y decisión–, cierra las puertas de la Defensoría por seis continuados meses –con un igual y anunciado lapso de prórroga–, tal y como queda documentado en la Gaceta Oficial N° images40.722 publicada el 12/08/15

Empastelamiento de investigaciones

Complementando la Política de Estado, en caso de escándalo por una u otra fuere la incidencia criminal, empastelar cada caso como lo hicieran con cierto estilo en el caso Joao De Gouveia.

Sólo que ahora el abogado y Defensor del Pueblo Tarek William Saab Halabi, la convierte en una apurada/burda maniobra que, por una parte queda al descubierto y que por la otra, no le fue posible implementar ni en la Matanza de Pueblo Nuevo en el Zulia, ni en la Matanza de San Vicente, Aragua; especialmente esta última para cubrir las espaldas de su paisano y socio en la política de ISIS en Venezuela y Latinoamérica, el sirio–libanes Tareck Zaidan El Aissami Maddah.

[i] El jefe de Estado informó durante un contacto con Venezolana de Televisión, que este martes el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Gustavo González López, ampliará detalles sobre la Operación de Liberación del Pueblo y de Protección de los Territorios, que arrancó hoy en cuatro puntos, que incluyen Fuerte Tiuna, Ciudad Betania, Valles del Tuy, la zona Sur de Aragua, San Casimiro, y El Paraíso, Santa Rosalía y la Cota 905.

[ii] Cifras tomadas de Arron Daugherty, “Asesinatos policiales en São Paulo alcanzan máximo de diez años” 18/08/15 publicadas en http://es.insightcrime.org/noticias-del-dia/asesinatos-policiales-sao-paulo-alcanzan-maximo-diez-anos

 

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