¿Golpe de Estado en lo que queda de Venezuela?

 

Posverdades de los expertos o, simples “fantasías animadas”

 

 

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 12/05/18

@rarmuz

 

 

  • “… Maniobrar con un ejército es ventajoso. Maniobrar con una multitud indisciplinada, es peligroso…” Sun Tzu

 

 

 

Como salida de un potencial escenario de confrontación letal entre múltiples grupos criminales en medio de áreas pobladas venezolanas, en plena ejecución de lo que ya puede tomarse como un programado genocidio de población civil desarmada, algunos expertos militarólogos, politólogos, sociólogos, sicólogos y cualquier otro sea el ólogos que se nos puedan ocurrir, citan el Golpe de Estado.

 

Algunos hasta lo refieren al más difundido ejemplo de asonadas militares, con la cita al general chileno Augusto Pinochet; pretendiendo con ello articular para habilitar el soporte “técnico” a sus sesudas prospecciones a la posverdad.

 

El coup d’Etat o Golpe de Estado, ha sido es y será, una violenta y sorpresiva toma del poder político por parte de un grupo con el poder de fuego y despliegue suficiente para vulnerar toda, real o fingida, legitimidad institucional en un Estado soberano, con el expreso desconocimiento y anulación de todas las normas de sucesión vigente nacidas o no del sufragio universal.

 

Llama la atención, porque se refieren estos expertos a un Golpe de Estado en un gobierno militar, ejecutado por los mismos militares, siendo que, salvo los dos civiles, que fungen de mascarón de proa y de popa ocupando presidencia y vicepresidencia, Nicolás y Tarek El Aissami, el resto de todos los puestos de decisión política, en cualquiera fuere el área que se observe, está en manos de militares o, de civiles presos del pánico a éstos.

 

Golpes de Estado

 

Recordamos que entre 1.835 y 2018 trece (13) reconocidos y clásicos Golpes de Estado, registra la historia militar de Venezuela en esos 183 años[i]

 

Los primeros cuatro golpes culminaron con el derrocamiento del gobierno en turno y la toma del poder por los alzados en armas y fueron ejecutados, con el poder de fuego de bandas montoneras. El último de ellos, en 1908, ejecutado por Juan Vicente Gómez.

 

Pero, una vez fundado el Ejército de Venezuela (FAN 1908/99, FANB 2000/18) con apenas 33 años de funcionamiento y el poder de fuego derivado de la unidad operante en mando y conducción, tres golpes culminaron también con el derrocamiento del gobierno y la toma del poder por los alzados más, cuando esa unidad de mando y conducción, expresión de esa férrea disciplina que apuntala el poder de fuego se debilitó, se resquebrajó o fue rota por una u otra fuere la escisión internas sobre sus ya acumulados 53 años de estructuración militar, pero sin una real experiencia en combate, todas las seis subsiguientes fueron fracasadas intentonas.

 

Praxis

 

Sin la más mínima pretensión de experticia técnica, sólo amparado en la observación empírica y soportado en el acumulado de sesenta años en tareas de seguridad pública, muy relacionada ésta a todas esas expresiones de violencia letal individual y colectiva por parte de bandas formales o informales, armadas y con permanente y aterrorizante exhibición pública de su parque bélico.

 

Hay que asumir el riesgo de una ayuda memoria para intentar asomarse a una prospectiva, quizás mucho más compleja y letal, puesto que, mientras de un lado se suman las circunstancias del porque no se da ni se dará ese Golpe de Estado, del otro emergen las que señalan que, de darse esa eventual aventura, mermadas y limitadas como están las capacidades militares, el asunto, fuera ya de control, será inevitablemente mucho más complejo.

 

Esos grupos ostentosamente armados y pretendidamente estructurados bajo jefaturas individualizadas, sea o no con líneas piramidales de mando y conducción y sobre eso, algunas de esas pre–construidas posverdades, se enfrentan a múltiples e incontrovertibles eventos que se han hecho público y que se vienen observando tanto al interior como en la periferia de la multiplicidad de operantes grupos armados –sean éstos militares, paramilitares o hasta en las simples bandas criminales– que las nivelan o igualan en las potencialidades de un real o quizás supuesta eficacia de su particular poder de fuego.

 

Compare y juzgue

 

Un primer gran y trascendente detalle a observar, la notable y notoria radical diferencia existente entre la esperada capacidad de destrucción del exhibido más no probado “poder de fuego”, entre un Ejército profesional como lo fuera el del general Augusto Pinochet aquel 11/09/1973 y ese algo, que materializa una corporación de disímiles intereses y objetivos que, a la fecha de redacción de este comentario y bajo el precario mando del general Vladimir Padrino López, dejó de ser la expresión material de un Ejército profesional.

 

El general Augusto Pinochet, en su momento político y militar de la toma de la decisión para sacar del poder a Salvados Allende, estaba al mando supremo de un Ejército profesional sobre el cual sustentó no sólo su arribo en el tiempo a la más alta jerarquía sino, su llegada al poder y su permanencia en él, y aún después de sacado del poder, ninguna fue la reacción armada posible en su contra; mantenía aún en sus manos, resquicios de poder sobre la corporación y los altos mandos, capacitados éstos para controlar sus mandos subalternos y tropas.

 

Y ese poder del general Augusto Pinochet antes, durante y después del Golpe de Estado, estuvo siempre sustentado en aquellos cinco pilares, precisamente, citados en el clásico de la guerra de Sun Tzu: doctrina, mando, disciplina, dominio sobre el terreno y control de los tiempos.

 

Poder de fuego

 

El poder de fuego de un Ejército no es ni será jamás, el derivado exclusivo del número de tropas, de aviones, de tanques o blindados, cañones, cohetes, fusiles, pistolas y munición u obligada consecuencia derivada del sólo despliegue sobre un territorio.

 

Toda la capacidad de destrucción de un Ejército, su verdadera razón de ser, y por lo tanto su capacidad para disuadir, persuadir o destruir a un potencial objetivo sobre el que se emplea en un determinado terreno y tiempo, viene determinado por tanto por la capacidad como por la voluntad en el mando supremo para operar como un uniforme todo aniquilador de oponentes; una maquinaria de destrucción.

 

Y esa eficiencia y operatividad no la determinan los equipos bélicos, sino la capacidad fáctica de los mandos para articular y operar la maquinaria de exterminio como una sólida, solidificada y aniquilante unidad de destrucción, sobre un seleccionado enemigo, sobre un terreno y en un decidido tiempo.

 

¿O fuego sin poder?

 

Mal puede una pretendida maquinaria de destrucción hacer real y efectivo un pretendido poder de fuego, si carece de doctrina, con un –puertas adentro y entorno–, evidenciado debilitamiento de las líneas de mando, desde el momento en que oficiales generales, oficiales superiores y oficiales medios de las unidades para el combate, bajo la expresa doctrina Fidel Castro Ruz, por años en sus generaciones de relevo, fueron corrompidos al punto de, imponer y hacer vigente una expresamente evidenciada y operante indisciplina[ii]; puesto que ese ha sido, es y será el determinante objetivo de esa doctrina: neutralizar hasta anular por completo, justo, la capacidad de ese poder fuego.

 

Derivando circunstancias en la cuales los oficiales generales, oficiales superiores y oficiales subalternos, por las mismas razones que una ya casi desesperada lucha por un botín haya impuesto en la praxis, con la dilución de la pirámide de mando al horizontalizar las relaciones al interior de la estructura; y esa dinamizada y dinamizante ausencia de disciplina, no puede ni podrá jamás, garantizar a un pretendido mando supremo, la precisa, absoluta y total operatividad derivado de la férrea unidad en el mando y en la conducción.

 

Inapelable esa condición para que se valide en los hechos la expresión material de un letal y aniquilador poder de fuego; ese mismo, sobre el que, antes, durante y después, cimentaría Augusto Pinochet su poder en Chile.

 

Cortar de tajo un institucionalizado vínculo de noventa continuados años entre mandos superiores y mandos subalternos, anulando u oscureciendo en expreso la vigencia de los intereses superiores pautados en las normas y procedimientos de un Ejército profesional, para reducirlos a unas pretendidamente operantes lealtades personales.

 

Fueren estas lealtades, en principio, a los intereses privados del líder político del momento, lo fueren luego en su inevitable decantada dinámica y en el tiempo, con los derivado de los emergentes intereses individuales y grupales en el disfrute de privilegios y, para la inevitablemente emergente competencia interna en la búsqueda, captura, saqueo de las riquezas del país y en un desenfrenado desempeño por y en la caza del botín.

 

Pregunta para ductores de esas expuestas posverdades: ¿Dónde, en esos hechos y con esas imperantes circunstancias, será posible establecer la diferencia entre un Ejército profesional y un grupo paramilitar y entre éstos con una banda de delincuentes y criminales?

 

Los hechos

 

A partir de 1.999 y hasta este momento, ese mismo “Ejército forjador de libertades”, sin disparar un solo tiro: a) en materia de sus funciones básicas, ha cedió el monopolio de las armas y de la violencia; b) en materia de integridad territorial, ha entregado no menos del 17,4% del territorio de Venezuela (1.988) y tiene comprometida la soberanía o la comparte en no menos de otro 12,57% (30%) de ese mismo territorio y c) en materia de protección a la población civil, las cifras; de un censo de 32.357.045 habitantes, el 15% ha sido forzado al desplazamiento extra–fronteras; el 6,2% ha muerto fuere por inanición lo fuere por falta de medicinas y/o de asistencia hospitalaria; no menso del 1,5% ha sido asesinada tanto por paramilitares y delincuentes algunos, como por las propias unidades de seguridad pública y no menos del 0,56% se encuentra en un criminal proceso de deshumanización, confinados en ergástulas, sin juicios y hasta que, sea se fugue o se muera, sea de hambre por enfermedades no atendidas o asesinado.

 

Pero es que en las parecidas condiciones de eso que pretende ser llamado y reconocido como Ejército, quizás hasta con mejores estructurados y eficientes despliegues sobre el territorio y población que controlan y de acuerdo a las informaciones difundidas por los medios, sin que éstas hayan sido jamás refutadas, las realidades están a la vista.

 

Gráficos ejemplos:

 

La más evidente, dramática y peligrosamente ya fuera de control, tanto del gobierno central como de gobiernos locales, entre todas las ya múltiples, expresas y muy publicitadas renuncias de soberanía territorial existentes y operantes, la particular circunstancia de seguridad imperante en lo que ya todos conocemos como el Arco Minero del Orinoco[iii]; una superficie de 113.598 Km2 (12,4% del territorio) dominado y bajo el control de un pranato y en público contubernio con oficiales activos y retirados de la FANB.

 

Se citan entre los pranes más poderosos, a Jonathan Suárez Ulloa o Ulloa Suárez “El Topo”; Juan Gabriel Rivas Núñez “Juancho”; Humberto Martes; el alias “El Capitán”; el alias “Darwin” o “El Viejo” y como su más connotado enlace activo con la FANB, el general Julio César Fuentes Manzulli, comisionado de la gobernación de Bolivar, quien queda a la descubierta una vez detenido su asistente personal teniente Jesús Leonardo Curvelo[iv] con más de 33 millones de bolívares en efectivo que entregaría al pranato para la compra de oro a mineros:

 

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Sin olvidar a Jormán Pedro Márquez Rodríguez “El Gordo Bayón”, asesinado en Los Caobos Caracas (02/06/14), luego de salir de una reunión en Miraflores, donde en representación del “Sindicato” de Sidor, había asistido a una negociación de condiciones “de trabajo”.

GordoBayónKosCaobos020614

 

Obligada cita a algunos de esos grupos paramilitares de la FARC y ELN dotados de equipo bélico pesado y con muchos años de experiencia en combate, tanto con fuerzas pares en la lucha por el control de territorios para la creación y captura de renta ilícita, como con fuerzas militares regulares y que hasta ahora han sido puestos al descubierto, acantonados en sus tareas de depredación en siete asentamientos en Amazonas.

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Otros paramilitares pululan en todo el territorio, por ejemplo, en la zona metropolitana de Caracas, operan 55 grupos paramilitares y sólo en el sector del 23 de Enero operan a su antojo 25.

 

Es decir, sobre el 0,29% del territorio metropolitano y 0,00025% del territorio de Venezuela e integrando en ese espacio geográfico sólo al 4,25% de la población del área metropolitana y el 0,92% de la población total del país, operan:

 

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Los delincuentes y criminales

 

Pero aún no hemos terminado de citar, el total de estos grupos en armas operando a propia voluntad sobre el territorio venezolano, porque faltan por considerar, aquellas áreas geográficas pobladas, citadinas o no, que han sido cedidas a grupos locales.

 

Grupos a quienes, en los hechos, se les ha ofrecido la oportunidad para que asuman el control total del espacio geográfico y poblacional donde habitan. A la vez de prohibir e impedir operaciones regulares o extraordinarias de los órganos de seguridad pública en esos guetos, ya han consolidado posiciones de poder local, hasta el punto de instaurar su propios códigos de conducta, su propia moneda y su propia “justicia”. Son los oficialmente llamadas “Zonas de Paz” : https://youtu.be/vOhEvicOgFo

 

A ellos deberemos sumar no menos de 48 identificadas bandas criminales operando sobre toda la región metropolitana:

 

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Terroristas y asociados

 

Y no podríamos cerrar este ayuda memoria, sin citar los grupos y operadores extra–hemisféricos, activos o durmientes, que se activarán tan pronto sobre los consolidados intereses de sus países promotores se perciban signos de menoscabo o pérdidas o, con las potenciales oportunidades para incrementarlos en cualquiera sea la circunstancia.

 

¿Cuántos de los cientos de entrenados yijadistas del Partido Árabe del Renacimiento, Baath o Ba’ath, dotados o no de identidad y pasaportes venezolanos, quienes en su periplo desde los campos de entrenamiento del hezbollah, de ISIS (Daesh) o las zonas de combate en el Medio Oriente, viajaron a Venezuela y sin pasar por registros migratorios permanecen durmientes en el país a la espera de la orden de activación, dentro o fuera de fronteras?

 

¿Podrá algunos de los eficientes servicios de seguridad venezolano, civiles o militares, estar en capacidad para conocer y suministrar en su momento, los centros de mando, los grupós, las verdaderas identidades de esos cientos de sujetos, sus alias, sus especialidades militares, su equipamiento bélico, unidades de adscripción y sus ubicaciones y medios de vida?

ClanElAissamiMaddah

RedTerroristaHezbollah

Y ésta, por demás inestable y peligrosa situación de seguridad generalizada, no ha dejado ni dejará de ser punto de interés de los países cuyos intereses están a riesgo en el territorio venezolano.

 

De darse inicio a hostilidades con acciones armadas entre las bandas sin uniforme y aquellas que aún portan un uniforme, seguramente, en defensa de su personal y bienes, se verán obligadas a la contratación de contingente extra, nativo o extranjero, para organizar sus propios medios de defensa que, de incrementarse las acciones bélicas, deberán ser rápidamente articuladas e incorporadas a otras más efectivas capacidades: unidades paramilitares mercenarias.

 

Conclusión

 

El general en jefe Vladimir Padrino López y su Estado Mayor General, están perfectamente conscientes de que su exhibido y cacareado poder de fuego es ficción; saben que sólo eventualmente y por poco tiempo, estarían en capacidad para atender y contener manifestaciones puntuales de civiles desarmados, pero jamás para hacerlo de generalizarse éstas al mismo tiempo y en varios espacios citadinos y de varias ciudades del país y mucho menos, para enfrentar, confrontar y neutralizar con su precario poder de fuego a algunos contingentes armados y sobre el terreno, cualesquiera fueren las experiencias y capacidades de combate de uno u otro.

 

Y la evidencia de tal apreciación, fueron certificados en medios de difusión extranjeros en su última visita a Moscú, cuando expresamente les declaró que en la reunión con el general Serguéi Shoigú, Ministro de la Defensa de Rusia el 03/04/18 le solicitó destacar y enviar a Venezuela, contingentes de tropas rusas de combate, más pilotos de Sukhoi y personal para las operaciones de blindados[v] Hizo  resaltar el particular detalle de las más recientes experiencias de combate de las tropas rusas en la Siria de Basar al Assad.

PadrinoLópezSerguéiShoigú

Por todo lo antes comentado, en lo que queda de Venezuela y desde esta empírica y muy limitada óptica, no habrá Golpe de Estado y de haber una intentona, será de dimensiones catastróficas por su extensión en el tiempo, puesto que, ninguno de los grupos armados que hacen vida en Venezuela, cuenta con un verdadero y eficiente poder de fuego que le garantice la toma del control total del país, antes del agotamiento de sus ya precarizados recursos bélicos; y eso, aun cuando algún experto pudiere pretender que al igual que con Carles Taylor (Liberia) en Sierra Leona con “Los Diamantes de Sangre”, los fondos para esa guerra existen con suficiencia ya que ésta podría ser financiada con la aceleración de una salvaje depredación/explotación del Arco Minero.

De allí que, se pueda calificar sin temor a error esa aprehensión de los expertos sobre el Golpe de Estado, como una posverdad o como simples “fantasías animadas”

[i] Con la preminencia de montoneras y antes de la existencia de un Ejército formal en Venezuela, 4 golpes todos efectivos: 1835; 1858; 1899; 1908; una vez fundado y en funciones el Ejército, 3 golpes efectivos, 1945; 1948; 1958; 6 golpes fracasados: 1961 barcelonazo; 1962 carupanazo y porteñazo; 1992 4F y 27N; 2002

[ii] “… Compra a todos los militares con ropa y equipos y todos los que tengan comandos asígnalos a posiciones donde haya bastante dinero para lograr fidelidad…” (Fidel Castro Ruz) Y salvo prueba en contrario, asoma que la más depurada y efectiva macro versión doctrinaria fidelista pudieren constituirla en lo interno de la FANB con la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (Camimpeg) y en su periferia, especialmente en el Arco Minero.

[iii] Decreto N° 2.248, Gaceta Oficial 40.855, 24/02/16

[iv] 24/10/15 detenido junto con Pedro Rafael Goitía Salazar en el Puesto de Control GNB de La Romana, Troncal 10, cuando transportaba BsF 33.034.920,oo en efectivo; dinero extraído de los fondos de Mercal, Pdval, Abastos Bicentenario y Gas Comunal  http://www.arcominerodelorinoco.com/capitulo-01/. Detenido durante 106 días, al lograr el beneficio de casa por cárcel huyó a Portugal desde donde informó haber servido 14 años como asistente del general Julio César Fuentes Manzulli, Comisionado de la gobernación de Bolívar para los Pueblos del Sur; según determinaría la investigación ese dinero “…  sería empleado para la compra de oro por Juan Gabriel Rivas Núñez, Juancho…”

[v] Argumentaría Vladimir Padrino López: “Rusia ha adquirido una experiencia enriquecedora combativa en Siria recientemente, y creo que son muchas las experiencias que pueden compartir con nosotros como camaradas y compañeros de armas en el mundo” https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201804041077582282-caracas-moscu-cooperacion-defensa/

 

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