Nairobi Pinto, desaparecida por el régimen

 

En cabeza de MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, la “Autoría Mediata”

 

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 13/04/14

@rarmuz

 

  • “… El crimen hace iguales a todos los contaminados por él…” Marcus Annaeus Lucanus (39-65)

nairobiEn el caso de la captura y la “Desaparición Forzada” de Nairobi Rosalinda Pinto González, 29 años, sobre las 17:00 horas de hoy, fecha de redacción de esta nota, se cumplirán las primeras 168 horas continuadas sin tener el más mínimo indicio de dónde está, y si es que aún está con vida.

“… Hasta ahora, son muy pocos los indicios que han podido levantarse durante la pesquisa…” (JIM El Nacional 13/04/14)

Menos aún, en expreso y como parte del programa, no se tiene la más absoluta información del principal responsable del régimen y de ello, lo que salta a la vista, lo irrefutable, lo determinante y que, sin solución de continuidad, señala y carga en primera instancia y sobre la cabeza del MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, la responsabilidad total de este nuevo crimen y de sus derivados.

Miguel Eduardo Rodríguez Torres, no sabe nada, nada informa aún, teniendo a su disposición algo así como 150.000 efectivos entre GNB, Ejército, PNB, SEBIN, CICPC, policías regionales, a los que se sumarían más de 6.000 efectivos de tropas cubanas, no menos de 6.000 paramilitares, motorizados o no, no menos de 3.000 milicias y otro tanto, 3.000, como miembros de bandas criminales:

168.000 efectivos que en 3 turnos de ocho horas cada uno sumarían 1.344.000 horas hombres diarias y en los siete días transcurridos, significarían 9 millones 408 mil horas hombres.

No es secuestro

El primer punto que debemos dejar suficientemente claro e irrebatible, es que, definitivamente, no estamos en presencia de un caso de secuestro extorsivo o de cualquier otro sea el género “criminalístico”, que quiera ahora endilgarle la particular sintaxis hablada o escrita de este nuevo modelo policial y en boca de su más eficiente brazo ejecutor: Luisa Marvelia Ortega Díaz, alias “La China” .

Estamos definitivamente, en presencia de una escalada con un grave caso criminal más –por manos y de manos– de este Minpopoinjust, M/G Miguel Eduardo Rodríguez Torres[i].

Un caso que, clasificado dentro del rubro de “Desaparición Forzada de Persona” (Estatuto de Roma[ii]), inevitablemente, lo ha enclaustrado en una, casi única, alternativa:

  1. Dejar constancia oficial y pública de que practica la conducta de un redomado y acobardado idiota; ese que aún no se ha enterado de los pormenores del hacer criminal de sus subalternos; tomando en cuenta que según declaración oficial de su propio jefe, Nicolás “… más del 90 % de los secuestros que se realizan en Caracas son comandados por policías…”
  2. O, enterado perfectamente del intríngulis, de la detallada y pormenorizada ejecutoria de sus órdenes por las fuerzas –regulares e irregulares– a su mando, ahora, a la vez y a la par que con el silencio y la incertidumbre incrementa y exacerba los efectos deseados del Terrorismo de Estado, gana el tiempo necesario para: i) que el asunto pierda su actualidad y vigencia y baje a las páginas interiores en los medios; ii) mientras negocia los silencios e impone mejores controles de información; iii) y se prepara para la ejecución de la planificada, ya sistematizadas, mise en scène de una teatral salida de mucho impacto.

Doctrina de Seguridad Nacional[iii]

Sabido es que “… no existe mejor cuña que la del mismo palo…”

Ya hemos suficientemente sustentado en notas anteriores, particularidades de este retorno al ámbito de lo estrictamente militar, en esta consecución de la guerra de Cuba contra Venezuela; que si bien en ese ámbito y por un espacio de 15.000 continuados días a partir de febrero de 1959, Venezuela derrotó a Cuba una y otra vez y que Cuba sólo tuvo la oportunidad de sembrar y cosechar las ventajas de una “cabeza de playa”, cuando decidió abandonar el campo de lo militar para desarrollar la política por los mismos medios pero encubierta, con el desmedido uso de las falencias y aspiraciones de líder continental de Hugo Rafael Chávez Frías, como su mascarón de proa.

Hoy, luego de la decisión de sacar del juego al “Arañero” y sus cuentos, para substituirlo con un sujeto con identidad forjada que se dice llamar Nicolás y lo hacen llamar Nicolás Maduro Moros, se topan de frente con una generación del 2014.

Generación en su mayoría nacida durante este cuarto lapso de 5.000 días de continuadas victorias cubanas, pero no intoxicada con ese letal virus inoculado y latente en los “Perfectos Idiotas Latinoamericanos”.

Y en la seguridad de que la imposición del dominio sobre Venezuela, obliga a Cuba a retornar a definitivas y consistentes operaciones militares abiertas, destinadas a consolidar de una vez por todas su victoria, Cuba se arriesga de nuevo en el campo minado de lo militar en Venezuela y abrió las hostilidades.

Ahora, por su propia y libérrima voluntad, se encuentra enganchada e inmersa en una “guerra de baja intensidad”

Contra civiles desarmados

Y todos debemos recordar que “… las operaciones psicológicas constituyen elementos fundamentales…” de esta modalidad de confrontación bélica.

Por tanto, “… la doctrina de la seguridad nacional, la guerra de baja intensidad y las desapariciones forzadas se dan al interior…” esta vez, de la geopolítica cubana en el hemisferio occidental.

Siendo así, “… a partir de la implementación de la doctrina de seguridad nacional sus ejércitos…” deben desarrollar, bajo las directrices del G2 y “… en su interior un régimen paralelo clandestino cuya tarea fundamental es la información…”

Es la clave del asunto “… por un lado, la información es el instrumento que posibilita la perpetración de los secuestros seguidos por desapariciones; por el otro lado, obtener más información extrayéndola de los opositores secuestrados constituye uno de los móviles fundamentales de la detención-desaparición…”

Las desapariciones son entonces realizadas, “… por hombres armados no identificados, que se conducen en automóviles sin placas y que llevan a las víctimas a lugares secretos…”.

Y el “… resguardo de la impunidad de los ‘desaparecedores’ contempla no sólo la negación absoluta del delito, sino también, la creación de explicaciones que abarcan las expresiones más burdas…”

Esa es la tarea asignada por la nomenklatura de Cuba al MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, y esa es la que está cumpliendo a cabalidad con la captura y desaparición de Nairobi Rosalinda Pinto González y que cumplirá en su momento.

Sin embargo

Mucho cuidado se ha de tener, cuando de los hermanos Castro y de isleños cubanos se trata, de guerra de baja intensidad, de operaciones clandestinas, de Terrorismo de Estado y de estos improvisados shows mediáticos para distraer la atención de la opinión pública nacional e internacional.

Precisamente, en momentos de ser necesario desviar la atención de la desaparición de Nairobi Rosalinda Pinto González, con algunos simples o elaborados desempeños, justo al estilo del reciente famoso “debate” televisado entre la pandilla de facinerosos que ejecutan las órdenes de Cuba y los representantes de la oposición concentrados en la MUD.

En el estado actual de la definitiva desaparición de Nairobi Rosalinda Pinto González, dos posibilidades existen;

  1. Que se trate de una muy bien elaborada y mejor montada trampa para ensartar opositores, en cuyo caso, tanto Nairobi Rosalinda Pinto González como su entorno familiar y profesional, formaría parte de una burda conjura y una vez logrados los efectos deseados, ella aparecería viva, sana, radiante y hasta alegre; dando declaraciones bajo el argumento de haber estado realizado actividades de agente infiltrado para recabar informaciones, imágenes, sonidos, documentos y soportes incriminatorio, trascendentes a efectos de la investigaciones técnicas y para sustentar los alegatos fiscales en las causas penales derivadas y sobre la actividad de individualidades y grupos de oposición.
  2. Que realmente Nairobi Rosalinda Pinto González, por el hecho de haber sido evidenciada por alguna circunstancia o ser víctima de señalamientos de “fuentes patriotas”, fue fichada bajo ese eufemismo que regularmente se escuchan en boca de los grupos paramilitares: declarada “objetivo militar”.
    1. Por ser allegada, amiga, colaboradora directa de la líder de los estudiantes de la Generación del 2014, Gaby Arellano.
    2. Por su posición profesional en la difusión de imágenes y frente a los excesos y crímenes del régimen en los ataques contra civiles desarmados al interior mismo de las propias urbanizaciones y viviendas, sitios de trabajo, hospitales y clínicas incluidos, poniendo en severo riesgo la vida e integridad física de mujeres, niños, lactantes, ancianos, enfermos, pacientes en post operatorio.

¿Ganar tiempo para qué?

Para la mise en scène de una expeditiva solución y cierre del caso.

En algún momento, tres o cuatro malandros de baja monta, en lugares previamente seleccionados, harán resistencia armadas a las “comisiones técnicas” que investigando el “secuestro” de Nairobi Rosalinda Pinto González, ubicaron y se toparon con la “concha” y al hacer acto de presencia, fueron recibidos a tiros.

Mueren todos, se recupera un vehículo, se recuperan los “pasa montañas”, las armas utilizadas, varios teléfonos celulares; luego vendrán nuevos hallazgos con los registros de llamadas, las notas y hasta fotografías de los sujetos; y todo ello será calificado y clasificado por la FGR, como “elementos de valor criminalísticos”.

Que no por casualidad, casi de inmediato, orientarán la continuación de la investigación, detenciones, parodias de juicios y hasta precipitadas condenas, hacia algunos precisos y muy seleccionados y conocidos personajes, relevantes para el interés de Cuba en su necesidad de sofocar, ahogar y liquidar definitivamente la movilización estudiantil; con uno o varios “Falsos Positivos”.

Pero, por fin: ¿dónde está Nairobi Rosalinda Pinto González, está viva?

Queda en suspenso y se desearía estar totalmente equivocado en la percepción del desenlace.

Pero lo que si queda suficientemente establecido a estas alturas de la situación, es que Nairobi Rosalinda Pinto González, fue desaparecida por el régimen y si ello fuere así, en cabeza del mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres, estará el primer señalado en la “Autoría Mediata” de todo esta compleja situación de “Desaparición Forzada de Persona”.

 

[i] MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, el sujeto de marras, autor de los asesinatos de cuatro policías a tiro de mortero de campaña, su especialidad militar, y enfrentamiento a “plomo limpio” con la primera dama Blanca Rodríguez de Pérez en su frustrado pero no por ello menos letal, asalto a La Casona (04/02/1992); como jefe del Servicio de Inteligencia del Estado y bajo las precisas instrucciones del especializado criminal en serie Ramón Emilio Rodríguez Chacín (Cantaura, Yumare, Cejap, Amparo y Amparitos), asumió la total coordinación para la selección, cooptación, reclutamiento y transporte desde Colombia del centenar y medio de naturales traídos a Caracas bajo custodia y soporte de funcionarios de Identificación; luego su confinamiento en la Finca Daktary, a la espera del momento coordinado para la planificada ejecución de su masacre a las puertas del Destacamento 52 de la GN en El Paraíso; frustrada la masacre por las aprehensiones y celos de la mujer del chofer de uno de los autobuses contratado para trasladarlos dese Daktary al escenario, preparado para el crimen y que desencadenó los eventos y dejara al descubierto la jugada en lo que luego se conocería como caso Los Paracachitos; este mismo sujeto que a cambio de importante suma en dólares líquidos, dejó escapar de los calabozos de –para aquel entonces– DISIP, al traficante internacional de drogas José María Corredor Ibagué, “El Boyaco” aquel 11/06/05; el mismo sujeto cuyos escoltas –Melvin Collazos, Jonathan Rodriguez, el que le cuida sus negocios en Margarita y Apure– dispararon contra civiles desarmados y asesinaron a Basil Alejandro Da Costa Frías, en La Candelaria (12/02/14); el mismo sujeto bajo cuyas instrucciones, órdenes y habilitaciones, operó, el asesino, su subalterno y asignado como escolta de la ministro de cárceles María Iris Varela Rangel, Yonny Eduardo Bolívar Jiménez, alias “El Capitán Bolívar”, para, oficialmente, solicitar y sacar de la Morgue el cadáver de la asesinada Mónica Spear Mootz (06/01/14); el mismo sujeto quien luego asesinaría de dos disparos a la periodista Adriana Urquiola y a su bebe en gestación (7 meses), que si bien se presentaría al CICPC a rendir información, por orden superior fue dejado en libertad y se fuga del país según lo confesó cuando reconoció públicamente haber cometido el asesinato; ¿podrá alguien dudar a estas alturas, de dónde salió la orden de dejarlo en libertad?.

[ii] “… Artículo 7 Crímenes de lesa humanidad:

… A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: …

… i) Por “desaparición forzada de personas” se entenderá la aprehensión, la detención o el secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguido de la negativa a admitir tal privación de libertad o dar información sobre la suerte o el paradero de esas personas, con la intención de dejarlas fuera del amparo de la ley por un período prolongado…”.

El texto del Estatuto de Roma que se distribuyó como documento A/CONF.183/9, de 17 de julio de 1998, enmendado por los procès-verbaux de 10 de noviembre de 1998, 12 de julio de 1999, 30 de noviembre de 1999, 8 de mayo de 2000, 17 de enero de 2001 y 16 de enero de 2002. El Estatuto entró en vigor el 1o de julio de 2002.

[iii] Recordemos a tenor flashes de aquel texto de 1998, escrito por Ana Lucrecia Molina Theissen y observaremos, sin sorpresa alguna, cómo y con cuanta precisión lo que antes la izquierda denunció como la geopolítica norteamericana en Latinoamérica, hoy en Venezuela, ha sido reasumido e impuesto como esquema de acción de la geopolítica de Cuba; dejando así claro, constatado, cuan cierto es aquello de que los extremos a la larga coinciden en objetivos y en sus métodos criminales, en función de mantener bajo su control el poder.

Acerca de rriverom
http://www.home.earthlink.net/~accioncivica/ http://twitter.com/#!/rarmuz

One Response to Nairobi Pinto, desaparecida por el régimen

  1. Marion dice:

    El asco y las ganas de vomitar no me permiten escribir nada

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