La Connection Vénézuélienne

En apuros cucuteño Nicolás Maduro con una GNB ensartada en tráfico de cocaína a la UE

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 27/09/13

@rarmuz

  • “… Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo…”

Abraham Lincoln (1808-1865)

Resumen:

L%22Expressnumerospecialcocaine291110Los mil trescientos ochenta kilos en la treinta y tantas maletas embarcadas en Maiquetía en el vuelo Air France Maiquetía/París y capturada el viernes 20/09/13 en el Aeropuerto Charles-de-Gaulle, Roissy, París;  en “… el más grande decomiso de cocaína jamás realizado en territorio metropolitano durante la ejecución de una causa judicial…”, de manera indefectible, por acción y omisión, involucra tanto al comandante general de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), como a todo su Estado Mayor, desplazándose hacia los Comandos de las Unidades Principales desplegadas a todo lo largo y ancho del territorio de Venezuela.

Conociendo por años el juego de y en los servicios de seguridad e información franceses, ingleses, italianos y nerlandeses; acumulada experiencias en sus metodizados equipos humanos e infraestructura para la observación, la captura de información; para los registros cruzados y para operaciones abiertas y clandestinas sobre la vida y los desempeños de los personajes que a su vez juegan en los núcleos y en las periferias de las actividades del crimen organizado; en especial, en el más rentable y relancino de los negocios: la cocaína.

Vinculando ello a las experiencias de más de cinco décadas en la observación, registro y análisis de los derivados puntuales de las severas debilidades estructurales en los servicios de seguridad venezolanos; en las graves e incrementadas falencias[i] en formación, información, registros y desempeños de los cuadros de mando y conducción de sus órganos civiles y militares.

No resulta muy difícil reconstruir el guión de este thriller cuyo punto culminante, se desarrollaría en el Aeropuerto Charles De Gaulle en París luego del aterrizaje del vuelo Air France proveniente de Maiquetía, Venezuela.

Truculenta obra cuyo The End, aunque congelado en Venezuela, está escrito y por desarrollarse.

Evento éste que sorprendiendo al ministro Miguel Eduardo Rodríguez Torres, al conocer la noticia por los medios de comunicación internacionales, también impactó al cucuteño Nicolás Maduro Moros.

Esto, hasta el punto de hacerlo suspender su viaje a USA, presencia y discurso en la sesión de la Asamblea General de la ONU, con el alegato de presuntas amenazas en su contra y quien, al enterarse de otros particulares detalles de la operación en París, explotó con la ulterior y airada amenaza  de acciones contra la empresa fabricante del Airbus A319CJ, por presuntos defectos en uno de los planos de la aeronave.

Mise en scéne

Vista la incrementada frecuencia y la sustancial cantidad en los cargamentos de cocaína saliendo de Venezuela con destino a Europa, Venezuela con su 56% de dinamizada presencia, pasó a constituir un objetivo de primer orden y sujeta a una estrecha observación permanente de los servicios de seguridad de la Unión Europea.

Así las cosas, un día cualquiera un funcionario o fuente viva de la policía francesa en algún momento, en algún lugar, dentro o fuera de París, escuchó de algún miembro de la periferia criminal citar dos palabras “… cocaína… Venezuela…”.

La información como metodizada rutina, llegó a la unidad especializada en drogas y en el chequeo preliminar, la unidad de información percibió, escuchó de nuevo, detectó algo que reafirmaba aquello: se está moviendo con consistencia un asunto dentro centrado en esos dos vocablos.

De inmediato se armó y montó la rutina policial sobre la zona y el personaje (o los) origen del dato y se verificó la potencial existencia de una operación en curso en alguna de las organizaciones criminales que operan en Francia.

Rutinaria y necesariamente, se buscó más información –sobre la cocaína– y antecedentes –sobre Venezuela– y con posterioridad, por vías indirectas y completarías, verificados en sondeos de terreno.

Se dejaría así correr el tiempo y a la especie de agent provocateur sujeto ya a estrecha vigilancia, control de comunicaciones; hasta que, pareciera, éste consiguió la rendija y el camino de acceso para interesar a algunos interesados en Venezuela.

Por esa vía, los interesados de allá –según se cita, algunos representantes de la Ndrangheta que opera de Regio de Calabria, Italia–, lograron, al parecer, cooptar algunos interesados de aquí, pero –y aquí nace el pero que determinaría el subsiguiente modo de proceder en la atención técnica del asunto–, se sucede un ajuste o reacomodo de la operación, justo, cuando ese interesado en Venezuela, resultó estar vinculado o pertenecer a la Guardia Nacional Bolivariana.

Y…

Cuando el servicio francés en la verificación de la situación y de las capacidades técnicas de policía en plaza, se encuentran en archivos, primero, con la casi intacta estructura Walid Makled García y de seguida con su nómina[ii]; individualidades oficiales y oficiantes que aún después de haber sido expuestos a la opinión y expresamente denunciados, fueron ratificados y siguen activos; algunos hasta han escalado a posiciones política de mayor poder.

Tres decisiones operacionales en la policía francesa fueron el derivado de esa constatación:

1) secreto máximo en la consecución de las operaciones;

2) expresa disposición de no alertar, informar, notificar o dejar saber a las autoridades venezolanas del asunto en curso;

3) nuevos equipos de hombres, más, se incorporan a la búsqueda y canalización de los apoyos de los servicios de policías europeas especializadas, DEA incluida, pero, con el expreso y previo compromiso inter–fuerzas de no informar a Venezuela sobre la operación.

En este estadio del asunto, no necesariamente se comunica a los escaños superiores y políticos; se mantiene en el ámbito de lo técnico policial, como caso de rutina.Slide1

Variante

Una operación que, si bien tendría algo de parecido con la conocida modalidad de Operación de Droga Controlada, no lo es puesto que esta oportunidad no necesariamente obligó a los franceses a financiar y menos a hacerse de un cargamento cocaína, para y hasta lograr el envío de ese significativo embarque de desde el territorio de Venezuela a Francia.

Nace así una Operación de Droga Vigilada; como se deja traslucir; dinámica de desempeños técnicos de los cuales, por las razones comentadas, ninguna de las autoridades venezolanas fue informada.

Si bien fue monitoreada por operadores de la policía francesa con la colaboración de ingleses, neerlandeses, italianos, españoles y DEA, no necesariamente éstas oficinas lo hicieron físicamente en y desde territorio venezolano.

Por razones técnicas, todos los países tuvieron buen cuidado de que, relacionado con el intríngulis de la operación, ninguno de sus funcionarios hiciera pie en Venezuela; eso, la presencia física en Venezuela, en su totalidad, exclusivamente estuvo en manos y por manos y acción de criminales, franceses o no, doblados o no, que estaban sujetos a estrecha observación y permanente registro de comunicaciones.

Dogal

Y los interesados de aquí, en especial efectivos activos de la GNB, como ya hemos citado y visto, cayeron en una trampa que ellos mismos armaron, construyeron afanosamente ante la expectativa de un pago líquido en moneda fuerte y fuera de fronteras nacionales; una prometida ganancia, muy superior al “Pote” y a otra jamás conocida.

La propuesta de compra del cargamento si bien fue solicitado por el enviado europeo de la Ndrangheta, éstos al citar el monto que pagarían por kilos, determinó en los oferentes el volumen del envío.

Poca o ninguna verificación previa sobre capacidades y modalidades de pago, pareciera fueron consideradas: quizás privó por sobre todo la idea de un solo y sustancial golpe; una parada para el retiro. Slide1

Como afirma Mohamed Douhane comandante de policía y secretario general del sindicato:

  • “… Une telle saisie, dans de telles circonstances est tout bonnement exceptionnelle…
  • … Il est en effet peu probable que les trafiquants ‘qui font preuve de toujours plus d’imagination et de professionnalisme’ espéraient qu’une telle quantité puisse arriver et débarquer sur les tapis de livraison de bagages à Roissy sans attirer l’attention…”

Según Jérémie Pham–Lê al mayor puesta la carga en París, en líquido, unos cincuenta millones de euros (± US$ 60 millones) y al detal por sobre los doscientos millones de euros (±US$ 250 millones)

¿Y qué culpa tiene la estaca si el sapo salta y se ensarta?

Logrado los primeros enlaces

Cierto que trascendentes son estos hechos donde aparecen de bulto, señalados en tráfico de cocaína, oficiales generales y oficiales superiores de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB); si, es verdad.

Pero, de mucha mayor y vital trascendencia para el momento político del cucuteño Nicolás Maduro Moros y de Venezuela, resultan esos mismos puntuales hechos, cuando se vinculan con viejos registros y antecedentes, que los servicios de policía mantienen en archivo; quizás brotaron de las fichas aquellos silenciados hechos de la otrora Guardia Nacional (GN), ahora Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Precedentes “técnicos”

En función de una obligada interpretación que demanda y permita entender en texto y en contexto el asunto,  se deben concatenar con estas desesperadas reacciones y declaraciones del MinpopoInjust mayor general Miguel Eduardo Ramírez Torres y que, como directo derivado, como ya se dijo, al serle informado, asustó e impuso al cucuteño a la cancelación de su visita[iii] y de su discurso en la ONU, para un apurado y mal explicado regreso a Miraflores; seguido eso si, de una circense mise en scène, con una cadena de radio y TV desde una planta de ensamblaje de vehículos.

Posiblemente la mejor introducción al asunto lo representa el comentario del Fiscal Patrick Sullivan, luego de finalizadas las audiencias por ante el juez Shlelby Highsmith en el juicio incoado contra los Servicios Antidrogas de la Guardia Nacional de Venezuela (SAGNV), por el tráfico de 22 toneladas de cocaína a territorio norteamericano; precisaría en aquel momento:

  • “… All the evidence in  this case, when you examine it in its totality, point to exactly that, that this was a smuggling venture by Venezuelan National Guard, handled by General Guillén, aided and abbeted by Adolfo Romero Gómez…”

Fue aquella una operación globalizada para el tráfico de cocaína, llevada adelante bajo el mando del general Ramón Guillén Dávila (RGD) y sus “agentes en cubierta”, el colombiano Adolfo Romero Gómez (ARG), alias Metralleta, El Gocho, Cristóbal, Antonio Hidalgo, ex PTJ, Servicios Especiales MRI, DISIP y el traficante español y financista para las compras en los centros de producción, Florentino Carlos Fernández García (FCFG).

“Droga Controlada”

Un acopio de cargas de cocaína que eran almacenada bajo custodia de la Guardia Nacional (GN) y en sus instalaciones fijas o itinerantes; producto final eso sí, ya empaquetado, embalado y listo para la carga; el estibado en naves y aeronaves para la exportación; se incluían en estos envíos por lo menos, cocaína proveniente de tres fuentes de suministro:

  1. Financiadas por FCFG, las sucesivas compras mayores directas en los laboratorios de refinación colombianos evitando intermediarios pagaban a precio de corral; cargas que bajo control de Adolfo Romero Gómez transitaban hasta la frontera y luego en custodia de la GN, transitaban en vehículos, oficiales o no, desde la frontera occidental venezolana, hasta el centro de acopio en la SAGNV.
  2. Los decomisos que se organizaban y realizaban en todo el país a individualidades y bandas, venezolanas o de otras nacionalidades, según los datos que recibía ARG de proveedores colombianos, para el hostigamiento sostenido a la competencia en territorio venezolanos.
  3. Las recolecciones realizadas en distintas dependencias de la GN o de policías bajo mando de sus oficiales, activos o no, y que luego eran anunciadas publicitadas quemas con presencia de Fiscales, policías, políticos y medios, prensa, radio TV; en realidad las bolsas que lanzaban a los hornos tenían cualquier cosa menos una cocaína que ya estaba en los anaqueles del depósito en la SAGNV. El supuesto muestreo se realizaba sobre bolsas y panelas previamente seleccionadas que si eran de cocaína; el resto de la quema era harina, cemento, tierra, talco, cualquier otra cosa que se encargaba de desaparecer el fuego.

Pero controlando el negocio

Para mantener la dinámica de la red de envíos de cocaína a USA y alimentar la confianza con los enlaces inter–servicios con USA/DEA, la GN SAGNV, montaba sucesivas operaciones de “Droga Controlada”, reciclando algunos decomisos, con suficiente despliegue publicitario.

A tal fin, pescaban, contactaban y cooptaban financista para el pago y operadores para envíos que luego eran avisados a las autoridades en los puertos de destino, especialmente en USA.

En esa programada eventualidad, mientras se pasaban los datos precisos para el decomiso de una carga, otra de mayor envergadura destinada a la red de tráfico manejada por la dupla ARG/FCFG, cabalgaba el evento “dateado” y pasaba sin ser detectada.

Allí estaba la ventaja comparativa; lo que les permitió a RGD y su combo, durante el lapso de la operación, pasar y colocar al mayor más de 22 toneladas de cocaína en el mercado norteamericano.

Afirmaría François de La Rochefoucauld (1613-1680): “… El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás…”.

La ruta de las maletas

Si bien la abogado Luis Ortega Díaz, actual Fiscal General de la República, nada investigará porque nada ha investigado[iv] de los escándalos anteriores, también es cierto que ignorante o no, con su expresión a los medios acertó, fue precisa.

Hay que buscar la ruta de las maletas: ¿dónde las compraron?; ¿quién las compró?; ¿en qué dirección o lugar fueron entregadas para su llenado?; ¿desde dónde, cuándo, quién las trasladó a la pista del aeropuerto en momentos de cargar los equipajes en el vuelo?

Porque la cocaína, no necesita mayor investigación; bastaría con auditar los libros de flujos de almacén comparado con las existencias, en aquellos depósitos donde oficial y oficiosamente, se mantienen los cargamentos de cocaína decomisados; verificar y auditar las certificaciones y las metodología de muestreo de las llamadas quemas de drogas.

Para verificar  de verdad, ¿cuánto talco, harina u otros polvos se quemaron para sustituir cocaína?; que regresaba intacta al centro de acopio a la espera del momento para su reciclaje.

Y seguramente encontrará tanto el origen de los 1.380 kilogramos estibados en las bodegas del Air France con destino a París, como el origen de las cargas del DC–9, 5,6 toneladas; las diez toneladas  del Boeing 272; la del Bombardier Global 7000 9H.

Una carga equivalente a más de sesenta millones de dólares americanos líquidos en un solo lance, no es cualquier cosa; bien lo aseguró en 2006 Moisés Naim en “Ilícito”: “… Allí donde ha florecido la economía del narcotráfico se han producido consecuencias políticas. Las sumas de dinero implicadas resultan, sencillamente, demasiado importantes…

… está  garantizado que allí donde gracias a las drogas se obtienen beneficios sustanciales, habrá corrupción y complicidad oficial en los más altos niveles…”

Conclusión

La cocaína cargada en el Air France, objeto de este comentario, estaba en manos de las autoridades francesas diez días antes de hacerse público el asunto.

Como afirma Bocaranda en su nota reciente “… cuando Maduro hizo escala en el aeropuerto Charles De Gaulle ya el Gobierno francés lo sabía desde varios días y no se había hecho público …”.

Cierto es, pero lo que resalta de ese comentario es que ni siquiera en ese momento le fue informado del asunto tan grave al presidente en funciones en Venezuela; antes por el contrario, su aeronave y la tripulación, el cucuteño Nicolás Maduro Moros incluido, estaban en ese momento, sujetos a estrecha vigilancia, como cualquier aeronave y cualquier banda de sospechoso traficantes de cocaína.

Allí están los sofocos y los apurados regresos de un Nicolás Maduro Moros, frente a hechos que ahora se silencian; una Guardia Nacional Bolivariana ensartada y pescada en el tráfico de cocaína destinada al mercado de consumo de la Unión Europea; al descubierto lo que muy bien pudiésen denominar o titular los franceses al estilo Hollywood: La Connection Vénézuélienne.


[i] De fallens, fallentis, la cualidad o el efecto del que engaña, el engaño, la falsedad (en el sentido del término según Héctor Julio Mora Cuartas)

[ii] La “Nómina Makled”; Walid Makled García los refiere a los medios internacionales desde una cárcel en Colombia

  1. Mayor General Henry de Jesús Rangel Silva, Ministro de Defensa, hoy gobernador de Yaracuy
  2. Mayor General Felix Antonio Velásquez Comandante 5ª Div Inf Selva
  3. Mayor General  Luís Alfredo Motta Domínguez Comandante GN, INTI
  4. Almirante Carlos Máximo Aniasi Turchio Comandante de la Armada 2009
  5. General de División (E) José Gregorio Montilla Pantoja, Agregado Militar en Alemania
  6. General Brigada Hugo Armando Carvajal Barrios alias “El Pollo” DIM
  7. General Néstor Luís Reverol Torres ONA,vice ministro Interior y Justicia
  8. General Orlando Medina Miranda; Inteligencia de la GN
  9. General Franklin Márquez; Jefe del Core 1 de la Guardia Nacional
  10. General Gabriel Armas González; ex-jefe del estado mayor del Comando Regional No. 2 de la Guardia Nacional.
  11. General Alexis Maneiro Gómez; Ex Jefe del CORE 7 Guardia Nacional, ex Director de Inteligencia
  12. General de Brigada Av Wilson Marín Leal; Grupo 4 Maiquetía
  13. General Eladio Aponte Aponte; Sala Penal TSJ
  14. General Luis Felipe Acosta Carlés Gobernador Carabobo, socio piratería carretera
  15. Capitán de Navío Ramón Rodríguez Chacín; Ministerior, vicepresidente PSUV,Presidente Tribunal Disciplinario; electo gobernador de Guárico.
  16. Coronel Ramón Alonso Carrizales Rengifo, gobernador Apure
  17. Teniente Coronel Favio Zavarce Pavón, Comandante del Destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional de Puerto Cabello, estado Carabobo.
  18. Mayor Nelson Morales Fiscalía Militar Aragua
  19. Mayor Francisco José Ameliach Orta vice Asamblea Nacional PSUV

Sus enlaces civiles

20. Tarek Zaidan El Aissami Maddah Ministro Interior y Justicia, ahora gobernador en Aragua

21. Firaz El Aissami Maddah, hermano y encargado de la empresa de suministros a las cárceles venezolanas

22. Nicolás Maduro Moros, actual Canciller de la República; ex–chofer de Metrobus y ahora presidente en funciones

23. Cília Flores; escribiente de la PTJ, PSUV, Presidente AN y Procuradora, ahora Primera Dama

24. Ramón Carrizales piloto civil e hijo del vicepresidente

25. Saúl Guillermo Ameliach Orta viceministro del petróleo

26. Iris Varela PSUV ministra de cárceles

27. Funcionario Jesús Alfredo Itriágo CICPC

28. Funcionario Nelson Lara CICPC

Los que ya no pueden ser escuchados

29. Luís Tascón (+)

30. William Lara (+)

[iii] No se debe olvidar a tenor, la dramática experiencia durante la Cumbre Mundial Ambiental de 2009 en Copenhagen, cuando como séquito de Hugo Rafael Chávez Frías en aquella visita oficial, en tres sucesivas oportunidades, sin miramientos, fueron detenidos, interpelados y limitados en movimientos y actividades por la policía danesa y el jefe guardó silencio, ni siquiera protestó ni Venezuela envió nota diplomática.

[iv] Por citar sólo algunas: ¿Dónde están las resultas de las investigaciones sobre el origen de las cargas del DC9 con 5,6 toneladas de cocaína capturado en México; dónde las del Boeing 727 con 10 toneladas quemado en Mali; dónde las del Bombardier Global 7000 9H–FED, con 1.588 kilos  capturado en Las Palmas Gran Canaria?

Acerca de rriverom
http://www.home.earthlink.net/~accioncivica/ http://twitter.com/#!/rarmuz

6 Responses to La Connection Vénézuélienne

  1. Héctor Enrique Ghinaglia Pérez dice:

    QUE HORROR

    • Francisco Co dice:

      Que horror, la policía francesa tampoco sirve, ni Hollande tampoco sirve. La droga salió
      del aeropuerto Charles Degaul y fue a parar a un depósito en el mercado principal de París
      donde por fin la policía por casualidad lo encontró. Los gringos tampoco se salvan ya que descubrieron que entre Puerto Rico y Nueva York se transportaron mas 12 toneladas de cocaína y uno se pregunta, qué hizo Obama?

      • rriverom dice:

        Posiblemente tenga usted mejor información, pero la droga no salió al mercado; fue desembarcada de la aeronave, colocada en un contenedor móvil y dejado en un lugar predeterminado por los “especializados y profesionalizados” miembros calabreses, socios o asociados con la GNB para este extraordinario embarque; sujeto a vigilancia el contenedor, hasta que llegaron algunos calabreses a buscar la carga y se inicia el proceso de detenciones; entienda en Francia porque en Venezuela, la Fiscal General Luisa Ortega Díaz, así como quemó las evidencias sobre la precedencia de la cocaína en los casos del 727 (Mali), del DC–9 (México), del Bombardier (Canarias), las quemará en el caso Francia. En todo caso, ninguna de esas maniobras le resta al caso, antes por el contrario, en su momento, sumarán en evidencias para el juicio en la Corte de Assises, en la eventualidad de apelaciones en las acusaciones contra varios funcionarios venezolanos –civiles y militares–; ojo, Luisa Ortega Díaz incluida en los registros policiales de DEA y de EUROPOL.

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