La población civil en Venezuela un “objetivo militar”

Militares y colectivos del régimen más delincuentes impunes

atacan y asesinan indiscriminadamente a civiles

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 120813

@rarmuz

  • “… Como el miedo es el mayor suplicio de los tiranos, el crimen más irremisible a sus ojos, es hacerles sentir miedo…” Jean Baptiste Say (1767-1832)

Slide2Esta guerra –convencional o no–, que ha madurado en estos 20.000 días de ejecutorias criminales, retomó el franco camino hacia el salvajismo.

Se inició esa guerra, ha sido y se mantiene cada vez con mayor angustiosa precisión, en función del saqueo de las riquezas del país para el financiamiento de una pretendida Revolución Continental y en beneficio exclusivo de los complejos e intereses geopolíticos de los hermanos Castro.

Desde febrero de 1.959, esta guerra ha sido, es y seguirá siendo contra Venezuela y sus intereses como miembro soberano de una comunidad de naciones.

Hoy, el acelerado agotamiento en argumentos, propaganda, capacidades técnicas y parodias de ideologías, recrudecen los imperativos para una permanencia en el control político y reactiva de nuevo como antaño, a los civiles desarmados como simples “objetivos militares” para un programa en curso: terrorismo de Estado.

Hoy, en ausencia de una percepción, a falta de una comprensión práctica que dispare en la población el despertar de un gentilicio ya en vías de extinción, esta guerra de Cuba contra Venezuela, está escalando hacia una más dramática, genocida y definitiva barbarie.

Esa materialidad, la que consolidará dentro y fuera de fronteras, la irreversible victoria de los hermanos Castro sobre Venezuela; a falta de desplazamientos y de emigraciones masivas voluntarias de desafectos, se articula y expresa en estos ataque directos contra la población civil, su exterminio.

Medios:

Slide1Hemos sostenido y en los hechos queda absolutamente evidenciado, que aquella Fuerza Armada Nacional de Venezuela (FAN), fundada en 1908 por Juan Vicente Gómez, fue desarticulada y desmembrada; hace más de una década dejó de existir como entidad institucional para la defensa de la soberanía política y de la integridad territorial del país.

Con la llegada al poder de Hugo Rafael Chávez Frías a partir de 1999, por la vía de una acelerada y pretendida revolución se le da sostenida continuidad a la guerra que inició contra Venezuela Fidel Castro Ruz; 20.000 días después,  los hermanos Castro desde La Habana, apuntalaron su victoria, sobre la cooptación ideológica, las purgas internas y/o por la simple compra de cuadros generales y superiores de la ya desaparecida FAN.

Sobre la misma estructura física y administrativa, con incrementos sostenidos en presupuestos asignados,  nuevos, substancialmente incrementados equipamientos y medios de guerra y las nuevas alianza “geoestratégicas”, nació y opera ahora como cuerpo del Estado sujeta a la supervisión y control de Cuba, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Ese engendro que con el correr del tiempo y sobre el letal silencio cómplice de la sociedad en su conjunto, ha sido transformado en el mejor ejemplo, para la historia militar, de la labor y función de un Ejército de Ocupación; definitivamente, en este caso, al servicio de los intereses geopolíticos de Cuba.

En acción: 

  1. La detención, tortura y asesinato de Jesús Pérez en las instalaciones del Cuartel del Segundo Pelotón de la Primera Compañía del destacamento de Fronteras N° 87 –dependiente del Comando Regional N° 8 de la Guardia Nacional Bolivariana, sito en la población de Cabruta, Municipio Las Mercedes de los Llanos, estado Guárico–, al mando de la Primer Teniente Vaneska Yhocelyn Urdaneta Moses, CI V–17.166.055; que originó una poblada que atacó y quemó el cuartel; la teniente –de quien se mencionó era hija de un general– y algunos efectivos, fueron evacuados por helicóptero y dejaron abandonadas las instalaciones.
  2. Fusilamiento de civiles desarmados  a escasos metros de una Carpa del Plan Patria Segura en Palo Verde, donde quedó evidenciada por los vecinos, fuera la complicidad de efectivos de la GNB, fuera la incapacidad material para cumplir con una tarea de policía.
  3. Efectivos motorizados de la Guardia Nacional Bolivariana cometiendo atracos en Chacao, una forma de evidenciar incremento de delitos en áreas de responsabilidad de Alcaldes no afectos al régimen.
  4. La detención de Renny Adolfo Suárez Julio junto con otras seis personas en Oropé; los militares torturando a los detenidos los arrodillaron a los siete sujetos y les obligaron a ingerir gasolina, el sujeto muere y la autopsia revela, además de surcos de cortes en el cuello, la ingesta de  hidrocarburo que ocasionó laceraciones en el esófago y muerte por envenenamiento.
  5. El asesinato del motorizado: “… a solo 200 metros del módulo policial de la GNB, yacía tendido el cadáver de Edwin Moises Rivera Calderón, de 20 años de edad, mototaxista de la línea ‘La Callecita’, cuya parada se encuentra en el puente de La Urbina.
  6. Quizás el de mayor impacto en la opinión pública, haya sido el ataque por una jauría de motorizados de la GNB, contra el vehículo civil donde se desplazaba una madre con sus tres menores hijas; un centenar de tiros de fusiles; 60 impactaron sobre el vehículo, muere la madre (41), una de las hijas (15), herida grave en la cabeza otra de (15), disparo en una pierna la menor (13).

Ha sido una constante

  1. La masacre en el Barrio Kennedy (2005)
  2. El asesinato de los hermanos John, Kevin y Yeison Faddoul (2006)
  3. El asesinato de María Alexandra Sánchez (2009)
  4. El asesinato de Sandra González (2011)
  5. El asesinato de la joven Karen Vanessa Berendique Betancourt (2012)
  6. El asesinato del CICPC inspector jefe Christian Olmedillo (2012)

Civiles y la guerra[i]

  1. En 1966, durante el debate en el Consejo de Seguridad UN sobre el conflicto de Burundi, Uganda, se condenó de forma muy severa la matanza de inocentes y de civiles desarmados (76)
  2. En la masacre de más de 300 civiles desarmados en el banco del río Sumpul por las tropas de un destacamento de la Guardia Nacional y miembros paramilitares de la Organización Nacional Democrática (ORDEN)… las autoridades militares de El Salvador fueron responsables de esconder el incidente. Suficientes evidencias de que el coronel Ricardo Augusto Peña Arbaiza, Comandante del Destacamento Militar N° 1, en mayo de 1980 no investigó seriamente el incidente. (4.043)
  3. En dos resoluciones adoptadas en 1994/5 concernientes a la situación de derechos humanos en Zaire, la Comisión observó el uso de la fuerza del ejército y los servicios de seguridad, contra civiles desarmados (86)
  4. En un comunicado de prensa sobre las hostilidades en el Cercano Oriente, el Comité de la Cruz Roja Internacional expresó, los ataques directos contra la población civil eran “… absoluta e incondicionalmente prohibidos…” y “… el uso de armas de guerra contra civiles desarmados no pueden ser autorizados…” (99)
  5. En 1985 en un informe sobre violaciones de las leyes de la guerra en Nicaragua Americas Watch se pronunció: “… los ataque por el gobierno de Nicaragua o las fuerzas de los Contras directamente contra civiles desarmados ejecutados con el conocimiento de que ningún objetivo militar estaba presente, podría constituir una violación al Derecho Internacional Consuetudinario  en conflictos armados…” (100)
  6. En 1985 durante el conflicto en Nicaragua Americas Watch: “… Ataques directos contra individuos o grupos de civiles desarmados no legitima objetivos militares, en ausencia de combatientes enemigos o de materiales para la guerra…” (311)
  7. En 1986 durante el conflicto entre El Salvador y Nicaragua, Americas Watch: “… El uso directo contra objetivos civiles, pueblos, edificios, casas dedicados a propósitos civiles donde no existen objetivos militares, en cuyo caso el uso de las armas es indiscriminado…” (1930)
  8. En 1989 en el informe sobre las violaciones de las lyes de la guerra en Angola, Africa Watch: “… Ataques directo por aire o tierra y directo uso de armas contra individualidades o grupos de civiles desarmados no legitima objetivos militares en ausencia de combatientes enemigos o materiales de guerra. El ataque y uso de las armas es indiscriminado…” (311)
  9. En el Informe Prácticas de Rwanda determinó “… civiles desarmados que siguen a las fueras armadas durante el conflicto armado internacional en función de proveerlos con alimentos, transporte de municiones o mensajeros, por ejemplo, pierden su estatus de civiles. Sin embargo en el contexto de conflictos armados internos, los civiles que colaboran con una de las partes en conflicto siempre conservan su condiciones de civiles… justificado por el hecho de que en conflictos armados internos, los civiles son forzados a cooperar con el partido  que les mantiene bajo su poder…” (186)

10. Julio 1992 luego del bombardeo de la ciudad de Gorazde y otras en Bosnia y Herzegovina por las fuerzas serbias, el EC determinó “… esos brutales e indiscriminados  ataques contra civiles indefensos son contrarios a los preceptos básicos de las leyes internacionales humanitarias…” (300)

Antecedentes

Antes, durante y desde finales de la II Guerra Mundial, el asunto de los civiles expuestos a las conscientes decisiones de los mandos superiores, políticos y técnicos, para la ejecución de las acciones bélicas de contingentes militares sujetos a su mando y conducción:

“… de manifiesto, como nunca hasta ahora, en qué medida los civiles se han convertido en objetivos de guerra y la creciente necesidad de garantizar la protección que las normas del derecho internacional humanitario confieren a… la población civil…”[ii]

1.863: “… El principio ha sido cada más y más reconocido, los civiles desarmados deben ser totalmente excluidos en lo físico corporal,  en su propiedad y en su honor, de las exigencias de la guerra…”[iii]

1.938: “… La población civil de un Estado no puede formar parte de los objetivos de un acto de guerra…”[iv]

1.956: “… Ataques directo contra la población civil, como el ocurrido, fuera con el objeto de aterrorizar o por cualquiera otra razón, están prohibidos. La prohibición aplica tanto el ataque a individualidad como aquellos contra grupos…”[v]

1.980: “… Está prohibido en toda circunstancia el ataque (minas, trampas y otros artificios), tanto en operaciones ofensivas como defensivas o como vía de retaliación, contra la población civil o contra civiles individualizados…”[vi]

1.990: “… En el evento del uso de fuerza y en caso de conflicto armado, no está permitido matar no beligerantes como ancianos, mujeres y niños…”[vii]

1.998: “… Ataque intencional directo contra la población civil o contra civiles individualmente considerados que no toman parte en las hostilidades, constituye un crimen de guerra tanto en conflicto bélico internacional como en conflictos internos…”[viii]

En Venezuela, una estaca está esperado…

“El desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento”[ix]

“… las normas de derecho internacional consuetudinario, a las que a veces se denomina derecho internacional ‘vinculante’, son obligatorias para todos los Estados y, cuando procede, para todas las partes en conflicto, sin necesidad de una adhesión oficial…

… que la esencia de las normas consuetudinarias sobre la conducción de hostilidades se aplica a todos los conflictos armados, internacionales y no internacionales…

… El conocimiento del derecho consuetudinario pertinente por las diversas partes interesadas en su aplicación, difusión y ejecución, tales como los militares, las autoridades públicas, los tribunales y las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales…”[x]

… por varios sapos saltarines

Todos hemos escuchado, una y otra vez, las arengas desde Miraflores y en boca de los dirigentes de los grupos o “colectivos” armados afectos al régimen, las concretas expresiones bélicas señalando en lo específico las identidades y en lo general, a la población civil como “objetivo militar”.

Registros en imagen, sonido y medios escritos, existen de las consuetudinarias y airadas declaraciones de uno y otro general y de oficiales superiores y subalternos, declarándose en lo personal y a la FANB como “revolucionaria”, “chavistas” y defensora del régimen y seguidas de las arengas bélicas a las tropas.

Nada tiene de extraño entonces y resulta absolutamente natural en ese esquema de “preparación para la guerra” , que la más “institucionalizada” y numerosa de esas organizaciones armadas, como Ejército de Ocupación, se emplee a fondo en lo que, definitivamente, es una marcada escalada en el uso de la violencia letal.

Por tanto, resulta una política de Estado si los militares, los colectivos –uniformados o encapuchados o no– afectos al régimen y la sostenida impunidad garantizada para los criminales (sólo 7 de cada 100 asesinatos llega a juicio con detenido y sólo en 2 de esos la FGR logra una sentencia condenatoria), se organizan y atacan indiscriminadamente –y asesinan– a civiles desarmados (tasa de homicidios 2012: 74/100; Región Capital 120/100.000).

En este caso de los militares y sus ataques sostenidos sobre la población civil desarmada, es deber en todo caso, observar el asunto desde una perspectiva mucho más precisa a los efectos de las responsabilidades criminales, puesto que éstas no están única y exclusivamente en los autores inmediatos de cada crimen, sino que, les trascienden para centrarse en los autores mediatos: los verdaderos y potenciales genocidas.

Derivaciones

Mas el asunto no muere allí en el terreno de acción de lo militar y sus responsabilidades, éstas derivan inexorablemente hacia el dejar de hacer de quienes por norma vigente, con el correr de tres lustros revolucionarios, por las razones que pudieren ser alegadas, voluntariamente se han convertido en facilitadores cuando no cómplices directos de los crímenes: Luisa Ortega Díaz, encabeza la lista, mínimo por negación de justicia ya que siendo la detentadora del monopolio de la acción penal, se ha negado al cumplimiento de sus deberes.

Una caterva de jueces, de fiscales, de diputados y de funcionarios en cargos en el Ejecutivo; todos aquellos quienes, en detrimento del cumplimiento de los deberes de sus cargos, hayan sido negligentes a pesar de tener a la mano, autoridad, representatividad y los medios de acción:

“Que culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se ensarta” (Juan Vicente Gómez)

Ejército y el enemigo

Todo ejército de un país, indistintamente de las especialidades o divisiones internas e independiente de cualquiera sea otra consideración; sin discusión posible, es una maquinaria, casi en exclusivo, concebida, administrada, destinada, pertrechada y prevista para la destrucción; para la aniquilación de lo que la enfrente o de lo tenga o se le ponga enfrente, sea o no un enemigo: soldado no piensa, ejecuta, para eso se le entrena.

En ese último vocablo, la clave: enemigo. Es la clasificación de todo aquel que atente contra los intereses y el territorio bajo defensa del ejército; por tanto, el uso de la fuerza militar es una decisión política y técnica –de quienes tienen el poder y lo deciden–, destinada a enfrentar a un enemigo, esté éste uniformado o en civil.

Más aún, la definición amigo enemigo, define el ejercicio del poder; es la responsabilidad de quien al mando del país, toma las decisiones “soberanas” que transmite bajo órdenes a quien dirige y comanda las unidades del ejército en zafarrancho y despliegue de combate, pero que, a su vez, mediante sucesivos mensajes directos que son transmitidos por los medios de comunicación masiva, señalando, sataniza, demoniza con un no tan inocente y soterrado: “reconócelo pueblo”, identifica, señala, marca como blanco o diana para los disparos.

Ese es el mensaje que emite quien designa el enemigo y es el que recibe antes, durante y después de la acción, tanto el efectivo del ejército desplegado, al cual se suman los integrantes de los “colectivos armados” afectos al régimen y también, quienes disfrutan de una política de impunidad, los delincuentes, comunes y no tan comunes.

Francotiradores y tiradores francos

El sólo despliegue de la fuerza militar ostensiblemente pertrechada con equipo bélico en ciudades abiertas –en el sentido de que no existen restricciones de ninguna especie para el desarrollo normal de actividades cotidiana y la circulación de los civiles; no existe declaratoria de guerra ni de Estado de Emergencia–, es una decisión política tanto como lo es, en el caso, la de asignarle tareas del estricto ámbito civil, según el vigente ordenamiento legal, por ejemplo, la de seguridad pública y de policía.

Slide1Es decisión política, el solo despliegue y exhibición del equipo de personal entrenado, francotirador y marcador de blancos, dotado de fusil especializado para disparar a matar sobre blancos fijos y en movimiento, a distancias significativamente superiores a los cien metro lineales; que ese fusil esté dotado de un visor a distancia que permite definir con precisión el punto de impacto sobre el blanco; una munición especial con alcances superiores al millar de metros lineales y una munición cuyo proyectil aerodinámico tenga un considerable peso y una alta velocidad que garantiza ese “deseado” daño letal directo sobre el blanco.

Y la gráfica amenaza de daño inminente a quienes rodean la víctima en el momento del impacto, por aquello de que: “… ninguna manifestación aguanta seis muertos con los sesos al aire…” (expresión del asesor cubano de Hugo Rafael Chávez Frías, Miraflores 11/04/2002)

Ese conjunto de articulaciones técnicas, conforman una precisa conciencia y decisión política y una habilitación técnica que hace inequívoca y patente, la expresa voluntad de ocasionar la muerte sobre el blanco seleccionado –sea esta selección autónoma del tirador, lo sea ésta dirigida al estilo del 11A “… bájame otra mano de cambur…” (Ramón Emilio Rodríguez Chacín dixit)

muerteConclusión

  • ¿Quién define y sataniza al enemigo?
  • ¿Quién emite las arengas para despertar y empujar al guerrero?
  • ¿Quién despliega las fuerzas militares en zafarrancho de combate?
  • ¿quién ordena la ubicación y habilitación de puestos para francotiradores?
  • ¿Quién ordena sacar de almacenes y asigna los recursos bélicos, uniformes armas y municiones regulares y especiales, transportes, comunicación, alimentación, apoyo táctico y refugio una vez ejecutada la misión?
  • ¿Quién mantiene y alimenta la inacción de los mecanismos de la justicia para garantizar la plena impunidad de los criminales?

Si bien es cierto que la responsabilidad penal es personal, individual y no transmisible y por tanto se le exige al autor del acto que ocasiona el daño o la muerte de la víctima, quede claro sin embargo, que, mientras para el autor del disparo que asesina, el instrumento es el fusil, en el caso del despliegue bélico militar y contra los civiles, la responsabilidad en el crimen trasciende al autor del disparo asesino quien en ese caso, es el instrumento en manos de quienes le dan las órdenes, supervisan y controlan las ejecutorias.

El ataque y la muerte de civiles desarmados, salvo opinión experta en contrario, califica como un crimen de guerra; el mismo tipo de crimen que contempla el Artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional; concatenado con el Artículo 28 “Responsabilidad de los jefes y otros superiores”; la argumentación que condenó a Charles Taylor a 50 años de cárcel. Pero eso es materia para los expertos juristas.

Desde la perspectiva del observador neófito en esos asuntos, en esta secuencia de asesinatos de civiles desarmados en operaciones de las fuerza militares, por los colectivo armados y por los impunes delincuentes, los verdaderos, máximos y directos responsables a la cabeza de estas matanzas de civiles desarmados, son suficientemente conocidos y están plenamente identificados; empecemos por los dos que están a la cabeza de la empresa criminal:

  1. Slide1El titular de la Presidencia de la República, el “Perro Colombiano” Nicolás Maduro Moros, declarado oficialmente como “Hombre de La Habana en Caracas”; quien  dentro de fronteras es la máxima autoridad ejecutiva de los Castro y quien bajo sus instrucciones, luego de recibido el diseñó y las órdenes, en reunión con su estado mayor político–militar, definiría el motivo de la operación y los objetivos a alcanzar; disponiendo y ordenando la disposición de los medios para la estructuración de las capacidades para llevar adelante la “política del terror”; la selección de la oportunidad para cada matanza de civiles, la dejó en manos de los subalternos, los ejecutores sobre el terreno.
  2. Slide1El Ministro PPP del Interior y Justicia, mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres, el brazo ejecutor sobre el terreno y único y reconocido Jefe del “Plan Patria Segura” creado a los efectos; sujeto quien en el colmo de la osadía, o quizás de la más crasa ignorancia,  públicamente se autodefinió como ” Caballo de Troya de los delincuentes”. ¿los hermanos Castro, acaso?

[i] Jean-Marie Henckaerts y Louise Doswald-Beck; contribuciones de Carolin Alvermann, Knut Dörmann y Baptiste Rolle; Tomo, I Normas, “El Derecho Internacional Humanitario Consuetudinario” (2007), traducción de Margarita Serrano García. Texto original “Customary International Humanitarian Law” tomo II y III en inglés; International Committee of the Red Cross 2005; publicado por The Press Syndicate of the University of Cambridge (2005)

[ii] Abdul G. Koroma, Magistrado de la Corte Internacional de Justicia

[iii] Orden General N° 100, para las tropas de la Unión, firmadas por Abraham Lincoln y que sería asumida por el texto redactado por Francis Lieber; el Código Lieber.

[iv] Asociación Internacional de Abogados Convención para la Protección de la Población Civil de la Nuevas Maquinarias de Guerra.

[v] Limitaciones a los riesgos de la población civil en tiempos de guerra. Comité Internacional de la Cruz Roja

[vi] “The 1996 Amended Protocol II” Convención para la restricción y prohibición sobre el uso de ciertas armas convencionales que pudieren ser excesivamente injuriosas o tener efectos indiscriminados.

[vii] Declaración de El Cairo Derechos Humano en el Islám, http://www.oic-oci.org/english/article/human.htm

[viii] Estatuto de la Corte Penal Internacional.

[ix]  “… Principio abstracto de eficacia normativa que impide alegar el desconocimiento de la norma como excusa para su obligatoriedad y cumplimiento…”

[x] Jean-Marie Henckaerts y Louise Doswald-Beck, citados

Acerca de rriverom
http://www.home.earthlink.net/~accioncivica/ http://twitter.com/#!/rarmuz

4 Responses to La población civil en Venezuela un “objetivo militar”

  1. alirio dice:

    Estimado señor Ramon Rivero , acierta usted totalmente en sus precisos relatos de la continuidad historica de los 14 años qe hemos sufrido este terrorismo de estado, poco a poco sin tirar una bala y si utlizando artimañas para esconder la verdadera realidad en todos sus actos amparados por los poderes publicos y con la venia de una oposicion que no ha comprendido que estamos ante un adversario qe ya ha triunfado en su politica fascista sometiendo al pueblo de cuba a lo que casi estamos llegando a padecer nosotros, es asi que somos moradores del sitio llamado Venezuela y que no podremos liberarnos sino a travez de una lucha cuerpo a cuerpo donde cada venezolano ponga su granito de arena para lograr que ebullesca la lucha y por ende la victoria.
    Mis mas apreciadas felicitaciones por todos y cada uno de los escritos y analisis realizado, estoy seguro que no solamente yo lo habre leido y entendido a la perfeccion,sino que una mayoria lo ha hecho tambien.

  2. Pingback: Resumen informativo para La población civil en Venezuela un “objetivo militar” en Vuelalo.com | Noticias, Convocatorias, Listados y Resultados de Misiones Bolivarianas.

  3. manuel da tenda dice:

    Sr. no me provoque..

  4. Pingback: “Cuestión previa” en realpolitik[i] (I/II) | Rafael Rivero Muñoz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: