Nicolás Maduro Moros con la FANB ataca a civiles desarmados

Destruida la FAN (1908) la nueva FANB, es un Ejército de Ocupación al mando de Cuba

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 11/07/13

@rarmuz

  • “… La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz…”

Thomas Mann (1875-1955)

Slide2Resumen

De nuevo las ahora pomposas fuerzas militares revolucionarias venezolanas, bajo la denominación Fuerza Armada Nacional Bolivariana  (FANB), brinda una gráfica escena de terrorismo de Estado en su ya continuado y sostenido estilo revolucionario; la cotidianidad en su desempeño bélico contra la población civil.

Luego de este ataque formal, directo y sin previo aviso el cuatro julio en Falcón, contra cuatro mujeres descuidadas y desarmadas que se desplazaban en el interior de un vehículo también civil; vehículo sin otra externa diferenciación del resto de los vehículos que circulan en ciudades, que la matrícula legal de circulación.

Y de nuevo, en los angustiosamente desquiciantes y dramáticos momentos del impactante hecho criminal para el común morador del territorio,  se comienzan a observar ya en las sucesivas maniobras, la frialdad con la que laboran los y las técnicas del y los equipos de “control de daños directos y colaterales”.

Ya están articulando, pareciera certeramente, el manejo en los acomodamientos oficiales y desde la misma escena del crimen, esos detalles en la escenografía ajustados a las informaciones oficiales y oficiosas y al impuesto silencio a los diez o doce subalternos encausados y teatralmente recluidos en Yare III.

Todo, para imponer y mantener concentrada la atención de las víctimas, los testigos, de los medios y de la opinión pública, sobre unas responsabilidades criminales individuales y/o colectivas, única, forzada y exclusivamente, en el limitado grupo de 12 de los 25 autores de la balacera y ejecutores inmediatos del crimen.

Esos, los sempiternos y únicos responsables que son investigados, encausados y lapidados oficialmente frente a la opinión pública: los funcionarios de la más baja jerarquía de una u otra sea la operación.

Nadie se atreve en gobierno y mucho menos en una acomodaticia oposición, citar las evidenciadas responsabilidades criminales que sobre toda la pirámide de mando y conducción, remontando de la base a la cúspide, en lógica secuencia, contrapuesta dirección y como derivado, de las políticas, órdenes de batalla, pertrechos y habilitación para las operaciones militares que, por toda esa estructura piramidal, descendieron en cascada, fueron instruidas y supervisadas paso por paso y a todo lo largo de esa línea de mando y que, finalmente se materializó sobre el terreno con la ejecución criminal.

Van ya 22 acumulados y consecutivos planes de seguridad en casi 15 años. Siendo la inseguridad, como hemos afirmado en múltiples notas, una sostenida política de Estado, las responsabilidades penales, administrativas y civiles, en los usos, costumbre y normas de la guerra, comienzan, son y serán política y jurídicamente exigibles, sea en jurisdicción interna o extrafronteras, partiendo indefectiblemente de la cúspide de la pirámide de mando y conducción, sin que se admita o tenga validez alguna el argumento de la obediencia debida (Núremberg 1945/6; Tokio 1946/8; Adolf Eichmann 1962): en la indagación y los juicios contra los autores tras los autores, conocidos también como ejecutores mediatos.

Queda suficientemente claro, quien viola los derechos humanos ha sido, es y será el Estado; el funcionario subalterno y sobre el terreno de los hechos, a lo sumo comete un delito, en cuyo caso, la maquinaria de la justicia tomará las medida para condenarlo.

Pero es precisamente, la no indagación, persecución, enjuiciamiento y condena; esa impunidad garantizada por el Estado a los responsables al mando de esa maquinaria de guerra y de todas y cada una de las ejecutorias de sus subalternos, las que califican luego en el concierto nacional e internacional, las constantes violaciones a los derechos humanos: De la Responsabilidad de los jefes y otros superiores, trata precisamente el Artículo 28 del Estatuto de Roma, el que entró en vigencia el 01/07/2002.

Justamente, en esos repetitivos graves delitos derivados de una continuada y sostenida política de Estado y soportados sobre uno de dos supuestos o quizás dosificación de ambos: a) los niveles superiores de mando y conducción, tienen el poder contralor y lo ejercen, sus responsabilidades criminales son por acción; b) esos niveles, por las razones que pudieren ser alegadas, perdieron el mando y control de la capacidad de fuego de las unidades a su mando, en cuyo caso, son responsables de esos crímenes por omisión, sea por incapacidad, fuere ello por cobardía.

De no ser así, en materia de Derechos Humanos, habría que preguntarse:

¿El por qué y el para qué de una estructura piramidal, de las jerarquías, de los salarios y de los demás privilegios qué distinguen netamente a cada rango desde el general hasta el soldado, si a la hora de la rendición de cuentas, los únicos responsables, siempre, han sido, siguen siendo y serán en Venezuela, los soldados de la más bajas jerarquías?

Allí está sino la respuesta definitiva, si el punto de arranque que evidencia e identifica tanto a los crímenes como a los criminales en esta dinamizada inseguridad en Venezuela y que hemos sustentado responde a una definida y definitiva, política de Estado.

El asesinato Pérez Pacheco

Este inicio del flujo de las políticas y de ejecución de las órdenes en la imaginaria cascada, comienzan en este caso del asesinato de la familia Pérez Pacheco en Coro, Falcón, desde el propio presidente en funciones, el colombiano Nicolás Maduro Moros, con sus encendidos discursos pendencieros:

Pasa por el MPPP Interiores y Justicia, máximo responsable de la Seguridad Pública, mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres.

Llega al Comandante de la fuerza involucrada, Comandante General de la GNB, mayor general Juan Francisco Romero Figueroa.

De allí al jefe del Comando Regional N° 4, general de brigada Octavio Chacón Guzmán.

Al Comandante del Destacamento 42 acantonado en Coro, Falcón, Teniente Coronel Pedro Rivero Queipo

Al Comandante de Operaciones del Destacamento 42, Teniente Coronel Adolfo Ramón Urribarrí Monagas; quien, en teoría, ordenó la misión, designó el comandante en línea de la operación, dispuso y giró las instrucciones al parque para el equipamiento motorizado y bélico; ordenó y supervisó el pertrecho con específicas armas, tipo y cantidad de municiones para cada integrante de la unidad y luego antes del despliegue, en la formación en el patio del cuartel, arengando la tropa, giró directamente las instrucciones para la ejecución de la operación.

Pasa al oficial de mayor jerarquía, de guardia en el cuartel la noche del evento; quien recibió el parte y autorizó la salida del cuartel al Jefe de la operación y la Unidad de Combate.

Después que todos estos escalones superiores de mando de esta particular operación militar que asesina a la familia Pérez Perdomo, es cuando llegamos a las responsabilidades propias al jefe de la operación sobre el terreno, el citado teniente Raúl Brizuela y de su segundo al mando, el sargento Carlos Colina.

Slide1Luego es cuando, individualmente, se pasaría a considerar las responsabilidades individuales de todos y cada uno de los efectivos miembros de la unidad de combate (se citan en orden de edades, asumiendo en ello supuesta experiencia y antigüedad en servicio): José Carrasquero (37), Adrián Torres (32), Carlos Muñoz (31), Jesús Álvarez (26), Wilfredo Martínez (23), Ronald Mujica (22), Luis Vilchen (21), Regulo Valero (21), Dionis Escalona (20), Joseth Reyes (19).

Siete escalones

Como se observa, son mínimo los siete escalones de mando y conducción quienes, de acuerdo a las habilidades, artimañas y la eficiencia de los encargados ahora del “control de daños”, en este caso que nos ocupa, quedarían momentáneamente preservados –más no exceptuados– de las responsabilidades criminales.

Por cierto, en su momento, ya esos personajes en los primeros siete niveles en esta escala de mando, están y se sienten a salvo de responsabilidades penales, administrativas y civiles en la ocasión de las anteriores operaciones contra la población civil desarmada; más aún, pretenden seguir a salvo con este criminal ataque contra las mujeres de toda una  familia, con la muerte de Luiminer Pacheco (41) y María Gabriela Pérez Pacheco (15); las heridas graves a Berta Minerva Pérez Pacheco (15) y las heridas a Luiminer Zulay Pérez Pacheco.

Continuidad criminosa

Ya contamos varios entre muchos de los eventos de los 21 predecesores del Plan Patria Segura, cuyos orígenes, de nuevo y en forma reiterativa, parecieran encontrarse en el despliegue de tropas militares o paramilitares en zafarrancho de combate o de su parodia en despliegue y ejecutadas por unidades presuntamente policiales, para la supuesta atención de los asuntos civiles con sus desempeños bélicos; esta vez bajo el directo mando del mayor general Miguel Eduardo Rodríguez Torres, Ministro del PPP Interior y Justicia.

Esos otros casos de renombre; de diez, en seis (60%) responsables efectivos de los componentes de la FANB:

  1. La masacre en el Barrio Kennedy (2005)
  2. El asesinato de los hermanos John, Kevin y Yeison Faddoul (2006)
  3. El asesinato de María Alexandra Sánchez (2009)
  4. El asesinato de Sandra González (2011)
  5. El asesinato de la joven Karen Vanessa Berendique Betancourt (2012)
  6. El asesinato del CICPC inspector jefe Christian Olmedillo (2012)
  7. La detención, tortura y asesinato de Jesús Pérez en las instalaciones del Cuartel del Segundo Pelotón de la Primera Compañía del destacamento de Fronteras N° 87 –dependiente del Comando Regional N° 8 de la Guardia Nacional Bolivariana, sito en la población de Cabruta, Municipio Las Mercedes de los Llanos, estado Guárico–, al mando de la Primer Teniente Vaneska Yhocelyn Urdaneta Moses, CI V–17.166.055; que originó una poblada que atacó y quemó el cuartel; la teniente –de quien se mencionó era hija de un general– y algunos efectivos, fueron evacuados por helicóptero y dejaron abandonadas las instalaciones (2013)
  8. Fusilamiento de civiles desarmados  a escasos metros de una Carpa del Plan Patria Segura en Palo Verde, donde quedó evidenciada por los vecinos, fuera la complicidad de efectivos de la GNB, fuera la incapacidad material para cumplir con una tarea de policía (2013)
  9. Efectivos motorizados de la Guardia Nacional Bolivariana cometiendo atracos en Chacao, una forma de evidenciar incremento de delitos en áreas de responsabilidad de Alcaldes no afectos al régimen (2013).

10. La detención de ayer de Renny Adolfo Suárez Julio junto con otras seis personas en Oropé; los militares torturando a los detenidos los arrodillaron a los siete sujetos y les obligaron a ingerir gasolina, el sujeto muere y la autopsia revela, además de surcos de cortes en el cuello, la ingesta de  hidrocarburo que ocasionó laceraciones en el esófago y muerte por envenenamiento. (2013)

 Slide5Una operación militar

El jueves cuatro de este mes, en la calle Rómulo Betancourt del municipio Colina de Santa Ana de Coro, estado Falcón, una escuadra de motorizados de 25 efectivos militares con dotación de combate de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en jauría ataca un vehículo civil que transitaba sobre las 20:30 horas (08:30 pm) por un área[i] sin señalización o aviso alguno de peligro o alerta que impidiera o limitara el libre tránsito en una ciudad abierta y en tiempo de paz.

Sin alerta previa, el vehículo con las cuatro civiles desarmadas, de ellas tres menores en su interior, es sorpresivamente atacado en jauría por la escuadra de la GNB y sobre la estructura externa, carrocería, ventanas y parabrisas del vehículo, a primera vista cuentan ya los investigadores del crimen, no menos de 59 impactos de proyectiles.

Resultaron heridas cuatro mujeres; una madre (41 años) que conducía el vehículo y sus tres hijas menores de edad (2 de 15 una de 13 años).

La madre y una menor de 15 años a su lado en la butaca delantera, mueren en el sitio; las otras dos menores, resultan seriamente heridas; la mayor de ellas, con dos tiros, uno de estos con entrada en un parietal y salida por la cuenca ocular del mismo lado, con estallido del ojo.

En el inmediato final de la balacera, la mitad de la unidad militar (15 efectivos), con su oficial de mando al frente, huyen de la escena y es sólo cuando la población vecina al área del ataque, suspendido el ruido de las detonaciones de las armas, se acerca, se percata del pasaje del vehículo, impide que el resto de los efectivos abandonen el área  y les obliga a brindar auxilio a las víctimas.

No es policía

Visto así el asunto, dada la experiencia y sin otras informaciones distintas a las observadas y comentadas por los medios de comunicación y de acuerdo a los efectos directos de la operación militar –59 impactos de balas, 2 muertos, 2 heridos–, se puede asegurar que en los hechos, esa operación no fue jamás, no es, ni será posible nunca calificarla, como una operación de policía.

La escuadra de la GNB con dotación de combate y operando como una unidad en campo de guerra, ejecutó en todas y cada una de sus partes y tiempos, una típica operación militar de asalto a un objetivo suficientemente identificado y en un ataque destinado al aseguramiento de la posición, lugar, espacio o vehículo; para lo cual, con el uso de la concentrada disponibilidad de efectivos y su poder de fuego; con el dirigido uso de los fusiles para un pertinente rociado de proyectiles y masiva de metralla, se buscó neutralizar, capturar, eliminar, desarmar y/o exterminar potenciales “defensores de la plaza”; en este caso, el vehículo.

Técnica militar

Regularmente, una unidad de combate en una operación militar del tipo ejecutado en Coro y una vez detectado, identificado y ubicado el objetivo, debe concentrar los efectivos y todo el poder de fuego de su dotación operacional para, desplegado en abanico y con un ataque masivo y de sorpresa, lograr en las primeras de cambio, por una parte limitar las bajas de los propios efectivos y en paralelo, por la otra, la eliminación de la capacidad de defensa o el agotamiento de la resistencia de los defensores; sea por su rendición, fuere por su liquidación física o exterminio.

En este caso de la calle Rómulo Betancourt –municipio Colina de Santa Ana de Coro, estado Falcón–, en horas de poca o limitada iluminación, sea que la situación haya sido un derivado de las precisas órdenes recibidas del comando antes de salir  del cuartel para la ejecución de la operación; fuere derivado de las condiciones del terreno en el momento de ubicar al “blanco”; de las potenciales supuestas e imaginarias capacidades de respuesta y fuego del enemigo o simplemente, ya sobre el terreno y en ese momento previo a la balacera, la percepción técnica determinada por la experiencia –mucha o poca– del oficial al mando de la escuadra.

Sorpresivo y artero contra civiles

En este ataque, como queda suficientemente claro, no se hizo alerta previa al ataque; éste fue masivamente violento desde su inicio; menos aún se brindó oportunidad a los potenciales “defensores de la plaza”, para la rendición; sin pasar por pasos previos de una escalada, se fue directo a la última ratio del manual de combate: fuego a discreción.

59 impacto se cuentan en la superficie externa del vehículo donde se trasladaban las víctimas; aceptando una efectividad no mayor al 50% por impactos con ese poder de fuego, sobre el blanco se dispararon cerca de ciento veinte tiros contra un blanco que no representaba y manifestó en ningún momento, constituir amenaza o peligro para los atacantes.

Y eso, fue una operación de guerra contra la población civil desarmada; eso, es lo que se quiere esconder, ocultar, hacer olvidar y para ello, las múltiples medidas de “control de daños”, directo y colaterales.

“Control de daños directos y colaterales”

En apenas una semana y en los truculentos manejos políticos, por lo menos dos de orden técnico criminalistico se destacan en las operaciones que se adelantan en función de la limitación de los perjuicios políticos y técnicos, directos y colaterales, sobre las individualidades en toda la pirámide de mando y conducción de la FANB.

Tanto sobre la escena del crimen, como en lo que a los supuestos autores de los disparos se refiere.

Según las informaciones oficiosas obtenidas, en la escena del crimen fueron recolectadas algunas conchas de proyectiles del calibre 9x19mm; sin embargo, en la información publicada el 09/07/13 por el diario El Nacional y bajo la pluma de Gerardo Morón Sánchez y Javier Ignacio Mayorca, una infografía hace referencia al tipo de armamento utilizado por los efectivos de la GNB, en este caso: el AK–103, calibre 7,62×39.

  1. Slide6La primera incongruencia que se observa entre esa escena del crimen y la difusión del tipo de arma, es el hecho de que, la GNB desde noviembre de 2011 fue despojada del AK-103 calibre 7,62×39 y dotada con un nuevo armamento, la carabina Beretta modelo Cx4 Storm, calibre 9×19 mm Parabellum, el mismo calibre y compatible con la pistola de dotación regular, la Imbel y la FN/Browning.
  2. El segundo y más importante detalle del asunto, viene dado por las heridas que presentó la menor –viva aún y trasladada al Militar en Caracas–, Berta Minerva Pérez Pacheco; una en el tórax y otra en la bóveda craneal con explosión de un ojo.
  3. Es ese disparo sobre la cabeza y hasta el del tórax, lo que pone en duda y hasta descarta en significativo porcentaje, que hayan sido ocasionadas por balas del 7,62×39 disparadas por un fusil AK–103 y ello tiene su explicación:
    1. Slide4El peso, la velocidad y la forma aerodinámica de la bala 7,62×39 por el efecto cavitación[ii] distiende aceleradamente y hace estallar la bóveda.
    2. En este caso, el proyectil entró por el parietal y salió por la cuenca ocular; pareciera que el calibre que la hirió, no tiene ni el peso, ni la velocidad ni la forma descrita, puesto que salió por el ojo y a pesar de romper de atrás hacia delante la cuenca del ojo, sólo produjo, la explosión del globo ocular.
    3. 3. De ser así el acomodo, podemos de una vez adelantar las decisiones que se cocinarán en el transcurso de las probatorias: Si las víctimas y el vehículo presenta sólo impactos del calibre 9 mm y la unidad de combate de la GNB durante esa operación sólo tenía como dotación fusiles del calibre 7,62×39, entonces las muertes fueron derivadas de la acción criminal de unos atacantes desconocidos quienes al momento de iniciar el ataque a la unidad militar desde una posición a resguardo, se les atravesó en la trayectoria de la andanada de balas, el vehículo conducido por Luiminer Pacheco.
    4. En cuanto a las armas del calibre 9x19mm Parabellum asignadas y a disposición del personal en el parque del cuartel, bastaría con una rápida transferencia y cambio del lote con otra unidad de la GNB
    5. Sobre los doce (12) detenidos señalados como responsables del crimen, llama la atención esa dramatizada reclusión en la Cárcel Yare III.
    • Su vida, sueldo y antigüedad en la fuerza, están directamente relacionadas y sujetas a su silencio y a la obediencia de las instrucciones del equipo de “control de daños”.
    • Cualquiera de los encausados, independiente de si disparó o no en el momento del asalto, que por alguna razón se distancie de las instrucciones o comunique de alguna forma información distinta a la dictada oficialmente, primero será expulsado, pierde su sueldo, pierde la acumulación de tiempo de antigüedad; segundo, en horas nocturnas y en silencio, será sacado del área de seguridad de Yare III y pasado a sala general con el resto de los presos.
    • El pranato carcelario, en ese caso extremo, previo a ese rápido traslado, seguramente, recibirá el aviso previo y las instrucciones precisas de la Prana mayor Iris Varela, para materializar y garantizar el silencio del impertinente que pone a riesgo toda la estructura de mando y conducción.

Conclusión

Indiscutiblemente, esta FANB en manos del comandante general, el colombiano y “Hombre de La Habana en Caracas” Nicolás Maduro Moros, tiene como misión el “Plan Patria Segura”.

Si recordamos que para Hugo Rafael Chávez Frías, su revolución o Socialismo del Siglo XXI bajo la tutela de los hermanos Castro, respondía a los intereses de la “Patria Grande”; esa particular patria, indiscutible, tiene como capital a La Habana.

En función de esos intereses de Cuba y en la misión de garantizar la permanencia del delegado de los Castro en Miraflores, necesariamente la FANB tiene un objetivo bélico y como la fuerza militar –que sustituyó a las desaparecidas FAN fundada en 1908– opera como Ejercito de Ocupación.

Estando sus superiores cuadros bajo el mando de La Habana por tanto, durante la particular guerra, indiscriminadamente, ataca a civiles desarmados cuando así lo considere pertinente, la pirámide de mando y conducción.

Para cubrir los crímenes que de esa misión deriven y garantizar la impunidad, desde el equipo de “control de daños”, emanan las instrucciones pertinentes para Gabriela del Mar Ramírez (DdP), para Luisa Ortega Díaz (FGR) y para todos y cada uno de los jueces –TSJ incluido– que eventualmente estarían llamados a atender las audiencias, escuchar los testimonios, la validación jurídica de las probanzas en la controversia y para firmar las decisiones y las sentencias que analicen, estudien, redacten, les envíe y les imponga ese especializado equipo.


[i] Concepto de ciudad abierta: “… En tiempo de guerra, ante la inminencia de la conquista de una ciudad, las autoridades civiles y militares pueden declarar que la ciudad se rendirá sin combate, declarándola ciudad abierta y confiando en que, de este modo, se evitarán ataques inútiles contra la población civil y no se pondrá en grave riesgo el patrimonio…” Allí tenemos los ejemplos de la Segunda Guerra Mundial, con París 1940, Belgrado 1941, Manila 1942, Roma 1943, Atenas 1944, Viena 1945 y hasta en New Orleans durante la Guerra de secesión norteamericana.

[ii] Dinámica de la cavitación: En el momento en que las partículas del tejido son contundidas por el paso del proyectil en su trayectoria intra–orgánica, éstos sufren un proceso de aceleración, alejándose por delante del proyectil; desplazándose juntas en un cono de destrucción que progresivamente va siendo mayor conforme más y más partículas son conjuntadas entre sí. A medida que el cono de partículas se desplaza, necesariamente comprime el tejido periférico, produciendo el estiramiento del tejido fijo. Ese estiramiento y la compresión del tejido, las dos dinamizadas fuerzas que, además de contribuir a la destrucción por la lesión penetrante, en el caso de la masa encefálica, contenida en un espacio confinado, la bóveda craneana, por expansión y presión sobre paredes internas ocasionada por el paso de un 7,62×39 regularmente produce el estallido de la bóveda.

Anuncios

Acerca de rriverom
http://www.home.earthlink.net/~accioncivica/ http://twitter.com/#!/rarmuz

4 Responses to Nicolás Maduro Moros con la FANB ataca a civiles desarmados

  1. Pingback: La maquinaria del terror acelera la marcha | Rafael Rivero Muñoz

  2. Pingback: La población civil en Venezuela un “objetivo militar” | Rafael Rivero Muñoz

  3. Pingback: La escalada criminal ya asesina niños (I/II) | Rafael Rivero Muñoz

  4. Pingback: Escalada criminal preludio del genocidio (II/II) | Rafael Rivero Muñoz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: