Paz sin justicia no existe jamás

De ser hoy ese el camino, mañana será la garantía del traumático aborto del futuro

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 10/04/12

  • “… Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia…”

Paul Auster (1947)

Palabras más palabras menos, se entiende como una expresión constante en boca de uno u otro sea el calificado opinante: “… no es cuestión de andar diciendo que se llevará a Chávez ni a nadie a la cárcel…”.

Si fuere ese uno de los términos de una transición, se teme por los efectos que con ella en boca de  reconocidos y estudiosos y experto en la política venezolana, además, en profesores universitarios que como opinante de prestigio, son formadores de opinión.

Quedaría así confirmada la apreciación que por años y desde una limitada experiencia y perspectiva dictada y aprendida en el terreno de las realidades, se ha sustentado sobre lo político, la política y los políticos en este país.

Desde esa particular óptica, se distinguen por tres características: la evasión, el menor esfuerzo y la no rendición de cuenta.

Ambigüedad marcó la derrota política y militar

Pareciera se despeja así el por qué aquel silenciado y bien ignorado incidente privado de CAP (Costa Rica 1952, acicateado por su recién conocido escolta Orlando García Vásquez y luego de la apresurada salida de ambos de Cuba con el Golpe de Estado del sargento Fulgencio Batista), emergencia de un chantaje que bien pudiere estar al origen del desenlace de esta guerra no declarada de más de 15.000 días y para que Venezuela haya sido y esté hoy sometida al omnímodo poder de la nomenklatura de Cuba.

Si bien ese ignorado dato, como se afirma, pudiere ser de transcendente importancia a la hora de estudiar la praxis de las artes de Sun Tzu en Venezuela, también es verdad que fueron los subsiguientes eventos del derivado “no llevar a nadie a la cárcel” y sustentados sobre ese efecto Orlando García Vásquez –llamémoslo así–, como se prolongó y afianzó en el tiempo y hasta la consolidación de una victoria, con el triunfo del aventurero y pandillero Fidel Alejandro Castro Ruz sobre Venezuela.

Orlando García Vásquez sería el promotor y luego organizador de la segunda visita de Fidel Alejandro Castro Ruz a Venezuela, para la juramentación de CAP en su segundo mandato; sería, por exigencia del propio invitado, el responsable por la organización y seguridad de esa visita oficial; fue él quien contrato las instalaciones del Eurobuilding, aún sin terminar, para instalar a Fidel Alejandro Castro Ruz, su extensa comitiva e importante cargamento de insumos cuyo ingreso al país nadie supervisó, menos aún el uso y la distribución de los contenidos.

A una precisa pregunta a su jefe de seguridad, Orlando García Vásquez le miente e informaría a CAP ese 27 de febrero a la salida de la caravana a Maiquetía para un acto político en Barquisimeto, que lo que había comenzado en Guarenas y se extendiera luego a la avenida Bolívar, eran simples desórdenes públicos que había ya un muerto pero ya estaba bajo control policial; CAP sólo se entera de la gravedad de la situación, cuando regresa en la noche a Miraflores; ya para ese momento el 27F tenía cuerpo y estaba fuera de control.

Es precisamente sobre ese criterio del “no es una cuestión de andar persiguiendo ni meter a la cárcel a nadie”, que los agentes de Fidel Alejandro Castro Ruz bajo el mando del “doblado” por su G2 Orlando García Vásquez, lograron en los subsiguientes períodos a partir del primero de ellos 1959/64, uno tras otro, cubano tras cubano, ascender y consolidar sus posiciones en los organismos y sistemas para la preparación y la toma de decisiones políticas en materia de Seguridad de Estado.

Brindaron con su dirigida labor cuerpo y conformaron así sobre el inicial y los subsiguientes chantajes, las enormes ventajas comparativas, primero para superar las continuadas infligidas derrotas, una tras otra, en lo militar, lo policial, lo social y la política y en el subsiguiente sostenido y pertinente uso de la caterva personajes venezolanos claves para los objetivos político–militares de esa guerra y en el acertado manejo de los tiempos y en las oportunidades precisas por parte de Fidel Alejandro Castro Ruz.

Baste recordar algunos nombres:

Los cabezas del exilio cubano en Miami vinculados y financiados con fondos venezolanos por el sempiterno jefe de seguridad de CAP Orlando García Vásquez –entre otros Orlando Bosh Avila– y a quienes Copei por órgano de la Oficina de Asuntos Especiales en manos de Remberto Uzcátegui Bruzual (1959), les brindaría continuidad, garantizaría cargos, bases, armas, sueldos y prebendas; Luis Posada Carriles El Bamby, jefe del contraespionaje, División 51 de la DISIP, socio de José Gabriel Lugo Lugo en una empresa de seguridad e investigación privada ubicada en Las Palmas Caracas, desde cuyas instalaciones luego se montaría la operación de Orlando García Vásquez para traer a Venezuela a Orlando Bosh Avila y vincularlo con el atentado en curso del avión de Cubana de Aviación; Rafael Rivas Galdos, quien se hacía llamar Rivas Vásquez para disfrutar de las ventajas de los apellidos y llegar a director de la DISIP; por cierto, éste ordenó elaborar una copia completa de los archivos del organismos y al salir del cargo con ellos en la mano se radicaría definitivamente en Miami; no estamos al cabo de saber si sobre esas informaciones disque confidenciales, edificaría su modus vivendi de allí en adelante y hasta su muerte.

Allí en esas simples referencias en pocos nombres, ya están citados los primeros y trascendentes 10.950 días del inicio y de la continuidad de la guerra (casi 75% del lapso) y para aquellos especializados en polemología quienes en un futuro intenten entender y explicar el cómo de esta victoria político–militar en esta modalidad de guerra no declarada y adelantada por un mísero país sin recursos naturales para la explotación económica, con apenas el 40% de la población y el 12% de superficie territorial y haber logrado hoy sobre ello, imponer y mantener a La Habana como sede del gobierno de Venezuela.

Gracias a esta confirmación de una empírica percepción, porque hasta ahora sólo eran conjeturas, pero dicho por expertos y estudiosos del asunto, se entiende mejor ahora la circunstancia y el particular desempeño del teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías, antes, durante y después de 1992.

En definitiva

Sobre esa no rendición de cuentas del “no es cuestión de llevar a la cárcel a nadie”, por tanto no se investiga, no se juzga y menos aún se sentencian los exabruptos e ilícitos de una pretendida élite de turno en el poder y sus secuaces, por tanto, como derivado, para qué –fuere para el resto de los pretendientes a élites de gobierno o algún interesado– empeñar un esfuerzo continuado y sostenido en el tiempo y menos aún, qué sentido tiene entonces asumir los riesgos para el tratamiento de esos naturales, mas ya hoy exacerbados y totalmente fuera de control, problemas de la seguridad de Estado, la pública y de las individualidades en una comunidad de moradores, que no de ciudadanos.

Bien definirían algunos conocidos autores la dislocada pretensión de esa comunidad de moradores en su empeño por escalar hacia una sociedad y a la condición de ciudadanos de cada individualidad: “País portátil” lo llamaría Adriano González León; “El Estado del disimulo”, José Ignacio Cabrujas.

Cierto que cada país tiene el gobierno que se merece, afirmaría en su oportunidad, Jorge Ruiz de Santayana.

¿Paz sin justicia?

Paz sin justicia, ni en Venezuela ni ninguna otra parte puede existir jamás y si fuere hoy por alguna eventualidad o coyuntura ese el camino adoptado por estrategas y negociadores de la oposición para una eventual transición, definitivamente se desearía estar errados aún cuando no sea así.

Sobre otro y esta vez enorme chantaje, se estaría edificando el resultado y seguro será mañana garantía cierta de un inevitablemente traumático aborto del futuro.

Anuncios

Acerca de rriverom
http://www.home.earthlink.net/~accioncivica/ http://twitter.com/#!/rarmuz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: